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Sheinbaum, Gatell y Florencia Serranía comparten muchos adjetivos

Por ATL DEL DESIERTO

Hace 2 años

Hijos de inmigrantes, egresados de la UNAM, ostentan postgrados y son incompetentes los tres.

En el ambiente de CDMX, el ser inmigrante o descendiente concede un aura, a la que se arrodillan los nativos, aunque solo sea eso: un aura.

En la UNAM es fácil superar toda prueba copiando, colarse como maestro investigador es igual de fácil, y justificar la existencia con publicaciones muchas veces plagiadas es norma.

Sería injusto generalizar, pero, considerando la pobre productividad de la UNAM comparando publicaciones científicas dignas, patentes y desarrollo tecnológico generado con el número de investigadores es insultante la pobre aportación. Es injusto generalizar, el Doctor Molina, premio Nobel de Química, era egresado de esa universidad, y era brillante y mereció ese premio por su trabajo sobre el el efecto de los clorofluorocarbonos en la capa de ozono del planeta en una universidad en Estados Unidos,

Sheinbaum es egresada de física con postgrados, hay evidencia de plagio en sus tesis, sus aportaciones publicadas son más recopilaciones de mitos. Su orden de inyectar con ivermectina a miles durante la pandemia de COVID, sin ser asunto de ella, y menos de su competencia, es indicativo de un criterio profesional pobre.

Gatell, es egresado de medicina de la UNAM, también ostenta postgrados, y profesionalmente nunca pudo demostrar su capacidad, con su sumisión al mandatario, demostró su inmoral temple.

Florencia Serranía, es ingeniero mecánico de la UNAM, también ostenta maestría y doctorado en Inglaterra, su actitud burocrática y sumisa al frente del Metro capitalino demuestran también su incompetencia, y aquella famosa frase de: “yo solo soy la directora”. En la iniciativa privada, se entrega una descripción de puesto, en cada posición laboral. En todos los puestos de director se describe como labor y responsabilidad, elegir y supervisar a subordinados y se establece la corresponsabilidad sobre sus actos.

Estos “brillantes” personajes como profesionistas y doctorados, solo son unos excelentes morenistas que son tan valiosos como el AIFA, Dos bocas y el Tren Maya.

Resolver problemas en el pizarrón no nos muestra a un valioso profesional, tampoco que su mente sea brillante, en la escuela conocimos a muchos que memorizaban los problemas para resolverlos. Es dicho en el ambiente profesional que la memoria es la inteligencia de los tarugos.

 

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