Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Arrestan a joven por poseer dos ‘cigarrillos’ en Eagle Pass ¡Saca la cobija! Se esperan ocho frentes fríos y heladas en noviembre Sujeto atemorizaba con un cuchillo en vía publica en Eagle Pass Mariana Ochoa no ha recibido ni un peso por ganar LCDLF México; destapa el polémico motivo Detienen en Eagle Pass a hombre buscado en Fort Worth

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Réquiem por el PAN Coahuila

Por Luis Carlos Plata

Hace 2 años

Al grano: el PAN en Coahuila es un instituto estéril que no gana ni ganando. Lo ha demostrado en múltiples ocasiones, siendo su evento canónico la Gubernatura del estado en 2017.

A partir de entonces, luego de monopolizar por cuatro décadas el espacio seguro de opositor, se apagó su estrella; la gente percibió el miedo que les causa ganar y paulatinamente les dio la espalda conforme transcurren los procesos electorales.

Las estadísticas no mienten: en sólo seis años pasó de 366 mil 325 votos únicos estatales, sumados en los 16 distritos electorales, a 83 mil 29. Se devaluó 440% si se tratase de finanzas. Hoy es la cuarta fuerza política de la entidad y la tragedia es que lo anterior se traduce a cada vez menos prerrogativas.

Venidos a menos, ninguna de las cinco diputaciones locales que ganó en junio pasado en alianza con el PRI y el PRD fue gracias a los votos mayoritarios por el PAN. Ni siquiera en sus otrora bastiones, Torreón y Monclova. Ni en las zonas urbanas. Ni en los sectores de mayor ingreso per cápita dentro de estas. Nada. En ninguna parte.

Pero no sólo se ha desfondado en preferencia electoral, también se ha vaciado de contenido: por la derecha ya lo rebasaron otros partidos, y en la izquierda no tiene cabida ideológica.

Acostumbrado a moverse dentro de una zona de confort, a lanzar dardos sin punta y cuchillos sin filo, la idiosincrasia del coahuilense y las condiciones socioeconómicas del estado le permitían ocupar un sólido segundo lugar, pese a no desempeñar un trabajo político efectivo, y articular ciudadanos en torno a un objetivo más o menos común: ser eso que llaman oposición. Todo esto hasta la irrupción de Morena en el escenario electoral.

Hoy, en cambio, el partido blanquiazul está extraviado. No hay en este momento un solo votante cautivo y volátil que opte por ellos como opción. De cara a la elección de ayuntamientos, en junio próximo, quedó solo y expuesto, herido de muerte a mitad del monte. Acomodados ya sus liderazgos en cargos públicos o conformes con el statu quo, al resto lo soltaron de la mano. Al precipicio. En caída libre.

Su presidente, Marko Cortés, el martes por la mañana le prendió fuego a la coalición, y por la tarde lo quiso apagar con gasolina. Catorce horas y 28 minutos antes de fenecer el plazo para ratificar la unión con el PRI y el PRD ante el Instituto Electoral de Coahuila, y 10 horas con 54 minutos, respectivamente. En ambas ocasiones mediante la publicación de sendos “posteos” en la red X (Twitter).

Ahora bien, hablando estrictamente de negocios, ¿no hubo antes oportunidad para platicar por otra vía sus pretensiones y llegar a un acuerdo? ¿Era necesario inmolarse públicamente, nublado de razón, con tal de golpear políticamente aunque no lograse recompensa?

Como boxeador kamikaze, no le importó recibir con tal de dar. Tampoco calculó la dimensión negativa de revelar lo pactado previamente en privado, en específico para la causa de la elección presidencial en curso.

El incidente denota muchas cosas. Múltiples lecturas pueden construirse con base en lo sucedido. Una de ellas, la incapacidad para sostener una relación continuada en el tiempo y el espacio.

Irónicamente iba (supuestamente) por Torreón, y acabará (probablemente) sin Monclova, el único municipio que representa presupuesto de los cuatro que gobierna el PAN en solitario desde 2022 en la entidad.

Y acaso lo más importante: sin prever las consecuencias de sus actos, metió a sus militantes y simpatizantes de Coahuila en un callejón sin salida.

 

Cortita y al pie

¿Qué botones puede tocar en estos momentos el Comité Directivo Estatal para reactivarse y salir de terapia intensiva?

Radicalizarse contra sus socios en el Gobierno de coalición y en el Congreso del Estado, no sería lo más inteligente. La sobada crítica machacona y superficial de “La Megadeuda” y “Cárcel a Los Moreira”, misma que le redituó electoralmente por 11 años, ya fue apropiada culturalmente por Morena y a últimas fechas por el PT, sin que signifique gran cosa en 2024. Apoyar la destrucción de las instituciones que encarna el régimen populista-militarista es literalmente darse un balazo en el pie. Seguir el juego a los resentidos que lidera Mejía Berdeja y agrupó en lo que denomina Movimiento Coahuilense, tampoco es una opción. A UDC no tiene nada que ofrecer a cambio. Movimiento Ciudadano en Coahuila es un cascarón sin contenido, y el Partido Verde una franquicia sin empleados.

¿A quién puede recurrir hoy?

Naturalmente la respuesta demagógica es “a la ciudadanía”; “nuestra alianza es con ellos”. Sin embargo, ¿con qué elementos puede presentarse ahora como opción de algo en la mente de un colectivo?

Réquiem por el PAN Coahuila.

 

La última y nos vamos

Muñoz Ledo escribió en su día que al PAN no le interesa la democracia sino la alternancia. “No quieren cambios de fondo sino recibir la hacienda con todo y peones”. Reyes Heroles, por su parte, decía que su bandera es la incongruencia oportunista: “el pensamiento del PAN en el transcurso del tiempo no representa una línea que se amplía, sino una serie de líneas que se contraponen”.

Cuánta razón.

Notas Relacionadas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 3 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 3 horas

Contratará IMSS a 150 médicos especialistas para Coahuila

Hace 9 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 3 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 3 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 10 horas

Confirmado y amarrado