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Solamente representantes electos (primera parte)

Por Ricardo Torres

Hace 4 años

Tal cual lo presentimos, la Iniciativa con proyecto de decreto por la que se pretenden reformar, derogar y adicionar diversos artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia electoral, que el Presidente de México mandó a la Cámara de Diputados, es en todos los sentidos su más artera acción para acabar con su oposición y asegurar la eternización de su partido en el poder.

Y es que, para quien se tome el tiempo de conocer y entender profundamente cada una de las propuestas contenidas en el documento, se dará cuenta que todos los escenarios posibles para impedir una sucesión democrática en la Presidencia de la República están contemplados en esa propuesta de reforma electoral, al extremo de buscar la desaparición del INE para crear otro órgano electoral a modo, con el anticipado fin de no reconocer por nada el triunfo de cualquiera de sus opositores.

A pesar de lo anterior, debo reconocer también que del cúmulo de propuestas atentatorias, que contiene la propuesta presidencial, existe una que verdaderamente pudiera ser salvable, es decir, que dentro de toda la maldad que encierra la propuesta del Presidente hay una posición que contiene una idea bastante coherente, por no decir brillante, una proposición que de darse, cambiaría radicalmente y para bien el sistema de representación y liderazgo en todos los partidos políticos de nuestro país, y me refiero a la propuesta de eliminar totalmente la representación por mayoría relativa.

Así es, la propuesta constitucional en materia electoral que ahora impulsan el Presidente de México y su partido, no busca eliminar la representación proporcional, como todos han dicho, sino que busca eliminar la representación por mayoría relativa, ya que propone hacer elecciones a nivel estatal de los diputados federales, por medio de listas de cada partido, como método de representación puro, por estado.

Es decir, que la iniciativa que presentó el Presidente no elimina los diputados y senadores plurinominales, por el contrario, los aumenta y establece la representación proporcional como la única vía para llegar al Poder Legislativo. La propuesta busca elegir a todos los legisladores mediante listas estatales, determinando primero el número de curules para cada entidad, lo que se dará dividiendo el número total de mexicanos entre el número de diputaciones (300); el resultado de esta operación será el cociente de distribución base para asignar las curules a cada entidad federativa del total de las 300 de la Cámara de Diputados. Entonces a Coahuila le corresponderían ocho diputados federales, dada su densidad demográfica.

De darse la reforma en los términos propuestos en materia de representación legislativa, los partidos tendrán que presentar a los electores, por estado, las listas de sus candidatos. Una vez hecho esto, los ciudadanos decidirán a quién le darán su voto y en qué posición les gustaría que se asignaran las curules por cada partido, de tal suerte que el elector terminará decidiendo cuáles de los candidatos entraran a la repartición y cuáles no, lo que obligará a los candidatos a hacer campaña territorial y no por circunscripciones. Lo que de entrada arrebataría el control a los dirigentes de los partidos para acomodar a sus consentidos o para pagar lealtades con diputaciones.

En la asignación de senadores… continuará.

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