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Autor Invitado
Publicado el martes, 22 de mayo del 2012 a las 14:01
Monterrey, NL.- En México hay un retorno al animismo, a la consulta de chamanes y curanderos. Ante las presiones de la vida cotidiana y la necesidad de creer en algo, los adivinadores y brujos, y suelen ser los personajes más solicitados por personas que quieren algún amuleto o desean participar en ritos para atraer la buena suerte o salir de los problemas.
De igual forma la santería revive entre la población, y por encima de la creencia católica se elevan oraciones a personajes históricos como Pancho Villa, Benito Juárez, Francisco I. Madero y otros más. Podría decirse que ahora existen santos a modo.
Después de la Virgen de Guadalupe, entre los santos católicos que gozan de mayor popularidad en México se encuentran san Felipe de Jesús, san Juan Diego, san Judas Tadeo y san Juan Bautista, pero crece la devoción popular hacia figuras como Jesús Malverde, el “santo de los narcotraficantes”, Juan Soldado, El Niño Fidencio, La Cabor y la Santa Muerte, además de los personajes históricos ya citados.
Para algunos especialistas se trata de una continuidad del sistema de creencias del México prehispánico, y para otros es una respuesta a las graves circunstancias por las que atraviesa el país, que la oferta religiosa tradicional no remedia ni satisface.
“Los pueblos prehispánicos, de acuerdo a la óptica del conquistador europeo, eran considerados como magos y brujos debido a que los invasores no entendían ni querían aceptar las religiones ajenas a ellos. Es así que las antiguas creencias se convirtieron en elementos asociados a la brujería, lo que quedó claro con la primera evangelización de América, en lo que se conoce como la extirpación de las idolatrías”, explica el antropólogo social Roberto Rebolloso Gallardo, para quien los pueblos a partir de este tipo de prácticas buscan soluciones en los grandes momentos de crisis históricas y regionales.
“Las nuevas creencias responden no sólo a la enunciación de complejos mundos cosmogónicos, sino también a condiciones totalmente objetivas: las comunidades responden también a las presiones sociales y éstas son formas de cauce. Nuevos santos que son una expresión en momentos críticos de las culturas”, explica.
El investigador recuerda que en medio de la crisis en los 80 se pusieron de moda los ritos narcosatánicos, o bien se expandió una ola de santería cubana. Más recientemente está el auge al culto de la Santa Muerte.
A lo largo de sus investigaciones el especialista ha encontrado que es enorme la diversidad de personajes, formas y nombres en las comunidades para designar a quienes llevan a cabo los rituales. “Hablamos de gran número de especialistas y de rituales, gran cantidad de oficios, un conocimiento que es múltiple y que nuestra sociedad occidental, en su ánimo de traducirlo, los reduce o simplifica como magia buena y magia mala, magia blanca o negra”.
Si bien muchos de esos seres y dimensiones son herencia española, católica e indígena, en la actualidad ha surgido lo que los especialistas llaman una readecuación y trasposición. Para Rebolloso Gallardo se trata de elementos de la modernidad que se llevan hacia esas dimensiones y que son descritos por los brujos cuando narran lo que hacen o los lugares que visitan en sus sueños, y agrega que en esas dimensiones y entidades existe un “panteón de divinidades” organizado jerárquicamente de forma muy semejante a la del Gobierno: “Así como nosotros tenemos presidentes, gobernadores, síndicos y policías, en los panteones divinos hay un presidente del infierno; el señor del agua tiene a sus topiles o policías; hay un secretario de la tierra…”.
DE BRUJOS Y ADIVINADORES
A raíz del aumento de los creyentes en los santos “no oficiales”, la oferta de conjuros y maleficios parece ser tan amplia como la de personas dedicadas a la brujería y los poderes de la adivinación.
Los anuncios son múltiples: lecturas del tarot, el tabaco y el iris del ojo; lociones para el amor, la suerte o el dinero. Chamanes, videntes, mentalistas o aquellos que prefieren hacer referencia a los estigmas de regiones conocidas por la magia negra. La brujería es un tema sensible del que pocos se atreven a hablar, pero al que muchos recurren a juzgar por lo amplio y lucrativo del mercado.
“Se ofrece leer el tarot o las cartas, pero en seguida viene una serie de rituales para solucionar los problemas, los cuales se cobran por separado”, sostuvo Jerónimo Flores, estudioso de las nuevas prácticas religiosas.
Por la realización de los conjuros, rezos, entierros y cuanto necesite el cliente para orientar el destino a su antojo, se cobran desde mil hasta 5 mil y más, dependiendo del curandero.
Un conocido tarotista de Monterrey dice que 60% de sus consultas se da con personas desesperadas que le piden solución inmediata a sus problemas, lo que sea para cambiar lo que no les gustó al escuchar su futuro. “Me han dicho ‘cómo hago para que deje a su esposa’ o ‘para hacerle mal a un compañero del trabajo’. Yo les explico que lo único que ofrezco es una consejería a través del tarot, que nadie puede interferir o cambiar la vida de otro. Que las soluciones están en uno mismo, pero eso no les gusta”.
Jerónimo Flores, quien ha estudiado de cerca el esoterismo, atribuye a la crisis económica y la debilidad de las personas la proliferación en las ofertas de adivinación y brujería en la ciudad de Monterrey y en todo México. Denuncia que además de la publicidad que aparece sin ninguna censura en los medios, existen volantes entregados en las calles y universidades.
“Cuando hay situaciones difíciles, problemas económicos y afectivos, la gente se refugia en cosas que aparentemente les traen soluciones y terminan estafadas. Existen muchas prácticas o creencias que la gente no le cuenta al médico y que pueden resultar más peligrosas que la misma enfermedad”.
Pero la magia negra no es exclusiva de las clases populares que confían su suerte a los ruegos o le achacan sus problemas a los maleficios del más allá. En la ciudad existen alrededor de 100 brujos que trabajan para personas de todos los estratos.
SANTERÍA EN MÉXICO
La santería es un sistema de creencias y ritos heredado de la tradición yoruba, de los descendientes de los negros secuestrados en África y esclavizados en Cuba. En todo México la santería se ha mezclado con otras creencias y detrás de ellas existen necesidades de poder, quizá por eso los narcos se encuentran entre los adeptos de estas Personas que trabajan con la magia negra coinciden al afirmar que algunos narcos confían sus cargamentos de droga a los santeros para que esquiven los controles de las autoridades.
Dentro del chamanismo, los delincuentes también recurren a la llamada “corte de luz media” (espíritus que no diferencian entre el bien y el mal) para que les permita cometer el ilícito sin exponer su vida.
“Las personas perseguidas por enemigos los utilizan para cerrar el cuerpo, es decir, los invocan para que les sellen la materia, así nadie les puede hacer daño”, mencionó “El Jenny”, un joven practicante de la magia que labora en el negocio “El Milagro”, en el Mercado Juárez. de Jerónimo Flores explica que la brujería, así como la astrología o cualquier método de adivinación, no son considerados como delitos. “El derecho no interviene en estas prácticas, que representan creencias subjetivas, a menos que esto acarree algunos daños materiales o la violación de los derechos, pero carecen de material probatorio”, sentenció.
“Es de suma importancia la investigación antropológica de la brujería y las nuevas religiones, como la adoración a la Santa Muerte, porque es un fenómeno que claramente está cobrando fuerza, demostrando que estos grupos tienen un impacto social que no se puede negar”, consideró Flores.
Explicó que hace años este fenómeno sólo se veía en las comunidades indígenas, pero que ahora llegó a las ciudades y marca una tendencia del regreso de la magia y la brujería y, por otro, también a la veneración tanto de Dios como del demonio.
Los santos no oficiales
La mayor parte de la población en México es católica, pero hay muchos santos no oficiales que son venerados y adoptan los rituales propios del catolicismo.
Personajes como El Niño Fidencio, Jesús Malverde, La Santa Muerte o Francisco Villa son objeto de veneración, y sus imágenes, estampas y novenas se mezclan con las de los auténticos santos en incontables puestos dedicados a la venta de artículos religiosos. Este fenómeno ha tenido un mayor auge por la ignorancia de la gente –ya que muchos seguidores los confunden con santos verdaderos–, así como por el afán de comerciar con la fe de los creyentes prometiendo solucionar sus problemas.
El también profesor de la Universidad Autónoma de Nuevo León sostiene que los nuevos sistemas de creencias resumen mucho de las identidades de los mexicanos, que responden ante hechos que no pueden controlar. “Las personas precisan creer que un poder superior las protege; es una necesidad universal para buscar la paz. Cuando no hay un santo adecuado, la gente es capaz de inventarlo”.
Estos son algunos santos no oficiales
Emiliano Zapata. Líder revolucionario al que se considera un ser de luz y de apoyo a Francisco Villa en sus actividades curativas. Alma fuerte, se le considera como un santo de causas difíciles y se le utiliza para espantar fantasmas o envidias.
Benito Juárez. Su imagen no es nueva en el santoral venerado en México. Su culto se ubica principalmente en Oaxaca. Es muy eficaz para solucionar litigios; se le considera un ser de luz muy noble.
Francisco I. Madero. En algunos puntos del norte de México su figura es considerada como la de un ser de luz que facilita la comunicación con familiares que ya fallecieron.
La Niña Aurorita (Aurorita Prado Quintanilla). Era la sobrina adoptiva de Lilia Quintanilla. Cuando Aurorita murió, a los 8 años, Lilia decía que su espíritu se manifestaba a través de ella. Las personas la buscan para sanar a los niños.
Pedrito Jaramillo. Curandero nacido en Jalisco que ayudaba a los pobladores de la frontera entre México y Estados Unidos. Se cree que murió cerca de Falfurrias, Texas, donde hay una capilla en su honor que luce llena de agradecimientos por tantos milagros. La gente va de todas partes a visitar su tumba y rezar en su templo. La encargada de mantener la capilla dice que unas 50 mil personas visitan anualmente el lugar procedentes de México, Illinois, California, Texas y muchos otros lados.
Oración a la Santa Muerte
Cuando una persona no cumple lo prometido, puedes obligarla a que lo haga con esta oración. Debo advertirte que es muy poderosa y que esa persona después quedará dependiendo de ti ¡hasta que seas tú quien la libere! También puedes emplear esta invocación como protección para tu persona hasta en el momento de tu muerte!
“Jesucristo vencedor, que en la Cruz fuiste vencido, vence a (nombre de la persona que te hace daño). Que esté vencido conmigo, en nombre del Señor. Si eres animal feroz, sé manso como un cordero, manso como la flor del romero; tienes que venir; pan comiste, de él me diste y por la palabra más fuerte que me diste, quiero que me traigas a (aquí el nombre) que esté humillado, rendido a mis plantas, a cumplir lo que me ha ofrecido! Santísima Muerte, yo te suplico encarecidamente que así como te formó Dios inmortal, con tu gran poder sobre todos los mortales hasta ponerlos en la esfera celeste, donde gozaremos un glorioso día sin noche por toda la eternidad y en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, yo te ruego y te suplico te dignes ser mi protectora y me concedas todos los favores que yo te pido hasta el último día, ahora y en el momento en que su Divina Majestad ordene llevarme ante tu presencia.
DE REVOLUCIONARIO A SANTO
Desde hace unos cinco años, el general Francisco Villa se ha convertido en un espíritu protector muy solicitado, al que recurren las personas para solucionar un mal. Así invade las estanterías de venta de imágenes de santos oficiales con sus estampitas, amuletos, lociones, escapularios, estatuas, veladoras y fetiches. Alterna con la Santa Muerte y con las deidades de la santería como Changó, y con los integrantes del santoral católico como el popular San Charbel.
En la ofrenda más común, los creyentes colocan una vela con su imagen y una copa de tequila delante de su foto. De acuerdo con los que saben, si el volumen de la bebida baja, quiere decir que la petición se cumplirá. La mayoría le solicita obtener dinero y protección.
“Desde que tengo uso de razón, y ya llevo alrededor de 35 años en este negocio, se venera a Pancho Villa”, asegura Emilio Vázquez, reconocido hierbero que realiza limpias en Monterrey. Dice que las velas con la imagen de Pancho Villa “son muy demandadas”; vende alrededor de 200 por semana y es favorita de los paisanos que viven en Estados Unidos.
“Como espíritu, Francisco Villa es muy fuerte y le gana a las maldades. Me dicen que ha ayudado mucho a la gente y que es muy milagroso”, comenta.
Las veladoras tienen en letra pequeña escrita una oración en español e inglés que dice:
“Al espíritu Mártir de Pancho Villa, Gran General Revolucionario. En el nombre de Dios Nuestro Señor invoco a los espíritus que te protejan para que me ayudes. Así como ayudaste en el mundo terrenal a los NECESITADOS. Así como venciste a los PODEROSOS. Así como hiciste retroceder a tus ENEMIGOS. Así te pido tu protección espiritual para que me libres de todo mal y me des el ánimo necesario y el valor suficiente para enfrentarme a lo más difícil que se me presente en la vida. Amén”.
El culto a Villa se concentra en los estados de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, y en el estado sureño de Texas, en Estados Unidos.
Para el antropólogo Rebolloso la popularidad de Villa se funda en que es considerado como una especie de Robin Hood, que robaba a los ricos para darle a los pobres. “La gente que más consume los artículos de Pancho Villa son los chicanos que lo consideran poderoso porque fue la única persona que le pudo pegar a Estados Unidos y a quien ellos nunca pudieron capturar”.
Los santos populares
La población decidió canonizarlos, son santos no oficiales, pero sí populares por ser personas heroicas que murieron martirizadas. A ellos les piden un milagro, y si lo cumplen la devoción se expande.
Los santos populares no necesitan la autorización de la Iglesia católica, que pretende monopolizar la fábrica de santos, afirmó el investigador Elio Masferrer, de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).
Ante la pérdida de confianza de los fieles en la jerarquía católica, señaló, los creyentes buscan otras alternativas religiosas y las encuentran en personas que también murieron en un martirio como pueden ser Francisco Villa o Emiliano Zapata.
Pese a la oposición de la Iglesia católica a esas devociones, los fieles recurren a esos santos populares y “les tiene sin cuidado lo que diga el obispo”; prueba de esto es la devoción a Jesús Malverde y a la Santa Muerte.
Elio Masferrer destacó que éste es un fenómeno habitual de las sociedades que se transforman, por eso la Iglesia católica siempre ha realizado procedimientos autoritarios para imponer a los santos, un ejemplo es san Juan Diego, que no logra que los creyentes católicos acudan a solicitarle favores o los mártires de la Cristiada que “no pegan”, y a éstos ni siquiera se les ha logrado construir un santuario ante la falta de recursos.
Para el investigador de la ENAH, el contar con nuevos santos es un proceso natural que llega a todos los sectores de la población, y no es indicador de que sean buscados sólo por los pobres o por quienes se dedican al crimen organizado, como se ha querido “vender la idea de Jesús Malverde o la Santa Muerte”; también la “gente de dinero se sube al buque”.
Tampoco hay regiones definidas del país en donde se presenta ese fenómeno religioso. En el norte se tiene a Jesús Malverde o Francisco Villa, pero en el sur tienen a san Pascualito.
Los obispos han intentado imponer su hegemonía, pero es la gente la que decide y escoge a personas que para ellos han sido ejemplos y no están en proceso de canonización, únicamente se les convierte en santos porque cumplen los favores y eso es lo que los fieles necesitan.
Oración a Don Pedrito Jaramillo
“¡Oh Dios de infinita bondad y misericordia! Yo os suplico la gracia del espíritu purificado del que fue en el plano terrenal Don Pedrito Jaramillo, asistido por el Ángel de mi guarda, venga en estos momentos angustiosos a prestarme el auxilio y consuelo que necesito: que él atienda a mi enfermedad, que me preste su consejo para curarme, como por tu Bondad Infinita pudo hacerlo cuando se encontraba en el plano de la vida terrena. ¡Oh Espíritu purificado de Don Pedrito Jaramillo! si te lo permite el Altísimo, acércate a mí y ayúdame a curar mis dolencias! (o las dolencias de por quien se le invoque). Yo rogaré por el mayor desenvolvimiento de tu espíritu para que cada vez te eleves a superiores planos de perfección. Alabado sea el Santísimo! Amén”.
ceremonias.
Monterrey.
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