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Sin avances asesinato de estudiante saltillense

  Por Camelia Muñoz

Publicado el viernes, 18 de marzo del 2011 a las 15:00


Desde su informe parcial rendido en mayo de 2010, la PGR no ha presentado los avances de la “verdad histórica”

Saltillo, Coah.- A casi un año del asesinato de Jorge Antonio Mercado Alonso y Javier Francisco Arredondo Verdugo, estudiantes del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, ninguna autoridad ha presentado los avances de las investigaciones sobre los responsables de uno de los múltiples casos de los “daños colaterales” que ha dejado en México la lucha de Calderón contra el narcotráfico.

Dos alumnos destacados por su excelencia académica, a quienes la violencia e inseguridad les arrancó la vida a pocos meses de terminar sus estudios de posgrado.

Jorge Antonio Mercado Alonso contaba con 23 años, era originario de Saltillo y estudiaba en el ITESM de Monterrey una maestría, mientras que Javier Francisco Arredondo Verdugo, de 24 años, y originario de La Paz, Baja California Sur, realizaba el doctorado.

Sus coincidencias en ingeniería los llevaron a hacerse amigos y continuar estos estudios en Monterrey, luego de conocerse en el campus Saltillo, cuando estudiaban Ingeniería en Mecatrónica.

La forma en que se manejó el caso inicialmente los ubicó como criminales por todas las autoridades, pero sus familias denunciaron la desaparición desde el día de los hechos y hasta el 21 de marzo sus cuerpos fueron reconocidos en el Semefo.

Mañana se cumple un año y ni la Sedena ni la PGR han dando a conocer los resultados o avances de la investigación, en la cual la Comisión Nacional de Derechos Humanos consideró el uso arbitrario de la fuerza por parte de las autoridades militares, entre otros aspectos, como fue el no resguardar la integridad de los jóvenes en el tiroteo registrado afuera del plantel educativo.

Pese a que la Secretaría de la Defensa Nacional aceptó la recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos número 45/2010, hasta la fecha la dependencia no ha rendido un informe sobre los hechos ni siquiera si abrió el juicio militar para el fincamiento de responsabilidades de los elementos que participaron en el tiroteo y que integraron la “Unidad Néctar Urbano 4”.

La Procuraduría General de la República abrió la averiguación previa PGR/DGCAP/DF/027/2010, en donde aseguraba que se buscaría la “verdad histórica” sobre los acontecimientos y a los cuales sólo hizo referencia de que en el cuerpo de Mercado Alonso se ubicaron residuos de balas calibre .223, usadas por los integrantes de la delincuencia organizada que el 19 de marzo se enfrentaron contra elementos del Ejército Mexicano, más no de la institución federal; mientras que en el de Arredondo Verdugo no se logró precisar el calibre de los residuos de ojiva que tenía su cuerpo.

Desde su informe parcial, rendido el pasado 1 de mayo de 2010, la PGR no ha presentado los avances de dicha “verdad histórica”, con los cuales coadyuvaría la Sedena, debido a que se comprobó que hubo alteración en la escena del crimen ya que los alumnos fueron ultimados en el interior del prestigiado centro educativo pero fueron arrastrados hacia el exterior, lo que derivó en las afirmaciones de parte de las distintas autoridades de que se trataba de delincuentes y que incluso el rector en ese entonces del ITESM aceptara la versión de que ningún estudiante resultó ser víctima en el tiroteo.

En el comunicado presentado ese día se comprometió a: “En lo que respecta con la alteración del lugar de los hechos y las omisiones en la preservación debida de la escena del crimen, a la par de las actuaciones de la PGR, se dará vista a la Procuraduría General de Justicia Militar, para deslindar responsabilidades conforme a derecho”. De esto a un año, todavía no hay un resultado.

Ante los hechos que causaron indignación de la sociedad, no sólo neolonesa y coahuilense, sino en el país entero, porque se pretendió calificar de delincuentes a dos de los estudiantes de posgrado con excelentes calificaciones y rendimiento académico, se registró una serie de acontecimientos al interior del ITESM y hacia el exterior también.

RENUNCIA DEL RECTOR DEL ITESM

Meses después, en el caso de la institución, se dio a conocer la renuncia de quien por 25 años fuera rector, Rafael Rangel Sostmann, y quien cuestionara fuertemente la actitud de las autoridades en el manejo del caso, luego de que éstas aseguraran que eran delincuentes las dos personas muertas, y de no ser por los familiares de ellos que denunciaron su desaparición, no se hubieran percatado de su muerte.

El hoy ex rector del ITESM manifestó públicamente sentirse “triste, frustrado y lastimado” en una entrevista radiofónica con la periodista Carmen Aristegui, en la cual pidió que era necesario “acotar la intervención del Ejército”, aunque reconoció que no hay alternativa por la infiltración de las corporaciones estatales y municipales en grupos delictivos.

RECOMENDACIÓN DE LA CNDH

Hacia el exterior, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió la recomendación 45/2010, que dirigió tanto a la Sedena, la PGR y al Gobierno de Nuevo León debido a que encontró “elementos que permiten acreditar violaciones a los derechos humanos, a la legalidad y a la seguridad jurídica, a la integridad y seguridad personal, al trato digno y a la
información”.

También “se quebrantaron los derechos al acceso a la justicia y al honor por actos consistentes en el uso arbitrario de la fuerza pública, tratos crueles e inhumanos, alteración de la escena de los hechos e imputaciones, así como ejercicio indebido de la función pública”, aunque esto no implicó que se conociera el autor de dichos homicidios.

Debido a que los elementos del Ejército se rigen bajo la justicia militar, la institución debió de proceder a investigar el caso y enjuiciar a los integrantes de dicha unidad para sentenciarlos como responsables o absolverlos del caso.

La CNDH puntualiza que dichos elementos “omitieron proteger la integridad física de las personas que se encontraban en el lugar del enfrentamiento” y por ello pidió la indemnización a los familiares y la atención psicológica y físicamente, además de instruir a todos sus elementos “para que se abstengan de manipular u ordenar que se alteren las escenas de los hechos”.

En tanto, a la PGR le demandó abrir la averiguación correspondiente y al Gobierno del Estado de Nuevo León, empezando por el procurador y sus agentes del Ministerio Público, que “integren de forma completa, objetiva e imparcial las actas y averiguaciones previas iniciadas por hechos como los del presente caso”.

‘Que limpien su nombre, es la justicia que queremos’

Dios es quien les da la fortaleza para seguir adelante, afirman los padres de Jorge Antonio Mercado

El pasado 15 de marzo se cumplió un año de la despedida que tuvo Jorge Antonio Mercado Alonso con su mamá Rosa Elvia Alonso de Mercado. Cuatro días después, un enfrentamiento de militares con delincuentes le arrebató la vida cuando salíadel Tec.

Ella recuerda que por teléfono, días antes, le había dicho él: “Mami, me debes un fuerte abrazo”, y ella le respondió que cuando regresara a Saltillo se lo daría.

Y así fue: el 15 de marzo Jorge Antonio estuvo en su domicilio en esta ciudad, con sus padres. Se sentó en el comedor, trabajó en su computadora y le advirtió a su madre: “Hoy no te haré mucho caso porque tengo mucho trabajo”, a lo que ella le respondió que no se preocupara que lo importante es que lo tenía en casa.

Horas más tarde, el alumno de 23 años, debía partir hacia Monterrey nuevamente y ya en la puerta, mientras se despedía, su madre le recordó la promesa del abrazo.

“Era muy cariñoso conmigo y las palabras que tengo más grabadas era cuando se iba, porque cuando llegaba sí me besaba, me abrazaba y a veces me decía que me quería mucho.

“Pero cuando se fue ese día, es impresionante, de seguro que Dios me lo mandó para que lo viera por última vez. Yo le dije: ‘Jorge, me dijiste que te debía un abrazo pero muy fuerte’, y él se regresó y dijo emocionado: ‘Es cierto, mami. Y nos dimos dos abrazos muy fuertes despidiéndonos”, dice mientras sus lágrimas se empiezan a asomar entre sus ojos, y su esposo busca algunas fotografías de Jorge divirtiéndose y estudiando.

“Yo le dije vete con cuidado y no te vayas tan aprisa”. Mientras que Jorge le respondía: “No me voy aprisa, me voy con Dios, y si no regreso, mami, estoy con él”.

“A mí se me hizo un hueco en el estómago que le pedí que no dijera eso, pero él lo repitió nuevamente y muy seguro de que así sería”, recuerda.

Cuatro días después, se enterarían de los hechos ocurridos afuera del ITESM, y cinco después de haber visto vivo a su hijo por última vez, habrían de reconocerlo en el anfiteatro del Hospital Universitario.

El dolor de perder a su hijo es indescriptible, pero la fe y su esperanza de que efectivamente está con Dios superan muchas cosas, aunque su ausencia física es algo que a diario los traslada a los momentos felices que compartieron con él.

“Dios es lo que nos da la fortaleza para seguir adelante”, es la forma en que Rosa Elvia Alonso de Mercado resumió el año que ha transcurrido desde los hechos
lamentables.

Tiene la certeza de que su hijo está mucho mejor, porque no le ha tocado ver la descomposición social del país, la muerte de muchos inocentes que como él estuvieron en medio de enfrentamientos que corporaciones protagonizan a diario con delincuentes.

Un día lo soñó tal como Jorge siempre había sido: alegre, bromista, jovial, y en ese sueño entendió que su hijo se le presentó para que ella lo viera y se diera cuenta que estaba mucho mejor.

“Ya no llores, ya no sufras que yo estoy muy bien. Ya no me da sed, ni me da hambre acá, ni me duele la cabeza porque no como. Mami, estoy bien, estoy con Dios”, dice emocionada al recordar que cuando le daba hambre y no comía a sus horas se molestaba.

Dice que en el sueño ella le insistía en prepararle su comida favorita, el huevo con chorizo, y él le insistía que en el Cielo ya no le daba hambre.

JUSTICIA DE DIOS

Entrevistada en su domicilio y acompañada de su esposo Joel Mercado Medina, y antes de platicar sobre el avance de las investigaciones, el matrimonio menciona que ante todo creen en la justicia de Dios y ello implica que cuando se considere necesario, ésta se presentará para que públicamente las autoridades den a conocer que ni su hijo, ni su compañero, quien también murió en dicho acontecimiento, Javier Francisco Arredondo Verdugo, estaban relacionados con la delincuencia organizada.

“Lo que siempre le hemos pedido a Dios es justicia, pero no la justicia de que castiguen a las personas que le hicieron daño a nuestro hijo, sino queremos justicia de lo que hicieron después: lo primero que salió en la prensa, que cayeron dos sicarios, y luego que eran dos estudiantes que estaban involucrados en el crimen organizado, cuando eran dos excelentes estudiantes. Ésa es la justicia que nosotros queremos”, dice.

Y es que consideran que mucha gente tiene la idea de que efectivamente su hijo y su compañero de estudios estaban relacionados con actividades ilícitas, cuando tenían una beca para seguir su formación en el ITESM por su destacado desempeño académico.

“¿Qué falta? Pues que lo digan públicamente. Si hay avances en eso y en la recomendación que hizo la Comisión Nacional de Derechos Humanos se establece que ellos no estaba relacionados, pero que terminen la investigación y digan la verdad”, agrega.

DETENIDO UN MILITAR

Aunque oficialmente no hay avances en torno a la responsabilidad militar en la muerte de los estudiantes, a los padres de Jorge Antonio les han notificado que está uno de los elementos detenido, aunque todavía no se han definido los cargos.

Se trata de quien coordinaba la unidad “Néctar Urbano 4” y al ser quien tenía a su mando girar las instrucciones sobre el operativo que se desató cuando el convoy militar fue atacado por el grupo armado, y éste inició su persecución que terminó en una de las puertas de la máxima casa de estudios y en la cual resultaron muertos los dos estudiantes.

“Primero lo detuvieron por haber alterado los hechos y posteriormente nos dicen que conforme vaya avanzando la investigación se harán más cargos, si es que los hay, y después le hacen el cargo de haber disparado, pero no lo acusan de nada porque aún nada está comprobado”, agrega la mamá al establecer que es el Ejército quien lleva a cabo la investigación bajo su justicia militar.

Reconoce que el proceso va muy lento, pero su fe en Dios les permite tener la confianza de quienes están como responsables de estas averiguaciones pronto darán a conocer lo que ocurrió, pero sobre todo lavar la imagen y prestigio de los jóvenes y, cuando él lo diga, se hará la justicia.

Para los padres de Jorge Antonio queda la duda de si las personas que han perdido la vida de forma similar a la de su hijo, tenían o no relación con actividades ilícitas, como a su hijo lo
consideraron inicialmente.

-Creen en la justicia de Dios, pero ¿hay confianza en las autoridades?

“Hay confianza Dios, él es el que mueve las cosas y las autoridades quieren… y si las cosas van caminado pudiéramos tener confianza, vemos

EL TIEMPO NO LO CURA TODO

Ante la cercanía del primer año de la muerte de Jorge, sus papás no dejan de extrañarlo un solo instante.

“Amigos y familiares nos dicen que el tiempo lo cura todo, pero a lo mejor otras enfermedades, porque esto no. Esto sí es muy difícil, sus cosas están igual, sólo se sacude; no hemos cambiado nada, salvo algunas fotos que hemos estado recopilando pero de ahí para allá, haga de cuenta que él se nos acaba de ir a Monterrey y que lo vamos a volver a ver”, dice
su papá.

Recuerda ITESM a 2 alumnos destacados

Vestidos de blanco, la comunidad estudiantil y directivos del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey recordarán el día de hoy a dos de sus mejores alumnos: Jorge Antonio Mercado Alonso y Javier Francisco Arredondo Verdugo, quienes fallecieron el año pasado al quedar en medio de un enfrentamiento entre soldados y delincuentes.

A las 13:30 horas se efectuará la Ceremonia por la Paz en el Jardín de las Carreras del Campus Monterrey, en la cual se pretende además que se incremente la participación ciudadana y la paz en México, ante los tristes acontecimientos que se han registrado por la ola de inseguridad en varias partes del país, pero principalmente en Nuevo León.

La Federación de Estudiantes del Tec organiza esta actividad y ha pedido a los asistentes que acudan vistiendo de blanco y portando flores.

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