El cateo del viernes a las oficinas de la CATEM en Gómez Palacio no fue un hecho aislado. La irrupción de la Guardia Nacional y de la Fiscalía General de la República abrió la puerta a algo más amplio: revisar con lupa las operaciones del organismo sindical no sólo en Durango, sino también en otros puntos del país, con especial atención en la Comarca Lagunera.
Informes internos de la propia fiscalía hablan de la necesidad de escarbar en prácticas y cuentas. Si hay quienes creen que Nassael Armando Cobián Duarte y la dirigencia local de la central pueden dormir tranquilos, otros advierten que la investigación apenas comienza y que lo del viernes fue apenas la primera llamada.
Y como se comentó en Plaza Mayor este sábado, en política las coincidencias no existen: el operativo federal ocurrió en vísperas de la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Durango y en la antesala de su llegada a Saltillo este domingo.
Queda claro que hay dos maneras de acercarse a la presidenta Claudia Sheinbaum: unos lo hacen a través de resultados y trabajo, con gestiones claras que hablan por sí solas; otros prefieren la declaración estridente, el alarde de una supuesta cercanía que más parece confesión.
En la visita de este sábado de la presidenta a la capital de Durango, el gobernador Esteban Villegas pareció lamentar no formar parte del mismo partido político de la doctora y se declaró abiertamente su seguidor: “Y a pesar de que no somos del mismo partido, yo me identifico con usted. Soy Claudista, que no se les olvide”, soltó el —¿todavía?— priista.
¿Quién es el “colaborador” de “Robán”, como el diputado Antonio Atolini llama al alcalde de Torreón, que busca un buen pretexto para dejar la administración municipal? Como seña, formó parte importante de los recientes enroques.
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