Coahuila
Hace 2 años
Sucedió de nuevo, como en aquella escena canon de la serie Dark, donde uno de sus personajes tiene una premonición y anticipa se repetirá una tragedia condensada en la frase: “va a suceder otra vez”.
Justo así pasó el viernes con Claudia Sheinbaum en Coahuila, a donde llegó en gira proselitista una vez más, como en julio o en octubre del año pasado, y de donde se fue sin ofrecer propuestas (justificando la negativa en que durante las precampañas no se pueden plantear en público porque no es la etapa para hacerlo) ni soluciones (para no comprometerse a cosas antes de tiempo por desconocimiento de los temas y sus implicaciones).
Tercera de tres. Así sucedió en Arteaga y Saltillo, Matamoros y Torreón, y antier en Ramos Arizpe respectivamente. Eventos de acarreo corporativo y matracas, mítines maratónicos y desorganización, pancartas y solazo, puñito arriba y consignas, al estilo de Luis Echeverría en 1974. Otra perorata de media hora. Anodina. Cansina.
En el aspecto mediático, la atención a la visita es acaparada por la disputa de los lugares en el estrado y atrás de las vallas, entre los corrales habilitados para el público e invitados. Esa manera que tienen los políticos de mandarse mensajes entre sí, pretendiendo dar señales con las fotografías capturadas, simulando contextos que no existen o que no corresponden con la realidad.
Por ejemplo la ironía: a “la más cercana a Claudia Sheinbaum”, como rezaba la propaganda ilegal en espectaculares desplegada en algunos municipios de Coahuila por Tania Flores, la Alcaldesa de Múzquiz, ni siquiera la dejaron subir al estrado y acercarse a la precandidata.
Aquello se vuelve una excavación arqueológica: todo mundo anda buscando huesos. Pero a los civiles en nada nos beneficia la oferta de continuidad que trata de imponernos el régimen populista-militarista.
Todos los días el aparato propagandista de desinformación gubernamental nos dice que no existe la oposición y que, por lo mismo, ya no tiene caso continuar el proceso electoral. El objetivo es muy claro: desestimar el voto, llamar al abstencionismo y desalentar la participación ciudadana. Una táctica errónea, por lo demás, faltando aún seis meses para la elección presidencial.
Por otro lado predomina un control casi unánime de las encuestadoras, quienes en algunos casos otorgan ventajas a Claudia Sheinbaum imposibles de creer. La misión es la misma: crear la percepción artificial de que ya es inútil salir y manifestarse contra la imposición.
A falta de información, existe un documento que sintetiza la plataforma de la precandidata presidencial denominado “Proyecto de Nación 2024-2030, segunda etapa de la cuarta transformación”.
Ahí, en 132 páginas de contenido, no se menciona ni una sola vez a Coahuila. Inclusive como región tampoco hay referencias, salvo una en particular: “Se tomará como modelo el Plan Sonora de Energías Sostenibles para aplicarlo en otras entidades del norte del país”. Y ya.
El resto es retórica, demagogia, apropiaciones culturales, frases hechas y lugares comunes. No existen los cómos. Sólo hay planteamientos sesgados, ideologizados, panfletarios. Tangencialmente hay en el texto cuestiones que impactan a Coahuila, como mantener la política de no usar fracking en explotaciones petroleras (sin embargo no habla del gas, hidrocarburo relevante para nuestro contexto; aunque tampoco dice algo sobre prohibir expresamente la fractura hidráulica en la legislación, abriendo paso a la simulación y ambigüedades).
En cambio nada dice del carbón y del acero. Ni del clúster automotriz. A La Laguna no vuelve a referirse pese a que el proyecto Agua Saludable –que no ha sido concluido pese a que ya fue inaugurado– requiere una continuidad por 32 años, tiempo estimado de vida útil. Tampoco hay planes específicos que involucren transporte o vías de comunicación.
En resumen: ninguna de las actividades económicas del estado es prioridad.
Cortita y al pie
Se ha publicado aquí con anterioridad: Coahuila se ubicó en el lugar 7 de 32 con mayor aportación al PIB nacional durante 2022, último año medido por el INEGI, difundido hace un mes exactamente. Del norte sólo le supera Nuevo León, el industrial por excelencia, aunque figura por encima de Baja California, Sonora, Chihuahua y Tamaulipas. De toda la franja fronteriza, pues. En contraste, a la hora de recibir presupuesto, Coahuila se colocó en el sitio 18 de 32.
Pese a la situación de desventaja real, Sheinbaum ha reiterado no estar de acuerdo en que reciba más recursos a futuro la entidad, suponiendo sin conceder, y asumiendo atribuciones que no le corresponden, sería ella la encargada de determinarlo.
La última y nos vamos
Para Sheinbaum –por tercera vez en siete meses– Coahuila es una estepa. Un lote baldío. Territorio agreste que no está en su radar ni es de su interés. Tanto que, en lugar de subir figuras locales al templete de Ramos Arizpe, prefirió llenarlo con un grupo de danza folclórico.
Más sobre esta sección Más en Coahuila