La muerte del senador morenista Armando Guadiana va a reconfigurar el mapa de Morena en Coahuila. Su grupo político seguramente se dividirá, con una facción comandada por su suplente en el Senado, Reyes Flores, y otra encabezada por su hija, Cecilia Guadiana, que será postulada como candidata al Senado, y Alberto Hurtado, cercano operador del político fallecido y que la próxima semana inicia como diputado local. Sin embargo, habrá dos laguneros que empujarán fuerte por el control de Morena en el estado. Por una parte, el expanista Luis Fernando Salazar, que tiene amarrado un escaño en el Senado como candidato primero en la fórmula con Cecilia, lo que le garantiza entrar como primera minoría en caso de perder. Del otro lado, el expriista Shamir Fernández que va por la Alcaldía, pero con miras a ampliar su operación política por todo el estado.
Armando Guadiana fue prácticamente de los fundadores de Morena en Coahuila y quizá la figura local más identificada con este partido desde sus inicios. Guadiana fue el primer candidato de Morena a Gobernador, allá por 2017, cuando nadie quería aventarse ese tiro. Claro que para 2023 el panorama era otro y la contienda fue feroz entre el senador Luis Fernando Salazar y Ricardo Mejía. Aunque el estado de salud de Guadiana se sabía frágil, como candidato no fue muy abierto sobre el cáncer que padecía y que al final le causó la muerte. Ocurrido a menos de un mes del cambio de Gobierno en Coahuila, queda al menos la pregunta de qué hubiera pasado de ganar Guadiana la elección de junio. Por cierto, los elogios para el senador unieron a rivales, pues vinieron tanto de sus compañeros de partido, empezando por el presidente Andrés Manuel López Obrador y la candidata presidencial, Claudia Sheinbaum, como de la candidata del frente opositor, Xóchitl Gálvez, quien alguna vez dijo que el coahuilense era “mi senador consentido de Morena”.
El paro que realizaron choferes de cinco rutas de transporte público de Torreón el 23 de diciembre, justo en el día de más actividad comercial previa a la Navidad, dejó en evidencia la falta de control sobre los concesionarios que tiene la Dirección de Autotransporte municipal. La causa del paro, según los choferes fue que no recibieron el pago de aguinaldo, lo cual lleva a preguntar si los muchachos del alcalde Román Cepeda tienen el ojo puesto en los concesionarios para asegurarse que tengan todo en regla, incluyendo el pago de sueldos y prestaciones. El director de Transporte, Rodrigo Muñoz, se tuvo que poner a jalar en la víspera navideña para conseguir que otras rutas prestaran camiones para suplir a las 15 unidades que pararon servicio y que dejaron a usuarios sin transporte desde Jacarandas hasta Las Fuentes. Con esta muestra de que concesionarios y choferes hacen lo que se les da la gana, no hay muchas esperanzas de que el servicio vaya a mejorar pronto.
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