Ciudad de México.– El aumento real del salario mínimo en los últimos cuatro años fue el factor más importante para la reducción de la pobreza en México, según el análisis de Enrique Provencio, coordinador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo de la UNAM.
El investigador destacó que esta medida, sumada al incremento de ingresos por trabajo, jubilaciones y pensiones, ha sido el motor de la mejora socioeconómica en el país.
Carencias sociales, el reto pendiente
A pesar del progreso en la reducción de la pobreza, Provencio advirtió que aún persisten importantes carencias sociales. Para mantener el avance, se necesita un cambio sustancial en la asignación de presupuestos a nivel federal, estatal y municipal.
” Debe efectuarse un cambio sustancial en los presupuestos”, enfatizó, para priorizar servicios públicos esenciales como educación, salud, agua y vivienda.
El especialista señaló que, en comparación con 2016, algunas carencias sociales son incluso mayores hoy en día. Por ejemplo, en 2024, 24 millones de personas aún sufrían de rezago educativo, 44 millones carecían de acceso a servicios de salud y 63 millones no tenían seguridad social.
Un camino por recorrer
La mejora en los salarios, que se aceleró a partir de 2019, fue posible gracias a las reformas de 2016 que desvincularon el salario mínimo de otros precios. Sin embargo, el investigador de la UNAM insistió en que el cumplimiento de los derechos sociales sigue siendo un desafío complejo. A pesar de las mejoras recientes, el nivel de carencias en educación y salud en 2024 era superior al de 2016.
” Ello implica que existe un complejo camino por recorrer para satisfacerlos”, concluyó.