Monclova
Por
Mario Valdés
Publicado el lunes, 1 de junio del 2026 a las 04:12
Monclova, Coah.- Tras una serie de reportes vecinales que alertaban sobre irregularidades, las autoridades ejecutaron el cierre y desalojo del centro de rehabilitación para mujeres “Un paso a la vez”, localizado en la colonia Primero de Mayo.
La intervención permitió poner a salvo a las internas, quienes, según testimonios de sus familiares, vivían un entorno de violencia extrema y negligencia.
El sello de clausura destapó una realidad indignante, familiares de las víctimas, que habían guardado silencio por temor a represalias contra sus seres queridos, narraron los vejámenes que las mujeres sufrían día con día; de acuerdo con las declaraciones, las internas eran víctimas constantes de violencia verbal y psicológica.
Vivían internas en condiciones infrahumanas
Una de las denunciantes detalló con horror las condiciones en las que las mantenían: “Las obligaban a estar de pie en un rincón desde la madrugada hasta las primeras horas del día, la falta de agua era tal, que algunas llegaban al extremo de hidratarse con sus propios fluidos corporales por la desesperación”.
A esto se sumaron las quejas por la alimentación, descrita como insalubre y monótona, pese a que las familias pagaban una cuota semanal de 1,500 pesos, además de proveer artículos de limpieza y alimentos adicionales que, al parecer, nunca llegaban a las internas.
Uno de los puntos más alarmantes del caso es la presencia de menores de edad, incluyendo a una adolescente de apenas 13 años, quien supuestamente también fue sometida a los abusos del centro. Asimismo, se cuestionó la falta de perfil profesional del personal encargado; las llamadas “madrinas” carecían de cualquier tipo de formación médica o psicológica para atender crisis de salud o procesos de desintoxicación.
Antes de la clausura, se reportó que el personal intentó intimidar a las residentes para que ocultaran los hechos.
“Las amenazaban con no dejarlas volver a ver a sus familias si abrían la boca”, aseguró una testigo.
El cierre del establecimiento se precipitó gracias a la constante vigilancia y quejas de los vecinos del sector; el ambiente de zozobra era insostenible: los gritos y lamentos se escuchaban a diario, lo que incomodaba profundamente a los residentes.
Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia