Hay quienes le llaman “huérfanas” a las elecciones próximas para renovar el Congreso de Coahuila 2026, les llaman así porque estas no se empatan con otra elección de alcalde, gobernador, o presidente de la República que suelen tener más expectativa dado la índole del cargo. Un alcalde, gobernador, presidente de la República emplea a cientos y miles de personas, administra un municipio y ejecuta presupuestos, en cambio un diputado local, sí gana, sólo se emplea a sí mismo, y tal vez un equipo de dos gentes, no ejecuta obras directas, sino que su labor es más analítica que practica, crear y modificar leyes, aprobar el presupuesto y fiscalizar el gasto. Por ende, históricamente estas elecciones “huérfanas” tienen menos afluencia de votantes.
Con menos afluencia de votantes, son las estructuras partidarias las que juegan un papel preponderante, porque independientemente de las preferencias, “el chiste” es que la gente salga a votar para que se demuestre la voluntad ciudadana.
Fue en el 2008 cuando el gobierno de Coahuila que encabezaba Humberto Moreira hizo esta modificación, con la excusa de empatar las elecciones a las alcaldías con campañas federales, y así ahorrar dinero, entonces la de diputado local se dejó sola. Sin embargo, el objetivo de fondo era tristemente “que la gente no salga a votar” y así dejar en desventaja a la oposición, que no cuenta con “estructuras” de movilización. ¿Por qué? Porque si bien la elección de un diputado local pudiera tener menos expectativa de votantes, para el gobernador, los diputados locales son su contrapeso, son quienes le fiscalizan, le vigilan, le reclaman —similar a los regidores para el alcalde— por eso acomodaron para que, en la elección intermedia “huérfana” se renueve el Congreso que fungirá en la etapa final de cada gobernador ¿Fue acaso una forma de comprar inmunidad?
Esto nos da una idea que desde la óptica de la silla del “Gober” es preferible sacrificar municipios por diputados locales, ya que para dejar huérfanas las elecciones intermedias del Congreso de Coahuila, se tuvo que sacrificar a los municipios que en vez de que duren 4 años, duren 3 los gobiernos municipales. Y así mismo los diputados locales que duraban 4 años antes, con esa reforma ahora solo duran 3 años. Esto es atípico. Otros estados tal vez por alguna reforma tengan alguna elección huérfana de diputados una vez, solo por ajuste, pero solo Coahuila tiene elecciones que son huérfanas y cíclicas, es decir, cada 3 años sin excepción.
Como resultado, desde el 2008, el PRI ha ganado “carro completo” es decir, todos los distritos y en todas las elecciones, no ha perdido ni uno solo desde el 2008 con Humberto, 2014 con Rubén, y 2020 con Riquelme, años en que fueron las elecciones “huerfanitas” en mención.
Eso dependerá de ti amigo lector, si decides salir a votar, porque si no vas, dada la explicación anterior, literalmente “si no votas, los demás eligen por ti”, y “si no votas, no botas a los malvados, y luego ellos, ¡te botaran a ti con sus votos!
Twitter: @CesarDavilaQuin
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