Por mucho tiempo, hemos escuchado y leído comentarios reprobando el uso de la violencia para volver a un estado de orden.
Natural, no solo a los humanos, es su uso, con solo observar el comportamiento de animales, vemos que, con diferentes propósitos, su eso es cotidiano y fundamental.
Cuando el presidente Calderón ordenó a sus actores del orden a atacar a las bandas del crimen organizado quienes mas airadamente condenaron esa decisión, incluyendo evaluaciones de estúpida a la medida, “diáologo”, era una de las ingenuidades que sugerían.
Hasta donde entendemos los mortales nacionales, si un productor y traficante de estupefacientes, tiene pingües ganancias, no debe haber mucha forma de convencerlo de sembrar sorgo, o vender Jafra.
Quienes criticaban dicha orden, siempre simpatizaron con la guerrilla, los disturbios, daños a la propiedad ajena, etc.
Por décadas, esos cuestionables ciudadanos criticaron al Ejército y Policías, pero ahora, empiezan a justificar el actuar de ellos en los conflictos que han aprovechado a la saciedad, con esto, solo demuestran su intención de hacer uso de la fuerza en el futuro próximo.
En estos días, la sociedad en el mundo se prepara para condenar la respuesta del estado israelí al criminal y cobarde ataque de grupo Hamás a ciudadanos israelíes, y el gobierno mexicano, como respuesta, emite una ridícula declaración sobre la no violencia y la paz. El titular del ejecutivo, cuenta en su experiencia con la muerte intencional de dos seres queridos, la muerte de miles de niños enfermos de cáncer, por negarles medicamentos, la muerte de cientos de miles por atención deficiente o nula, en el tratamiento contra Covid, mas de 150 mil asesinados por la violencia del crimen organizados, que ha contado con su colaboración o indolencia, mas de 100 mil personas desaparecidas, mas lo que se acumule…
Esa actitud y respuesta solo denotan una ausencia completa de vergüenza y sensibilidad, más bien: cinismo.
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