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Ruta Libre
Publicado el lunes, 30 de marzo del 2015 a las 22:49
Apesar de la enorme relevancia histórica de la entidad, son muy escasos los apoyos para desarrollar un enorme potencial que ha permanecido dormido millones de años
POR: RODRIGO FLORES | Saltillo, Coahuila.- Hace 180 millones de años, la tierra que hoy pisamos comenzaba a tomar forma. México se encontraba sumergido en el mar; en esa época empezó a formarse el Golfo de México.
Con este cambio del planeta, especies de animales terrestres comenzaron a emigrar hacia el sur del continente americano procedentes de lo que ahora son Estados Unidos y Canadá. Desde entonces, esto había sido un misterio para los investigadores, ya que todo indicaba que no había rastro de qué pasó con esas especies, hasta que voltearon a ver a Coahuila.
La historia de la Tierra se divide en cuatro eras, que a su vez se componen de 12 periodos. Dentro del periodo Mesozoico existen dos épocas que siguen siendo un misterio para la humanidad. Son pocos los vestigios encontrados que expliquen la forma de vida en aquel momento, mismos que toman mayor valor para la comunidad al ser localizados en Coahuila.
Debido a esto, el estado podría ser considerado como “el eslabón perdido de la paleontología” a nivel mundial. A pesar del poco tiempo de investigación, los hallazgos han sido de suma importancia para la ciencia, logrando llamar la atención de investigadores de todo el planeta.
Inclusive, los últimos descubrimientos hechos aquí son considerados mucho más importantes que los realizados por Estados Unidos y Canadá, que tienen más de 100 años estudiando la historia de la Tierra.
» Dinosaurios, plantas, frutos y reptiles son algunas de las especies únicas en el mundo que han sido localizadas en tierras coahuilenses y que poco a poco van armando ese rompecabezas de la historia. Martha Carolina Aguillón Martínez es una de las investigadoras que más ha colaborado en la explicación de qué sucedió hace millones de años en nuestro planeta. Sus aportaciones a la ciencia, al igual que las de otros paleontólogos importantes que trabajan en la región, han hecho que los reflectores de otros países apunten hacia el norte de México.
Dinosaurios, plantas, frutos y reptiles son algunas de las especies únicas en el mundo que han sido localizadas en tierras coahuilenses y que poco a poco van armando ese rompecabezas de la historia.
En la era Mesozoica existen dos divisiones en la escala temporal geológica, de las cuales no se tenían registros de especies de la época. Fue hasta, a mediados de la década de los 80 cuando se comenzó a trabajar con investigaciones especiales, y empiezan a surgir restos que podrían completar la cadena de vida en el planeta.
“Dentro de la era mesozoica tenemos el Campaniano y el Maastrichtiano, son las dos últimas páginas. Del Campaniano hablamos aproximadamente de los dinosaurios del sureste de Coahuila que tienen 72 y medio millones de años, aproximadamente, y el Maastrichtiano ya sería más joven, que sería de 68 a 65 millones de años o más”, comentó la paleontóloga. En otros lugares de México no hay antecedentes de estas épocas. Coahuila cuenta con especies de dinosaurios nuevas que han aportado mucho a la ciencia y que agregan información que podría revelar la vida en estas dos escalas.
El último antecedente que se tenía de estas épocas es el de algunas rocas encontradas en la frontera de Chihuahua con Texas, que son del Cretácico superior, de entre 73 y 78 millones de años atrás; son piezas más antiguas que las localizadas en la región.
“Lo que está más estudiado es la Región Sureste, y entre las cosas que cabe destacar son todos los dinosaurios nuevos que están surgiendo para la ciencia, como el Velafrons coahuilensis, el Coahuilaceratops magnacuerna, el Altirhinus, el Saltillomimus y otro nuevo, más aparte todos los terópodos, los cascarones de huevo de dinosaurio, los bebés; es un área que está muy estudiada porque es donde se empezó el trabajo antes”, agregó.
Según especifica, algunos de estos dinosaurios son nuevas especies en el mundo, mientras que otros han aportado nuevos datos a la ciencia, además de que son especies de menor edad en la escala geológica.
Hasta hace una década, en los congresos de paleontología a nivel mundial, México no figuraba en sus exposiciones, sólo Estados Unidos y Canadá aportaban información. Hoy, nuestro país, y sobre todo Coahuila, han sido punta de lanza en nuevas investigaciones debido a los restos fósiles encontrados por todo el territorio azteca.
La información aportada incluso ha cambiado el curso de la historia, ya que en esas dos etapas del Cretácico que siguen sin resolver se tenía la idea de que había una estabilidad, sin embargo, las investigaciones hechas en Coahuila revelan todo lo contrario.
“México está brindando otro tipo de respuestas. Por principio de cuentas se hablaba de mucha estabilidad en el Cretácico, estabilidad en cuanto al clima, la vegetación, la flora. Y nuestros estudios o los resultados de nuestros estudios nos dicen que tal estabilidad no existía, porque si tenemos animales dinosaurios, lagartos y cocodrilos, géneros y especies nuevas, que no son conocidas en Canadá ni Estados Unidos, quiere decir que la vegetación era distinto, ¿por qué? Porque tienes un ecosistema, tienes una flora y una fauna diversas.
“¿A qué se debe eso?, a que realmente tienes una diferencia en cuanto a la latitud, pues entre más cercano al Ecuador, obviamente es más cálido; aquí era mucho más húmedo porque existía la cercanía con el Mar de Tetis, y toda esa vegetación sustentaba una gran comunidad de dinosaurios que tuvieron diferencias de los que existen en Canadá y los que existen en la parte oeste de Estados Unidos. Esas son las cosas que como paleontólogos buscamos, si fue cierto que había esa estabilidad, ese mismo clima en todas partes y se está viendo que no, lo estamos confirmando nosotros y los investigadores de Alaska”, agregó.
A pesar de esta importancia de los rastros encontrados de la paleontología en Coahuila, los recursos no han sido suficientes para apoyar investigaciones que podrían revelar algunos códigos que siguen sin descifrarse.
Hasta el momento no existe un apoyo por parte de las autoridades de los tres niveles de Gobierno, por lo que hay muchas investigaciones que siguen paradas, además de que los paleontólogos optan por retirarse ante la carencia de recursos. Investigadores que desean realizar algún proyecto, tienen como opción presentar su trabajo ante universidades de otros países o a un par de organismos federales para poder costear su labor, de lo contrario, no hay un fondo, por lo menos en Coahuila, para sustentar este tipo de trabajos. Especialistas mencionan que la carrera de Geología va más de acuerdo con la paleontología. Esta ingeniería permite un mejor análisis de las capas de la tierra que podría definir mejor las épocas, sin embargo, también la biología es una rama afín.
Martha Carolina es maestra en Educación y se fue especializando en este tema. Su gusto por el estudio de los fósiles viene desde niña, desde cuando salía al campo y encontraba algunos caracoles petrificados, hojas y otras especies que en aquel entonces no tenían explicación científica, ya que no había un estudio local.
Originaria de Saltillo, la investigadora poco a poco tuvo que irse abriendo campo en el medio y emigró hacia Estados Unidos para aprovechar una beca, ante la falta de oportunidades en México y a la invitación de científicos de otros países.
Hace casi 30 años, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México llegaron a Coahuila para realizar una expedición de búsqueda de mamíferos y otra en busca de restos de dinosaurios. Comentó que como actividad de la clase les habían pedido algunas rocas del desierto, las cuales resultaron ser algunos fósiles importantes, mismos que fueron analizados por científicos.
“Se sorprendieron muchísimo porque en nuestra colección había dientes de cocodrilo, escudos dérmicos, varios tipos de tortugas y dinosaurios, claro que todo eso nosotros sabíamos que era algo, pero no exactamente qué, entonces les sorprendió mucho nuestra dinámica y sobre todo el interés que teníamos en preservar los fósiles y darlos a conocer de una manera educativa”, dijo.
Gracias a este trabajo, ella y otros compañeros fueron invitados en 1988 a participar en el rescate del primer dinosaurio colectado por científicos mexicanos, en Presa de San Antonio, cerca del Cerro del Pueblo. Ahí todo mundo comenzó a voltear a Coahuila gracias al fósil que fue nombrado y presentado hace varios años como Isauria. ¿Cómo es que se fue formÓ el terr itorio de Coahuila en el periodo Cretácico? ¿Cómo era el clima de lo que hoy es Coahuila en el periodo Cretácico? ¿Qué tipo de vegetación existía en el periodo Cretácico? ¿Cómo ha sido la historia de la paleontología enfocada a los dinosaurios en Coahuila? A finales de 1987 el Instituto de Geología de la UNAM comenzó formalmente el estudio de los dinosaurios del Cretácico con un proyecto llamado “ Primer montaje de un dinosaurio colectado, preparado y armado en México”, lo que dio pie a nuevos estudios y hallazgos.
FUENTE: UNAM
BÚSQUEDA EN EL PASADO
Un descubrimiento paleontológico es el resultado de años de trabajo del equipo de científicos en Coahuila que se realiza en ocho etapas
» Reporte. Personas que acuden al campo de paseo, pueden localizar restos que pudieran ser sujetos a investigación. El reporte se puede hacer al Museo del Desierto o al INAH. » Cuadrícula. Con el material identificado se hace una cuadrícula para determinar el área a trabajar. Esta cuadrícula brindará información sobre la especie encontrada, como si fue acarreado, si murió en el lugar, el tipo de preservación que tiene el hueso, entre otros
» La excavación se determina a 50 centímetros al hueso más cercano, si no se localiza nada extra, ahí se detiene la inspección. Ya con el jacket colocado se tienen dos opciones, o se retira la pieza o se deja en el lugar, la pieza ya no corre riesgo ya que está protegida. Este proceso es para proteger la pieza del medio ambiente, y evitar que se muevan las piezas en la excavación. El tiempo de limpieza depende del sedimento que tenga, tamaño, y la cantidad de huesos, trabajo que puede llevar de tres a seis meses.Las especies localizadas pueden ser aportaciones nuevas o ejemplares nuevos y son sometidas a estudios para su publicación en revistas científicas.
OTRAS PRIORIDADES
Una muestra más del poco interés hacia la paleontología es la prioridad que actualmente se le da a millonarios proyectos de extracción de gas, mientras que a la paleontología del estado, que cuenta con grandes recursos naturales para su estudio, no se le ha invertido en investigación o proyectos que atraigan el turismo.
El más cercano es Rincón Colorado, sitio en General Cepeda que fue nombrado primera zona paleontológica de México en 2012. Ubicado a 35 kilómetros de la capital, este sitio ha sido uno de los de mayor importancia por los resultados de investigaciones en cuanto a animales de hace 72 millones de años.
Hasta hace un par de años, el sitio contaba con canteras en las que se exponían réplicas de fósiles encontrados en el lugar, mismas que fueron retiradas, no sólo por el nuevo proyecto que sigue retrasado, sino porque la información sobre las especies expuestas se encontraba mal.
Según el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), las celdas exhibían datos que no estaban bien escritos, por lo que decidieron quitarlas y esperar a que se apruebe el proyecto para la creación de una especie de parque didáctico, con la intención de atraer a más visitantes.
Francisco Aguilar Moreno, delegado en Coahuila del instituto, anunció que la problemática que se ha tenido en este predio para entrar con la creación del nuevo sitio de entretenimiento, es que el terreno no había sido liberado.
Las nueve hectáreas de terreno donde se construirá el nuevo corredor paleontológico “Coahuila, Tierra de Dinosaurios” ya fueron liberadas por ejidatarios de General Cepeda, por lo que el siguiente paso es que el Estado compre estas tierras y las entregue al INAH para comenzar el proyecto.
Aguilar Moreno mencionó que las tierras son de uso común y no parcelas, por lo que son propiedad de varios ejidatarios, quienes tuvieron que ponerse de acuerdo y nombrar a un representante que fungiera como propietario para la compraventa del terreno, y tendrán que repartirse en partes iguales.
“Con la Procuraduría Agraria nos ayudaron a hacer lo que es un cambio de destino, que fue cambiar las tierras de uso común a un uso aparcelario o de solares, a nombre de algunas personas del ejido que estuvieran de acuerdo con la Procuraduría en hacer este trabajo; este proceso se puede llevar hasta dos años, pero lo hicimos casi en seis meses, un tiempo récord”, comentó.
Refirió que el cambio de destino ya quedó asentado en el Registro Agrario Nacional, por lo que ahora el Estado podrá comprar las tierras, escriturarlas y hacer la donación al instituto, para que se pueda comenzar a trabajar y a buscar recursos y continuar con el proyecto, que es muy prometedor.
“Independientemente de eso, nosotros ya tenemos todo completo, todo el celulario del sitio; estamos trabajando en las reproducciones de los materiales que se recuperaron en esa época; traemos un avance de 40% en las reproducciones, son alrededor de 120 reproducciones. El proyecto arquitectónico lo donó una persona de la Ciudad de México”, agregó.
La intención es hacer un corredor con pasos a desnivel, donde la gente no sólo pueda ver información sobre las especies encontradas, sino que pueda ver de alguna forma las capas de la tierra y una simulación de un esqueleto enterrado, por lo que se harán algunas excavaciones en el sitio.
RASTRO EN EXTINCIÓN
El ejido Las Águilas es otro de los lugares de mayor importancia en cuanto a descubrimientos del estado, ya que es uno de los sitios con más huellas de dinosaurio encontradas a nivel mundial, el cual hasta el momento sigue estancado.
Felisa Aguilar Arellano, investigadora del INAH en Coahuila, destacó la gran cantidad de huellas de dinosaurio que quedaron preservadas en roca lutita, con temporalidad del cretácico tardío (72 millones de años).
“A nivel mundial es uno de los sitios, o digamos, es un momento en el tiempo que nos permite saber el tipo de dinosaurios que existieron en aquel momento, básicamente hace 72 millones de años y que a través de las huellas sabemos al menos que hay dos tipos de dinosaurios que estuvieron recorriendo esta zona.
“Además, con las huellas puedes saber un poco más sobre el tipo de locomoción, el tipo de organización, si iban en manada o no; vas viendo patrones de conducta que muchas veces con los huesos no tienes, entonces a través de las huellas se pueden hacer ese tipo de extrapolaciones, utilizando el registro minucioso de cada una de ellas porque cada una es característica del momento en que dejaron plasmado su paso los dinosaurios”, comentó.
Es una placa de 13 por 39 metros aproximadamente, que debido a su tamaño y tipo de roca no puede ser removida del lugar, por lo que se buscan otras alternativas de conservación, ya que se podría perder este patrimonio con el paso del tiempo.
“Tienes que buscar alternativas para conservarlo en el sitio, por eso es que está aquí. El reto es minimizar la erosión porque ésta va a seguir siendo, tiene que ver el impacto climático, tienes que buscar alternativas para hacer el registro, ya sea fotográfico, dibujo o un molde directo con el cual tú puedas hacer la recuperación, además de que esto también te va permitiendo entender los patrones de erosión que van sucediendo, que es algo natural dentro de estos conceptos paleontológicos”, agregó.
Además de la falta de apoyo para la exploración y estudio, la paleontología en Coahuila presenta un problema que ha sido minimizado por parte de las autoridades: el robo hormiga se ha convertido en una actividad constante no sólo practicada por adultos, sino por niños.
El claro ejemplo está en Rincón Colorado, donde niños al ver a turistas llegar al sitio para conocer parte de la historia de esta región, se acercan con fósiles pequeños, encontrados en la zona, para vendérselos, hecho que está prohibido y es penado.
“La verdad siempre lo digo: afortunadamente no tenemos un saqueo como en otras partes del país, aquí es el robo hormiga, de que encontramos algo y nos lo echamos a la bolsa, o los niños que luego se encuentran los famosos caracolillos, que tenemos millones, los guardan en una bolsa. Tú llegas al museo y te ofrecen caracolillos; ya hemos hablado con los papás de los muchachos para decirles que es un delito, pero no hay otra forma más que concientizar a la gente”, comentó Francisco Aguilar Moreno, del INAH.
Para evitar este tipo de saqueo de piezas, se tuvo una reunión con habitantes de la región para hacerles entender la importancia de este patrimonio, y que pudiera ser un detonante de la economía local a través de la venta de otro tipo de piezas hechas por los propios ejidatarios y no de las encontradas en el lugar.
“De cierta manera, en caso de que empiece a llegar turismo, tiene sus beneficios que empiecen a vender, pues en lugar de que vendas caracolitos vamos a poner un café, un lugar de souvenirs, donde tú hagas la bolsita con el logo de Rincón Colorado, que te va a dar más beneficios que andar vendiendo esto; al momento en que se involucren en esto, detienen en cierta forma la misma recolección de materiales, ésa es la intención”, agregó.
El problema es que este tipo de saqueo de materiales puede ocasionar que piezas importantes para la historia de la humanidad sean sacadas de su lugar de origen y puedan partir o dejar inconcluso un descubrimiento.
La recomendación del instituto, como experto en paleontología, es que al salir al campo no traten de llevarse piezas, y si se piensa que se encontró algún fósil, se dé aviso a las autoridades correspondientes para su inspección y evaluación.
El saqueo es un delito federal y es castigado con hasta 250 días de salario mínimo o cárcel, según las nuevas reglamentaciones modificadas en junio del año pasado, para evitar que en el país se sigan comercializando en el mercado negro piezas antropológicas, arqueológicas y paleontológicas.
Con todo y estas dificultades a las que se han enfrentado paleontólogos que trabajan en Coahuila, el estado sigue siendo de gran importancia para la historia de la Tierra.
Coahuila es pionero en el país en cuanto al estudio y protección de fósiles, en particular de los vertebrados. Es un trabajo que inicia en los años 80 y que tiene como resultado una colección paleontológica única en el mundo.
Esto ha servido para atraer el interés de instituciones para trabajar con materiales locales, gracias a que estos fósiles de Coahuila representan las últimas dos páginas de la historia de estos animales. Son las últimas dos páginas de lo que pasó en Norteamérica y están registradas en el estado, no en Canadá ni en Estados Unidos.
Los países del norte de América tienen la secuencia geológica, sólo que les faltan dos muy importantes, que están en el norte de México, de ahí el interés por saber qué pasó aquí, comparar el trabajo realizado con el de otros países, y así terminar de escribir la historia de la evolución de la vida, que será descifrada en Coahuila, la llamada “Tierra de Dinosaurios”.
Únicas en Coahuila


HISTORIA OCULTA
» Por descubrimientos paleontológicos y paleográficos se sabe que Coahuila aún no existía en el periodo Triásico; fue hasta el periodo Jurásico que Coahuila era una planicie marina y en el Cretácico fue que tomó la forma como lo que conocemos ahora.
» Durante el cretácico tardío el nivel del mar subió en todo el mundo, inundando casi un tercio de la superficie terrestre actual. Así, el calor del Sol pudo distribuirse más hacia el norte gracias a las corrientes marinas, dando lugar a un clima global cálido y suave, sin casquetes de hielo en los polos y una temperatura en las aguas del Ártico de 14°C o más. A finales del cretácico América del Norte estaba dividido por una extensión del océano llamado “El mar interior de Norteamérica”. Éste fue un enorme mar interior que estaba sobre el continente y que lo dividía en dos partes durante el inicio y la mitad del periodo cretácico. México estaba cubierto casi por completo. El clima en Coahuila en el periodo cretácico era tropical húmedo lleno de pantanos y bosques de coníferas, ya que en ese entonces Coahuila estaba muy cerca de la costa.
» En el periodo Cretácico en Coahuila proliferaron plantas como las angiospermas, helechos, cícadas, coníferas, robles y las hayas.
» El primer registro documentado del descubrimiento de restos de dinosaurios en México data de 1926, cuando se dan a conocer restos de un ceratópido, encontrado en el yacimiento Soledad, cerca de Múzquiz, Coahuila.
» Visita al campo. Tras el reporte, especialistas tras recomendar no mover piezas, acuden al lugar de los hechos para hacer una inspección y ver si se trata de material sujeto de investigación.
» Se localiza el material más importante. Paleontólogos hacen una evaluación de piezas que pudieran significar más que una simple pieza, recogen el material y lo llevan al laboratorio para su análisis.
» Evaluar el hallazgo. Si dentro de la inspección se encuentra alguna pieza grande que no pueda extraerse, se hace una excavación más amplia, no sin antes resguardar lo encontrado en la superficie.
» Limpieza. Si la pieza no se puede retirar para el laboratorio, comienza con la limpieza del hueso, las herramientas a utilizar principalmente son percutores, cincel, o martillos, inclusive ácidos. Conforme se van limpiando se van pegando estas piezas para ir formando el hueso. En esta limpieza y consolidación se pueden utilizar endurecedores o resinas para la formación del esqueleto
» Se localiza el hueso, se toman fotografías de la cuadrícula. Para proteger la pieza se hace la técnica llamada “Jacket”, que consiste en forrar el hueso con papel aluminio, y posteriormente con vendas de yeso.


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