Podríamos poner la obra y escucharla de un tirón, si las fuerzas nos acompañan, o incluso estar en nuestras labores diarias escuchando la obra, si es posible
A lo largo de la historia han existido obras musicales que han ayudado a conciliar el sueño, a combatir el insomnio, algunas de manera deliberada y otras por gracia y desgracia de la música misma, según sea el caso.
Las variaciones Goldberg son un caso excepcional en el que Johann Sebastian Bach desarrolla, a partir de un tema llamado aria, una serie de variantes musicales de notable belleza y que fue compuesta por encargo del conde Hermann Carl Keyserlingk para ser interpretado por su clavecinista llamado Goldberg durante las noches de insomnio. Pero estamos frente a un caso de maravilla contrapuntística.
No es el caso de otras obras, que por aburridas o sin emoción, nos causan somnolencia. Pero no seré yo quien juzgue a obras así, cada quien tiene obras que les puedan causar sueño y esto sin importar si la composición es menor o está en las cumbres de las grandes obras de la Historia.
Pero el día de hoy la sugerencia es sobre la esplendorosa obra de Max Richter: Sleep. Con duración de ocho horas y 24 minutos, esta obra minimalista está pensada justamente para dormir. Y no es un juicio mío sino del propio autor quien incluso hace representaciones de esta obra en lugares con luz adecuada y camas o frazadas para que la gente pueda descansar durante la ejecución de la obra.
No entiendan esto como que la obra es aburrida, para nada. Aunque claro que las texturas sonoras, las atmósferas y los temas ayudan a descansar y eventualmente quedarse dormido. No se preocupen, si les pasa eso cuando la escuchen, era esa la intención de Max Richter.
Está dividida en 204 piezas y 29 secciones de música continua. Podríamos poner la obra y escucharla de un tirón, si las fuerzas nos acompañan, o incluso estar en nuestras labores diarias escuchando la obra, si es posible. Incluso podríamos escucharla por secciones y así escuchar despiertos la obra entera.
Pero la experiencia es poner el álbum mientras uno se va a la cama. Amén de esto, existe una aplicación para teléfonos desarrollada en colaboración con el compositor en la que nos permite programar el tiempo y también las labores que deseamos hacer, sea dormir, meditar, leer, etcétera.
Así que sin más dilación, la sugerencia semanal nos aguarda con hipnóticas armonías y melifluas líneas melódicas. Que lo disfruten.
Más sobre esta sección Más en Coahuila