Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Despega con Chuchuy / 31 de octubre de 2026 app ¿Está en tu cocina? Profeco revela cuál es el mejor sazonador tras analizar varias marcas Texas designa como su territorio 9 islas mexicanas… SRE responde que eso no procede Ocon queda fuera del GP de México y Ryo Hirakawa debutará en la F1 con Haas VIDEO: Vasco se justifica, ‘los técnicos no tenemos una varita mágica’

Zócalo

|

Arte

|

Información

< Arte

| Rosa Beltrán destaca por su activismo en pro de la mujer.

Arte

Recuerda Rosa Beltrán su trayectoria literaria; repasa sus primeros escritos

  Por Grupo Zócalo

Publicado el lunes, 14 de febrero del 2022 a las 04:29


Es la escritora la actual coordinadora de Difusión Cultural de la UNAM

Ciudad de México.- De memoria, Rosa Beltrán cita uno de los microcuentos que escribió al inicio de su carrera, cuando, aún como estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, fue invitada a publicar en el suplemento Sábado del Unomásuno por uno de sus maestros, Huberto Batis.

“

Al grito de ‘Yo no soy criada de nadie’, Juanita abandonó el lecho conyugal. Volvió pronto, porque se había olvidado de tender la cama”, recuerda, palabra por palabra, en entrevista.

El texto, irónicamente titulado Liberación Femenina, hoy cierra su libro Amores que Matan, una colección de relatos que, desde su primera aparición, en 1996, ha ido aumentado en volumen y que, de acuerdo con su autora, seguirá creciendo con el tiempo, como un proyecto en construcción permanente.

Aquel microrrelato temprano, multicitado y célebre, ya prefiguraba algunos de lo temas fundamentales de la obra de Beltrán (Ciudad de México, 1960), cuyo humor punzante cuestiona las relaciones interpersonales, afectivas y de poder desde un feminismo declarado y un interés por reflejar la historia desde la óptica de las mujeres.

“

Como ninguna otra escritora y escritor de su generación, ella sabe mirar nuestro tiempo con una agudeza singular”, celebra su colega Mónica Lavín en la introducción al volumen de Material de Lectura de la UNAM dedicado a la escritora.

“

Me atrevo a decir que en donde mejor se refleja esa mirada cargada de preguntas, suspicacia, malicia humorística y empatía humana es en el cuento y en la crónica”, apunta también.

Recién nombrada titular de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, e integrante de la Academia Mexicana de la Lengua, Beltrán, además de cuentista, cronista y ensayista, es también autora de seis novelas, faceta que inició de forma meteórica con La corte de los ilusos, ganadora del Premio Planeta en 1995 y longseller que va por su novena edición.

 

Semillero oral

Como lo revela en su ensayo Cuando las palabras no eran las cosas, que este año será editado como libro, este trayecto literario no comenzó en las páginas.

“

A diferencia de otros autores que comenzaron citando libros, en mi caso el primer acercamiento a la literatura lo tuve a través de la oralidad, a través de la voz de mi madre. Ella es una extraordinaria narradora oral”, cuenta.

Desde niña la escuchaba narrar los sucesos más cotidianos de manera fantástica, incluso atemorizante, con frases como “vestida y alborotada” o “con una mano por delante y otra por detrás”, que le resultaban tan intrigantes como incomprensibles.

“

Con ella había una magia en todo lo que ocurría afuera porque tiende a exagerar, y la hipérbole es uno de los elementos básicos de la ficción; si al héroe no le pasa nada en su vida más que el hecho de haber tenido sarampión, pues no es un héroe, tiene que arrastrar grandes peligros y, con mi madre, eso siempre pasaba”, celebra la autora.

Esto, combinado con los ritos de su crianza católica, con todas las frases que se repiten en la misa y con los relatos de la vida de los santos, ya había sembrado en ella las bases del pensamiento literario.

“

De manera que cuando llegué a los libros, ya tenía todo este bagaje, ya pensaba que el mundo no era exactamente lo que yo estaba viendo, y para mí ése es el centro de la literatura: saber que el pan no es pan y el vino no es vino, que se pueden nombrar de otra manera”.

Nieta por vía materna del editor y coleccionista de Luis Álvarez y Álvarez de la Cadena, Beltrán siempre tuvo a la mano material de lectura, como parte de una familia que valoraba a los libros no solo como objetos de divertimento.

“

Pasé buena parte de mi infancia y de mi adolescencia leyendo, era una niña muy tímida, me daba miedo la gente, pero creo que también me aburría a veces. En cambio, los libros ni me daban miedo ni me aburrían, así que me refugiaba en ellos.

“

Recuerdo la frase ‘Niña, ya haz algo, deja de leer’, como si leer fuera hacer nada; la recuerdo con frecuencia”, relata la autora de Radicales Libres.

Notas Relacionadas

Más sobre esta sección Más en Arte

Hace 5 horas

Presentan fotografías a los héroes migrantes del país; exponen muestra

Hace 5 horas

Se eleva en el Zócalo una Catrina monumental

Hace 5 horas

‘Más sabe el diablo por doble que por diablo’: Cine para Punto y Aparte

Hace 1 dia

¿Quién es Marisa Manchado, la compositora desaparecida en el accidente ferroviario en España?

Hace 1 dia

An Alfa betas: Adrián Chávez explora el lenguaje de los nuevos machismos en su nuevo libro

Hace 1 dia

Celebrará Calaverita de Azúcar 18 años de su teatro saltillense; encabeza festival escénico

Hace 1 dia

Inauguran en Fundidora la exposición de Federico Jordán

Hace 1 dia

Traerán terror regiomontano al teatro saltillense; presentarán La Masacre de Aramberri

Hace 1 dia

Celebra Halloween con una fiesta doble con pulque y mucho punk; invitan a eventos musicales

Hace 1 dia

Convierte el duelo gestacional en arte a través del grabado

Hace 1 dia

Xcaret se rinde en la disputa por la utilización de símbolos mayas en sus atracciones

Hace 1 dia

Dan 48 horas al gobierno de Colombia para devolver obras sobre diversidad y feminismo que sacó de museo