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Coahuila

Soberanía financiera de la Universidad

Por Guillermo Robles Ramírez

Hace 2 horas

Cero observaciones fiscales acumuladas ante la Auditoría Superior de la Federación por segundo año consecutivo representan un verdadero logro con letras mayúsculas para la Universidad Autónoma de Coahuila en este noviembre de 2026, consolidando una muralla técnica que desarma cualquier intento de centralismo presupuestal.

Y es que, pues la cosa es que si revisamos las costuras de la fiscalización pública con colmillo periodístico, la disciplina contable se ha convertido en el verdadero escudo de la autonomía universitaria frente a la asfixia económica que llega desde el centro del país.

Mientras otras instituciones de educación superior en la república mexicana colapsan entre deudas crónicas y huelgas por falta de liquidez, en Saltillo la máxima casa de estudios optó por el ordenamiento administrativo riguroso y la transparencia institucional como herramientas de supervivencia.

Fíjense ustedes que el viraje es drástico si consideramos que en el ejercicio de 2022 la institución arrastraba herencias con desorden administrativos del pasado más exacto año 2018, y con más de seiscientos trece millones de pesos observados por la federación.

La reducción superior al noventa por ciento en los señalamientos de la cuenta pública de la auditoría estatal, sumada al impecable récord federal de las cuentas limpias, demuestra que el chistecito de la opacidad presupuestal quedó desterrado de las aulas coahuilenses mediante noventa y nueve auditorías internas y un avance contundente en el Sistema Integral de Información Financiera.

Se acabaron los tiempos del despilfarro burocrático donde el dinero público se volatilizaba en partidas oscuras y subejercicios injustificables que alimentaban las sospechas de la federación.

Las autoridades universitarias entendieron que cada peso asignado debe justificarse plenamente mediante indicadores de calidad académica, entregando puntualmente sus estados financieros auditados en el Palacio Legislativo de San Lázaro ante la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados y la ANUIES.

¡Muy impecables!, cumplir con la ley y coordinar los procesos de fiscalización directamente con los equipos de control federal no es una simple hueva burocrática, sino una estrategia geopolítica para plantear prioridades presupuestales de cara a los próximos años sin dar pretextos de intervención.

La asfixia financiera federal ha sido implacable, obligando a nuestra universidad a navegar contracorriente ante presupuestos anuales que no compensan la inflación real y que proyectan pérdidas acumuladas que superan los trescientos millones de pesos.

Los fondos extraordinarios federales simplemente se desplomaron, pasando de trescientos setenta millones a poco más de ciento diecisiete millones de pesos, mientras que el Fondo de Aportaciones Múltiples sufrió un recorte brutal al reducirse de setenta y nueve millones a escasos diecisiete millones de pesos.

A pesar de este panorama de restricciones fiscales que mantiene congeladas las plazas y la nómina institucional, el sistema educativo local logró sacar al buey de la barranca sosteniendo una matrícula histórica de cuarenta y un mil setecientos setenta y nueve estudiantes.

El crecimiento del alumnado se logró sin aumentar las horas de clase y blindando el bolsillo familiar, pues una tercera parte de la matrícula cuenta con becas de inclusión o créditos de inscripción otorgados para garantizar la permanencia escolar.

Para ustedes, que conocen de cerca las necesidades de Torreón, de Piedras Negras o de la Región Carbonífera, resulta evidente que la calidad no se sacrificó en el altar de la austeridad, alcanzando la certificación de treinta planes de estudio y cinco acreditaciones internacionales.

El orden contable demostró ser la única vía para defender la soberanía del aula frente a los caprichos del centralismo presupuestal. ¿Entenderán finalmente las dependencias municipales y los organismos encargados de las políticas públicas locales que la viabilidad del estado no depende de estirar la mano hacia la federación, sino de replicar este blindaje de honestidad financiera antes de que la próxima crisis presupuestal termine por asfixiar el patrimonio de las futuras generaciones de coahuilenses? (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México, Presea Trayectoria Humberto Gaona Silva 2023) www.intersip.org

 

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