Argentina celebra en grande su tercer título mundial. Millones ovacionan en las calles a sus ídolos, capitaneados por Lionel Messi. El país sudamericano es uno de los que viven el futbol más como religión que como espectáculo.
Por esa razón muchos ven cual dios a Maradona. En México, dice el presidente López Obrador, “Hay mucha afición para tan poco desarrollo deportivo en esta disciplina, entonces lo que se tiene que hacer, por respeto a la gente, es formar buenos futbolistas, que se puedan crear escuelas y que se destinen recursos (…) Pero eso corresponde al sector privado”.
El periodista Gerardo Moyano –argentino, por cierto– escribe sobre el tema en el bisemanario Espacio 4.
“El fanatismo por el futbol es relativamente nuevo en México (el beisbol fue la disciplina deportiva más popular). Y no es casualidad. La maquinaria de los medios televisivos ha intentado relacionar la identidad nacional con este deporte que, pese al bajo nivel, genera salarios y ganancias por encima de la media internacional.
“Cada vez más jugadores y técnicos miran al país como una oportunidad para crecer… financieramente, pues la calidad de juego de los equipos tanto de la Liga nacional como de la Selección Nacional es muy pobre.
“El argentino Mauro Camoranesi, quien jugó en Santos y Cruz Azul, y fue el primer jugador en pasar al calcio italiano desde la Liga MX, lo explica claramente en TUDN, un canal de televisión de paga mexicano-estadunidense especializado en los deportes (02.12.22).
“‘Yo fui el primer jugador del campeonato mexicano que fue a Italia, y cuando llegué a Verona los compañeros me cargaban (se burlaban). Pero yo tenía una visión importante (del futbol mexicano) que afuera no se conoce. No se sabe que Monterrey tiene un estadio donde van 50 mil personas o que en la Ciudad de México hay cinco’, dijo.
“Teníamos un estadio propio, el estadio Azul, concentrábamos en un hotel cinco estrellas. En Verona era un hotel de dos estrellas, el estadio es comunal, tenemos un solo campo de entrenamiento.
“En Cruz Azul teníamos tres campos. La infraestructura del futbol mexicano en esa época (año 2000) ya era buena. Es una pena, pero no se conoce, México es conocido por las novelas, pero no se ve la Liga mexicana”, expresó el campeón del mundo con Italia en 2006.
“No obstante, la FMF se ha convertido en un monstruo empresarial que ha dejado de mirar hacia Sudamérica (ya no participa en torneos latinoamericanos como la Copa América o la Libertadores), para centrarse en el mercado de Estados Unidos, donde residen 60 millones de mexicanos.
Incluso, la salida de México de Qatar 2022 no le representa ningún sobresalto financiero, pues hasta septiembre, dos meses antes de arrancar el mundial, ya había vendido más de 1.6 millones de playeras, solo por detrás de los uniformes de España, Argentina y Francia.
“La playera de México tiene dos versiones, una para aficionados, que ronda los mil 800 pesos, y otra profesional que cuesta 2 mil 600. La FMF habría facturada solo por ese concepto unos 2 mil 800 millones de pesos solo hasta septiembre.
“La cifra final aún nos se conoce, pero se proyecta que la venta de playeras podría superar las 3.2 millones que se vendieron en el mundial de Rusia 2018. La Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México calculaba una derrama de 3 mil 200 millones de pesos durante la Copa del Mundo, pero podría quedar muy por debajo de esa cifra.
“‘En mundiales pasados, hemos detectado que al quedar eliminados, el público perdió interés y el nivel de gasto promedio disminuyó’, dijo el presidente del organismo en la capital del país, Arturo Vega Martín” (El Economista, 20.11.22).
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