Como quien dice, “no le pegaron pero de todas maneras le dolió el guamazo”, me refiero al senador Armando Guadiana, quien el fin de semana acudió a votar para las elecciones a consejeros distritales de Morena, y dijo que las descalificaciones que Ricardo Mejía no las sintió en su contra porque no dijo su nombre, sino que solo insinuó el destinatario.
“No soy títere de nadie”, fue lo que le respondió el senador del Stetson al subsecretario, además expuso que si no ha sacado sus armas políticas, es porque todavía no es tiempo, pero que cuando sea candidato –si es que llega a serlo– va a seguir denunciando casos como el de la megadeuda y que va a proponer un Gobierno diferente a los que hasta el momento ha tenido Coahuila. En fin, no se sintió aludido pero sí aprovechó para defenderse ante el ajetreo que se vive al interior de Morena.
ZAFARRANCHO
La mala nota de este fin de semana la dio Morena a nivel nacional, y más que mala, condenable, porque la violencia siempre es deleznable y más si viene de un partido que gobierna a millones de mexicanos y que aspira a llegar a muchos más.
En varias ciudades del país donde hubo elecciones a consejeros distritales del partido, lo que era una fiesta democrática terminó en boletas incendiadas, batazos, sillazos, pedradas e insultos, entre los mismos miembros del partido.
En Gómez Palacio, Durango, un militante fue agarrado a batazos en la casilla, por lo que se tuvo que suspender el proceso; en Querétaro se registró la compra de votos; en Mérida se acusaron de “focas aplaudidoras y chapulines” unos a otros y en San Luis Potosí, hasta el gobernador Ricardo Gallardo salió embarrado por presuntamente acarrear gente a las casillas.
¿Pues no que muy diferentes, disciplinados y unidos?; los hechos hablan en un sentido opuesto, el de la estridencia, el desorden, la grilla y la división, aunque bueno, Mario Delgado, presidente de Morena dice que no son ellos, “fueron otros” los que hicieron el zafarrancho.
¿QUIÉN POMPÓ?
En Saltillo la cosa también estuvo color de hormiga porque algunos perfiles importantes de Morena denunciaron acarreo, compra de votos y mañas, tal es el caso de la excandidata a diputada federal, Diana Hernández Aguilar, quien postuló para consejera por el Distrito 7 y mediante un video denunció que gente del partido pagó camiones para acarrear votantes, además dijo que la movilización era para favorecer a ciertos candidatos aunque no dijo cuales.
Avanzada la noche, la también abogada publicó que la jornada electoral en Morena era “vergonzosa y amañada”, que eso ya es mucho decir, porque estamos hablando de una de las más férreas defensoras de la cuarta transformación, quejándose del partido que representa al movimiento.
Aunque algo todavía más crucial dijo la abogada, “¿quién pagó estos camiones?, ¿quién coordina el acarreo?, ¿quién está detrás de estas mañas?”. Vamos, y esto ya lo digo yo, ¿quién pompó?, aunque no pregunto para qué, porque eso es claro, para controlar al consejo que después elegirá los cargos ejecutivos del partido que a su vez influyen en la selección de candidatos.
HAGA SUS APUESTAS
Dinero hay por todos lados o al menos eso parece, espectaculares, calcas, informes con grupos tropicales y gruperos, panorámicos abajo de los puentes viales, giras por todo el estado, control de los programas sociales, todas las “corcholatas” de Morena en Coahuila parecen traer dinero para la elección del próximo año, así que haga sus apuestas y concluya cuál de todas armó los acarreos y la compra de votos que sus mismos correligionarios denunciaron, sin que hasta el momento el presidente del partido, Diego del Bosque dijera ni pío sobre el tema.
A PASO FIRME
Fue desde Cuatro Ciénegas –la tierra de Venustiano Carranza– donde el secretario de Inclusión y Desarrollo Social, Manolo Jiménez, además de celebrar el 90 aniversario de la Feria de la Uva, desde hace unas semanas con la participación en varias cabalgatas, manda un mensaje subliminal al cabalgar junto a miles de jinetes, que él ya comenzó a galopar rumbo al 2023.
Aunque si bien está muy por encima de cualquiera de los otros aspirantes, Jiménez Salinas tiene muy claro que esa ventaja la va a ampliar y va a llegar mucho más fuerte al próximo año.
Mientras que en otras fuerzas políticas transitan entre indefiniciones y caos, Manolo sigue avanzando a paso firme, y esta semana se le verá por Torreón, Saltillo y Piedras Negras.
LIMPIA EN UIF
En dónde tuvieron que contratar a profesionistas nuevos es en la Unidad de Inteligencia Financiera de Coahuila, para apoyar las nuevas encomiendas laborales del exalcalde de Saltillo, Óscar Pimentel.
Quienes conocen bien al economista y al extitular del Instituto Municipal de Planeación en Saltillo, afirman que se hizo una limpia del personal que trabajaba en las oficinas de la UIF, en dónde estuvo al frente por algún tiempo, Jorge Luis Morán, ahora morenista y de todas las confianza del subsecretario de Seguridad Pública, Mejía Berdeja, quién aspira convertirse en el candidato del partido guindo a la gubernatura de Coahuila.
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