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Sobrevive migrante después de ser deportado

  Por Hilda Aguilar

Publicado el miércoles, 23 de abril del 2014 a las 03:46


Con agua turbia que tiene el arroyo lava su ropa y se asea para mantenerse limpio y poder conseguir trabajo en la construcción

Piedras Negras.- El arroyo ubicado entre el Libramiento Pérez Treviño ha sido hogar durante tres meses del migrante Guadalupe Arellano, originario de Mérida, Yucatán, quien fue deportado por esta frontera y sobrevive como puede esperando una oportunidad para cumplir el famoso sueño americano.

Don Lupe, quien tiene 36 años de edad, dijo que desde hace tres meses que lo deportaron por esta frontera ha logrado sobrevivir sin ayuda de nadie, se emplea en tiempos cortos en labores de la construcción para conseguir algo para comer y pasar el día.

A veces le gana la nostalgia, dijo, me siento muy triste, porque no tengo a mi familia aquí, pero por ellos hago este sacrificio, “estoy seguro que un día lograré cruzar a los Estados Unidos y conseguir un buen empleo para mandarle dinero a mi familia que dejé en Nayarit”.

A pesar de no tener un hogar o un lugar en donde pasar las noches, se las ingenia para postrarse en iglesias o placitas, pero siempre en busca de trabajo para conseguir cruzar de nuevo el río Bravo, al cual dijo no le teme.

Con su rostro muy cansado por estar sin su familia, sigue adelante, a pesar de no tener un hogar para asearse, lo hace en el arroyo que se ubica entre el libramiento Pérez Treviño, a la altura de lo que en un tiempo fue la nave industrial Macesa.

Ahí Lupe lava su ropa sólo con agua, sin jabón, porque no hay y la extiende entre el zacatal que mantiene limpio, ahí mismo él se asea para estar siempre limpio, “una cosa es que no tenga dinero y hogar y otra cosa es ser flojo y sucio”.

“Este arroyo me gusta porque puedo lavar mi ropa y asearme y nadie me molesta, después me voy a ver quien me da trabajo de albañil y poder reunir algo de dinero para comer, aqui no conozco a nadie y no me gusta pedir”.

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