Al gobernador Manolo Jiménez le preguntaron en la Ciudad de México por el pleito entre “Alito” Moreno y Gerardo Fernández Noroña. Primero fijó su postura institucional: la violencia no se justifica y se debe privilegiar el diálogo. Pero enseguida no se resistió a dar su opinión personal: Noroña “se lo tenía bien merecido”, por haberse pasado su gestión como presidente de la Mesa Directiva provocando a la oposición.
La reacción del gritón de Morena fue tan predecible como chillona: acusó a Manolo de irresponsable, y Diego del Bosque —que nunca ha ganado una elección y quién sabe qué haya traído en la cabeza— aprovechó de oportunista para meter cuchara en un pleito que le queda grande.
Ahora dilo sin llorar 😂
— Manolo Jiménez Salinas (@manolojim) September 2, 2025
El cierre lo firmó el propio gobernador con una frase que ya le dio la vuelta a las redes: “Ahora dilo sin llorar”. Y ahí quedó: un gobernador sereno, y del otro lado, dos morenistas exhibidos… por ardidos.
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