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Quién es Quién…

Por Sergio Sarmiento

Hace 5 años

“Ya sé que no aplauden”. Enrique Peña Nieto

Quienes viven en casas de cristal no deberían arrojar piedras. El presidente López Obrador, sin embargo, no se ha enterado. Quizá por eso ha incluido en su “show mañanero” una sección llamada, Quién es Quién en las Mentiras, en la cual se ha mentido una y otra vez.

La sección la presenta Ana Elizabeth García Vilchis, antropóloga social, egresada de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, cuya experiencia en periodismo se limita a haber sido coordinadora de contenidos de internet de La Jornada de Oriente.

Ayer Julio Hernández, mejor conocido como Julio Astillero, de La Jornada, acudió a la “mañanera” a cuestionar a García Vilchis por haber descalificado su información sobre un proyecto para construir un complejo habitacional en un área reservada de San Luis Potosí llamada Las Cabañas.

“Vengo, pues, aquí a señalar que no, que no he mentido, sino que tengo toda la documentación y argumentación como periodista”. Astillero presentó sus pruebas y señaló a la secretaria del Medio Ambiente, María Luisa Albores, –incómodamente sentada en el estrado– de haber cancelado entrevistas ya pactadas sobre el tema y querer informar solo con boletines.

El Presidente declaró: “Ya se garantiza el derecho de réplica, solo aclarar que yo no conozco el proyecto inmobiliario, no conozco al empresario”, pero ni él ni la presentadora desmintieron al periodista ni le ofrecieron una disculpa.

El 16 de julio Daniel Blancas, de La Crónica, cuestionó a García Vilchis por haberlo acusado de mentir en un reportaje que señalaba que el programa Sembrando Vidas está generando deforestación en Tlaxcala. Exigió también una disculpa, porque “con absolutamente falta de rigor y desprecio a la verdad se aludió a un texto de mi autoría titulado, Falsean Datos de Sembrando Vidas. De manera superficial, sin argumentos ni revisión de fondo, se le tildó de engañoso”. Una vez más, ni el Presidente ni García Vilchis mostraron pruebas ni ofrecieron disculpas.

Ayer, en una “mañanera” llamada, Nuestro Gobierno Busca el Bien de Todos (¿cuánto le pagarán a quien inventa estos títulos?) el Presidente afirmó que “hay una crisis del periodismo en el mundo por falta de ética” y pontificó sobre la actitud “inmoral” de los medios en México que quieren influir en la opinión en lugar de informar.

García Vilchis presentó un estudio de “menciones” en radio realizado por una empresa privada, Intelite, mayoritariamente negativas para el Presidente. En el caso del programa que conduzco con Guadalupe Juárez, señaló que habíamos tenido 18 menciones negativas y cinco positivas, del 1 al 25 de julio. Me extraña, porque cada día hacemos muchas menciones del Mandatario, por lo que en tres semanas los totales deben ser mucho más altos.

El que haya más menciones negativas que positivas, sin embargo, no significa nada: quizá es indicio de que el Gobierno está cometiendo errores o simplemente que el periodismo es crítico por naturaleza. Lo curioso es que las menciones del Presidente sobre los medios, como Reforma, El Universal, Proceso, El País, New York Times, Wall Street Journal, El Financial Times, Le Monde y muchos más, son casi todas negativas.

López Obrador reserva sus menciones positivas para La Jornada, aunque eso no impidió los cuestionamientos a Astillero. También Donald Trump presentaba a los medios como “el enemigo del pueblo”, pero hacía una excepción con Fox News.

Que el Presidente y sus funcionarios cuestionen a los medios y señalen supuestas noticias falsas, no debería preocupar. Podría ser, incluso, un ejercicio de transparencia. Que lo hagan con mentiras y descalificaciones, revela un intento por socavar la libertad de prensa.

 

Controles

Los controles de precios siempre generan escasez y mercados negros. Que el Gobierno esté promoviéndolos para el gas LP, que ha subido en todo el mundo, es sumamente preocupante.

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