A todos nos cuesta desapegarnos de algo. Ya sea un objeto que nos trae ese recuerdo, recortes, cartas, fotos, algo que se vuelve una prueba de que vivimos ese regalo.
Muchas veces son cosas básicas, incluso trastes o cosas rotas que pensamos que podemos usar después. Pero el problema surge cuando ese deseo por conservar cosas se vuelve un síndrome de acumulación y nos resta claridad mental.
Y es verdad que esto pudiera parecer que no es trascendente, pero para nuestra salud mental sí lo es. ¿Has escuchado la frase que dice ordena tu casa y tu mente se ordenará? ¿Pudieras recordar cómo te has sentido después de haber arreglado un cajón o poner en orden ese montón de papeles que has ido acumulando?
La sensación de orden genera calma.
La sensación de desapego otorga ligereza.
Sí existe el trastorno de acumulación compulsiva y este surge cuando se nos dificulta tirar o deshacernos de pertenencias porque creemos que necesitamos guardarlas… “tal vez me puede servir, tal vez le daré otro uso”.
Es natural que pueda surgir cierta angustia al pensar si necesitas guardarlas o dejarlas ir. Es normal y natural que puedas sentirte angustiado ante la idea de deshacerte de las cosas, pero el tema es medir si esto se vuelve gradual y el acumular se vuelve progresivo, independientemente del valor que tenga.
La acumulación compulsiva puede variar de leve a grave. En algunos casos, es posible que no afecte tanto tu vida, pero en otras personas sí puede afectar gravemente su rutina diaria.
Algunos de los síntomas del trastorno de acumulación compulsiva pueden ser:
Acumular una cantidad excesiva de objetos que quizás no necesitas por el momento y para los cuales no tienes espacio suficiente.
Tener dificultad constante para desechar o deshacerse de las cosas, independientemente de su valor real.
Tener la necesidad de guardar objetos y sentirse mal ante la idea de tener que deshacerse de ellos.
Generar un desorden tal que ya no se pueden utilizar las habitaciones de la casa.Ser perfeccionista y evitar tomar decisiones o retrasarlas.
Problemas para planificar y organizar.
El trastorno de acumulación compulsiva no es lo mismo que coleccionar objetos. Las personas que tienen colecciones, como estampillas o autos de juguete, buscan objetos específicos, los organizan y exponen.
Las colecciones pueden ser grandes, pero no suelen estar desordenadas. Además, tampoco provocan el sufrimiento emocional ni los problemas en la vida cotidiana que son parte del trastorno de acumulación compulsiva.
Pero… ¿qué beneficios obtengo cuando decido no acumular?
Trabajo en ese bienestar mental al soltar la sensación de pérdida de control, y esto promueve la calma y la claridad mental. También facilita la limpieza, la organización y la búsqueda de objetos, haciendo mi hogar más habitable.
El no acumular me permite enfocar la energía en objetivos y actividades importantes, dejando de lado lo que ya no es útil o valioso, y crea un espacio más ligero.
El soltar y no acumular las cosas reduce el estrés y la ansiedad. Sácalo, regálalo, comparte, deja ir eso… y te aseguro que mejorará tu bienestar mental y físico, y tendrás un hogar funcional y agradable.
El exceso de objetos causa desorden, dificulta la limpieza y genera caos visual. Deshacerse de lo innecesario libera espacio y tiempo, permitiendo enfocarse en lo esencial y en un estilo de vida más simple.
Así que a ordenar afuera, para obtener claridad mental y, de la misma forma, cuidar nuestra salud mental.
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