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Coahuila

Remembranza de un cercano pasado

Por Carlos Gaytán Dávila

Hace 5 años

En el año de 1995, la calle de Matamoros hacia el sur de Múzquiz todavía guardaba un sabor provinciano, que se fue perdiendo con el paso del tiempo de la antigua traza de la ciudad de Saltillo.

En esta arteria quedaron sepultados muchos recuerdos de la era moderna (los últimos 70 años de su existir). Al norte de Pérez Treviño se ubicaba Un auténtico Motel de Paso, el antiguo mesón de La Mantequera, que daba cabida a ejidatarios con su recuas que estiraban las pesadas carretas cargadas de mercaderías, principalmente granos, hortalizas y frutales, que los campesinos traían a Saltillo para venderlas en los diversos comercios de la ciudad.

Al entrar el progreso a la capital coahuilense, cuando el automóvil sustituyó a las carretas y al yugo de los bueyes que estiraban a estos desde lejanos confines, el mesón de El Mesón de la Mantequera posteriormente fue una famosa vecindad, como la del Chavo del 8, que perduraba todavía por los años 60 del siglo pasado, que luego se convirtió en una moderna construcción de casas y oficinas. Solo queda como testigo de las antiguas casas de la barriada, como la que se utilizó para centro de diversión El Túnel.

Sergio Flores Cepeda, odontólogo parte de una gran familia saltillense que nació en el barrio, recordaba que en los años 50 del siglo 20, la calle se convertía en un gran lodazal con las lluvias, que eran muy puntuales en mayo y en septiembre y el atascadero de carretas, pues Matamoros era el paso obligado de estos armatostes procedentes de ejidos de Zacatecas, San Luis Potosí y Nuevo León, del Municipio de Saltillo, por supuesto que llegaban a los mesones, como el de La Mantequera, donde se surtían los comerciantes abarroteros del primer cuadro de frijol, maíz, trigo, frutarles y hortalizas.

Sergio es hijo del licenciado Manuel Flores Contreras y de la partera María de Lurdes Cepeda Martínez, mientras que el abogado vivía de la litigada, Lulú que así decían a la enfermera, se distinguió por haber traído al mundo a centenares de ciudadanos

El matrimonió Flores Cepeda procreó 10 hijos: Martha, Yolanda, Javier, Sergio, Manuel, Ramiro Eduardo, Elvia Minerva, Mario Enrique, Leticia, Carlos Raúl, Alma Alicia e Hilda Yolanda.

Los vecinos de los Flores Cepeda eran los hijos del líder croquista Darío Hernández, su esposa doña Elenita, matrimonio muy estimado de la calle Matamoros. Sus retoños: Darío, Eloy, José Luis, Purificación y Lupita.

Don Ramón Laureano, el zapatero remendón, Tere González, quien tenía una tienda de abarrotes, le decían “Tere la del Gas”, que tenía su depósito de petróleo diáfano en la esquina de Pérez Treviño y Matamoros, líquido que servía de combustible para las estufas de aquel tiempo, que luego fueron sustituidas por las de gas natural.

Otro vecino, “La Perica”, era el carpintero del barrio; el señor Durón el sastre; Cuauhtémoc Dávila, “Temo”, quien junto algunos jóvenes del barrio integraron el grupo de rock Las Ánimas, que tuvieron más de una década de éxitos entre la raza de Saltillo.

Don Gregorio Ruiz, quien fue policía municipal muchos años y también por un buen tiempo comisionado como guardia en la puerta principal del Palacio de Gobierno. Un hombre muy elegante, que se destacaba por su limpieza, impecable camisa blanca y su corbata muy bien anudada, que eran parte del uniforme. Se identificaba por usar siempre lentes o gafas oscuras.

Entre los amigos de la infancia de Sergio: Martín Berlanga, famoso locutor saltillense  radicado en Estados Unidos; Oscar Pimentel González, el no menos famoso político de este terruño y toda su familia que habitó en la calle de Matamoros. Su mamá era doña Laurentina González Náñez, hermana del famoso maestro, escritos y poeta Federico Leonardo.

Era popular en la barriada don Aurelio Vélez, el boticario, que se convirtió en un ser excepcional y servicial, muy preferido de los caballeros, pues decían en aquella época que Aurelio volvía millonarios a los hombres, si por la gran cantidad de unidades de penicilina que les inyectaba por aquello de las enfermedades venéreas.

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