Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Cae en Chihuahua ‘El Señor de la A’, jefe de plaza de La Línea buscado por Estados Unidos Turista alemana muere al rescatar a sus hijos del fuerte oleaje en Veracruz En febrero de 2027 llega el Metro al Aeropuerto de Monterrey: Samuel García Lamenta Gabriel Elizondo fallecimiento de Cuauhtémoc Cárdenas Checo Pérez pone fecha a su adiós: disfrutará sus últimos años en la Fórmula 1

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Nacional

Respiren poquito

Por Jorge A. Meléndez

Hace 5 años

“Gritaban muchísimo. Yo les decía: respiren poquito para que no se les acabe el oxígeno. Fue una impotencia. Suplicaban y ya no podíamos hacer nada. Nos sentíamos desolados, es desesperante”.

Así narró el médico del IMSS Héctor Manuel Arias cómo sufrió la desgarradora tragedia en el hospital en Tula donde 16 pacientes se ahogaron cuando se inundó el nosocomio y se fue la luz. Terrible. Y sobre todo porque hubo advertencias… ¡4 días antes!

La Alcaldía de Tula alertó de las lluvias y un inminente desbordamiento del río, urgiendo la evacuación.

Y es que cuatro días antes, reportes de la Conagua ya indicaban que las presas Requena y Endhó superaban su capacidad.

El joven Aníbal Zúñiga explica que unas horas antes la gente ya pedía auxilio: “Decían en las redes que se desbordaba el río; que no era una inundación como las de siempre”, narró.
P
ero no se hizo nada… y la sangre literalmente llegó al río.
El hospital 5 del IMSS, ubicado en el Centro y a 100 metros del río Tula, empezó a inundarse a la una de la mañana del martes 7 de septiembre.

Se quedó sin energía, no contaba con planta de luz y los enfermos perdieron el oxígeno suplementario.

“Entramos con lanchas al IMSS, a la central de autobuses, a las casas. Ya todo estaba totalmente inundado. Empezamos a sacar a las personas atrapadas”, contó Aníbal. Ya era demasiado tarde.

La tragedia se pudo haber evitado si tan solo alguien hubiera prestado atención a las señales de alarma. Ah, y si se hubiera tenido un plan de contingencia (PdeC), que precisamente ayuda a enfrentar emergencias.

Crear un PdeC no es complicado, no es física cuántica. Pero tenerlo es clave porque se usará en una crisis: puede ser la diferencia entre vivir y ahogarse.

¿Cómo crearlo? De acuerdo al sitio MindTools (Mt), el primer paso es identificar riesgos críticos. Obviamente jerarquizándolos: no puede haber PdeC para todo.

Para hacerlo, ubica los peligros en una matriz impacto/probabilidad, donde en el eje horizontal se mide el impacto del riesgo (bajo/alto) y en el vertical su probabilidad (misma escala).

En términos generales, olvida riesgos de bajo impacto/probabilidad y reduce la probabilidad de los de bajo impacto, alta probabilidad.

Debes tener planes de contingencia detallados para los riesgos de alto impacto/probabilidad y monitorear con precisión los de alto impacto, baja probabilidad (¡como una inundación en Tula!).

De acuerdo con Mt, considera lo siguiente al crear tus PdeC:

1. El objetivo principal es mantener las operaciones (servicio y funcionalidad). ¿Qué necesita cada departamento para subsistir?

2. Definir periodos de tiempo. ¿Qué se debe hacer en la primera hora?, ¿en el primer día?, ¿en la primera semana? Así evita olvidar tareas importantes.

3. Identificar “disparadores”. Específicamente, ¿qué provoca que el plan se eche a andar? Definir acciones, tiempos y responsables.

4. Mantenerlo simple. Claridad en conceptos y lenguaje.

5. Considerar restricciones de recursos asociadas a la crisis. Identificar ineficiencias operativas potenciales.

Como ya hemos comentado en este espacio, el mejor plan significa cero sin una buena ejecución. Bueno, pues para un PdeC esta regla es todavía más aplicable: ¡estarás en medio de una crisis!

Por lo tanto, asegúrate de comunicarlo en la organización, informar a responsables de sus roles y revisar y ajustarlo en el tiempo.

Un comentario más sobre la ejecución: en una emergencia el entrenamiento es vital. Es la diferencia entre parálisis y acción efectiva. Por lo tanto, realiza simulacros de escenarios clave, evalúa resultados, capacita y ajusta.

Ciertamente que en una emergencia, ignorar las señales de alarma te puede convertir hasta en un asesino por omisión. Pero adicionalmente, un buen plan de contingencia siempre será de gran ayuda. Más vale prevenir que lamentar.

Posdata. Sobre la discusión legislativa del “energicidio” de la 4T. La mala: muchos del PRI estarían “a la venta”. La buena: se requiere que 80% se venda para que se apruebe. Esperemos no sean tantos…

Más sobre esta sección Más en Nacional

Hace 9 horas

Circo en Reforma

Hace 9 horas

El negocio detrás de los altares

Hace 9 horas

La ‘santa’ solución de la Presidenta