(Situation normal, all fucked up) Esas siglas eran un sarcasmo de los soldados gringos en la Segunda Guerra Mundial. Significa: “Situación normal, todo hecho pedazos”.
Esas siglas quedan perfectas para la situación actual del gobierno mexicano, y mientras éste no entienda el problema, nos dirigimos a condiciones irreparables.
El Estado mexicano puede operar con dos billones y medio anuales, a eso, obligadamente, tenemos que sumar casi dos billones en pago de intereses tanto en obligaciones fuera del país como dentro; la deuda con instituciones financieras se cumple, no sucede lo mismo con adeudos a empresas mexicanas.
La agricultura mal y de malas, con menos agua; el agua de varias regiones agrícolas, entregada a Estados Unidos por AMLO. Como pago del acuerdo de aguas (Fox lo evitó para no dañar a productores en un caso similar).
La producción industrial tendiendo a la baja, por las presiones a los salarios mínimos; al gobierno no le cuesta nada obligar aumentos salariales, que solo cubrirán los patrones de su pecunio, sumado al deterioro en la protección de las leyes a la libre empresa.
En seguridad, es ya un riesgo salir a carretera y en algunas regiones salir a la calle, y en otras regiones, trabajar o existir, por las extorsiones, cobros de piso y desaparición de personas.
Y tenemos un Estado gastando casi la mitad del presupuesto en compra de amores y voluntades del pueblo menos preparado para asegurar las elecciones y robando de las arcas y de los procesos con el huachicol fiscal.
Un Estado que recauda menos del 30 por ciento de lo que gasta, y que no tiene el mínimo respeto por la ciudadanía en general, no debe existir.
Si se reduce más la calificación de las agencias internacionales al Estado mexicano, la buena noticia es que cuando menos, no podrá conseguir más crédito, algo que solo serviría para gasto populista, llevando a la nación a una situación desesperada, en vez de inversiones productivas.
Notas Relacionadas
Hace 31 minutos
Hace 51 minutos
Hace 3 horas
Más sobre esta sección Más en Nacional