Sociedad
Por
Mónica Ceballos
Publicado el miércoles, 13 de abril del 2011 a las 14:00
Saltillo, Coah.- “Engordar es un estigma, provoca discriminación en lo laboral, lo social y hasta en el amor”… al leer un texto como éste las personas que viven día con día batallas para superar el maltrato que reciben por causa de su condición física entienden perfectamente que la sociedad, por más que lo promulgue en hermosos mensajes publicitarios, no ha cambiado mucho su percepción de lo que considera bello.
A pesar de los estragos que han provocado los estados demasiado delgados de las mujeres, las campañas publicitarias que hacen alusión a la elegancia, gracilidad y delicadeza presentan mujeres extremadamente delgadas, relegando de estas características a las que tienen kilos de más.
Si bien es cierto que la obesidad es una amenaza latente para la salud pública, debido a que causa enfermedades como diabetes, hipertensión y males cardiacos, existen personas de medidas gruesas que tienen que aprender a vivir con la crítica constante de quienes les rodean, incluso de su propia familia.
¿Pero el rechazo no tendrá que ver más con la ignorancia que con la discriminación por sí misma?
“El cuerpo es más que un revestimiento carnal de lo anímico, es parte de la experiencia vital. Cuerpo, belleza, estética, conceptos que han ido de la mano creando modas y apreciaciones que se reflejan en la sociedad, y, por ende, en las prácticas culturales. La corpulencia evoca un transcurrir más lento, nos apega a la tierra (no en balde las diosas de la fertilidad son rellenitas), mientras que las figuras delgadas son etéreas. Quizá el mito de la delgadez está anclado a esta liviandad”.
Así, lo que perciben los demás dicta lo que uno debe pretender ser, cuando en realidad uno debe aceptarse y amarse como se es, sin olvidar conservar un estado de salud integral que involucre la mente, el espíritu y el cuerpo. Las mujeres pasaditas de peso han estado presentes en la vida económica, política, social y cultural del mundo y son quienes realmente marcan hitos.
Las curvas de la reproducción, las mujeres exuberantes –sí esas de caderas anchas y curvas– fueron iconos de belleza,y las razones, según investigadores británicos, no son sólo estéticas, sino de peso: los hombres prefieren las curvas por una razón biológica (y reproductiva): “cuentan con más probabilidades de procrear”.
El arte en las caderas Las gorditas son más divertidas El poder de la báscula Ancha longevidad ‘Fat way of life’ Una mujer resulta ser a veces una imagen producto del entrecruzamiento de diversos mitos del imaginario social, que dan sentido a los discursos de cada periodo histórico, hasta tal punto que impide registrar la singularidad de cada una. (Con información de Begoña Cabado/ Miriam Mabel Martínez)
Algunos recursos para evitar estigmatizar: * Evitar a mujeres demasiado delgadas.
* Identificar las imágenes digitalmente alteradas
* No utilizar niñas impúberes para promocionar prendas de mujeres, especialmente lencería.
* Advertir al público sobre los riesgos de la delgadez extrema, cuando Los anuncios utilicen modelos extradelgadas
* Colocar advertencias en los productos dietéticos.
* Ver a la comida como amiga para alcanzar la salud y construir una dieta acorde con nuestra constitución física.
* Evitar caer en la trampa de los productos milagro.
Desde la prehistórica Venus de Willendorf hasta las regordetas protagonistas de los cuadros de Botero, las carnes femeninas han dominado el arte. Así lo confirman los desbordantes desnudos de Rubens, Ingres o Renoir.
Irse a la cama con una gordita feliz es mucho más gratificante que hacerlo con una mujer delgada, hermosa, pero insegura. Las gorditas son más divertidas, más atrevidas y se lanzan con la misma hambre que uno…”. esta es la carta de presentación de un punto de reunión virtual para gordos: www.gordos.com
Los pobres de Estados Unidos son gordos y los ricos, delgados, según especialistas, quienes además han estudiado que el rechazo que las delgadas clases altas sienten hacia las obesas clases bajas está basado en un juego de poder y superioridad moral.
Los adultos que engordan conforme envejecen viven más tiempo de lo que se mantienen en su mismo peso o adelgazan. Eso dice un estudio realizado por el instituto nacional del envejecimiento de Estados Unidos.
La gordura también está determinada por la herencia de malos hábitos y por causas culturales. Hasta 95% de los casos de obesidad infantil tienen origen en la forma de vida.
* Regular los anuncios publicitarios y crear conciencia
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