Nacional

Publicado el domingo, 16 de julio del 2023 a las 04:01
Ciudad de México.- La marea rosa que en defensa del INE inundó las calles prohijó un frente opositor que se instaló en la esfera pública y le descompuso los planes que había concebido el presidente Andrés Manuel López Obrador para conducir una sucesión sin sobresaltos en 2024.
El escepticismo que permeaba en la opinión pública se diluyó con un inesperado Frente Amplio por México que articuló un polémico método de elección del abanderado presidencial opositor no bien acogido y que, incluso, propició la deserción de varios opositores.
Tres semanas después de haber irrumpido, el Frente avanzaba con 12 aspirantes –de 33 que originalmente se habían apuntado– aunque fallas de carácter técnico en el sistema de recolección de firmas o “simpatías” le hacían trastabillar.
Con el inédito empuje de la marea rosa, los partidos que integraban la alianza opositora Va por México –PAN, PRI y PRD– dieron a regañadientes su brazo a torcer y aceptaron una exigencia a la que no iban a renunciar las organizaciones ciudadanas agrupadas en Unid@s para participar de la confección del método de elección del abanderado: un híbrido con elecciones primarias y encuestas.
A principios de año, en las filas opositoras asomó una primera y severa fisura cuando, por sus pistolas, los dirigentes nacionales del PAN y del PRI, Marko Cortés y Alejandro Moreno, respectivamente, anunciaron que el método lo iban a proponer ellos.
Presente en la tarima del hotel, el perredista Jesús Zambrano se molestó y hubo de manifestar su desacuerdo con ese “agandalle”.
El senador Miguel Ángel Mancera, aspirante a la candidatura por el Frente, afirmó en entrevista que ese “agandalle” pudo haber llevado a la ruptura de Va por México.
Descalabro en Edomex

El otro elemento que pudo haber dado al traste con los planes que tenía la Oposición para ir juntos en 2024 fue el estrepitoso descalabro que resintió Va por México en el Estado de México, donde el tricolor perdió uno de sus bastiones más importantes a manos de la morenista Delfina Gómez.
La derrota hizo tambalear, de hecho, la alianza, y propició un ríspido enfrentamiento entre “Alito”, el líder tricolor, con el Gobernador mexiquense Alfredo del Mazo. De “ingrato” y “mentiroso” no bajó el Mandatario a su correligionario.
Arrastrando la pesada losa de la derrota, Cortés y Moreno comparecieron ante la prensa al día siguiente de los comicios y, en un lance muy cuestionado, echaron la culpa a los mexiquenses por no haber concurrido a las urnas para empujar un impensable triunfo de la priista Alejandra del Moral.
Los dirigentes encontraron la manera de zafarse del entuerto con el anuncio de que el lunes 26 de junio Va por México daría a conocer, por fin, el método con el que la oposición elegiría a su abanderado a la Presidencia de la República.
Vendrían después tres semanas de intensos “jaloneos” que desembocaron, a contracorriente y con la presión de las asambleas informativas de las “corcholatas” de Morena, en la formación del inédito Frente Amplio por México que, contra todo pronóstico, se había instalado en la escena pública de manera inequívoca.
Método vio la luz
Después de muchas correcciones al borrador, impregnado el ambiente de una creciente incertidumbre, el método vería a la luz el 26 de junio: híbrido, con primarias y encuestas y con tres etapas que culminarán el 3 de septiembre con la elección del Responsable de Construcción del Frente Amplio por México.
Al calor de ceremonia en que fue presentado el método, concurrieron 14 de los aspirantes entre cartuchos quemados y cuadros políticos sin mayor posibilidad. Desfilaron los panistas Lilly Téllez, Xóchitl Gálvez, Santiago Creel, Jorge Luis Preciado, Juan Carlos Romero Hicks y Gabriel Quadri. Por el PRI, Beatriz Paredes Rangel, Enrique de la Madrid, José Ángel Gurría, Ildefonso Guajardo y Alejandro Murat.
El perredista Silvano Aureoles pasó lista junto con el empresario Gustavo de Hoyos, el único con perfil ciudadano.
A poco de conocerse el método, vino una segunda sacudida para el Frente: la deserción de varios de los que pretendían la candidatura. .
En la lógica de que debía terminar su gestión, el Gobernador de Yucatán, el panista Mauricio Vila, también pintaría su raya tras argumentar que el Frente merecía un “candidato de tiempo completo”.
La misma tarde del día en que fue presentado el método, Lilly Téllez irrumpió con un cuestionario de 50 preguntas –alusivas al proceso entero– que nadie se atrevió a responder: estaba preparando el terreno para apartarse de la contienda.
“ A dos meses de definir al ganador, no hay árbitro, lineamientos técnicos ni procedimientos delimitados. Ante estas circunstancias, ya he decidido que no participaré en ese proceso. El fin no justifica los medios”, razonó.

Al día siguiente, con una severa crítica al método, la senadora priista Claudia Ruiz Massieu tomó la misma ruta: “No puedo participar en un proceso que puede caer en la simulación. Si he criticado y señalado que los aspirantes oficialistas violan la ley haciendo actos de campaña, no puedo hacer lo mismo”, argumentó.
Aunque con otro tono, sin lanzar descalificaciones al método, desertarían del proceso Juan Carlos Romero Hicks, Ildefonso Guajardo, José Ángel Gurría, Gustavo de Hoyos, Alejandro Murat y Gabriel Quadri.
El panista Marko Cortés había propuesto que los interesados en competir recabaran 1 millón de firmas para poder registrarse en el proceso; al final, la cosa quedó en 150 mil, después de que varios actores protestaran y opinaran que se trataba de una medida desmesurada.
Con la apertura del registro, el Comité Organizador que sustituyó al grupo de expertos palomeó a 33 aspirantes variopintos, de los cuales –hasta el viernes 14– solo quedaban 12.
En los corrillos opositores hay voces que sugieren que la tercia estará conformada por Santiago Creel, Xóchitl Gálvez y Enrique de la Madrid.
Surge Xóchitl
La súbita presencia de la senadora Xóchitl fue fundamental para que el Frente se consolidara en la escena pública, al grado de que Palacio Nacional resintió una pérdida de dominio de la narrativa.
En los últimas días, el presidente López Obrador arreció sus críticas en contra de la senadora, e incluso el viernes difundió información de las empresas de Gálvez Ruiz, protegida por el Código Fiscal.
El Jefe del Ejecutivo se ofuscó y lanzó furibundos ataques a la figura de Xóchitl, a quien acusó de ser dueña de empresas que habían obtenido recursos por más de mil 400 millones de pesos de distintos gobiernos.
En ese sentido, la legisladora acusó que la información divulgada tiene errores, defendió la legalidad de los contratos y retó al tabasqueño a revelar los ingresos de su hijo José Ramón López Beltrán, quien habitó una casa de 1 millón de dólares en Houston, Texas, propiedad de un alto ejecutivo de una compañía petrolera que tiene contratos con Pemex.
“ Presidente López Obrador lo reto a demostrar lo que dice. Es mentira que en nueve años mis empresas hayan obtenido contratos con el Gobierno por mil 400 millones de pesos. Si lo demuestra, renuncio a mi aspiración de encabezar el Frente Amplio por Mexico, si no, usted renuncia a la Presidencia. ¿Le entra o se raja?”, desafió Xóchitl en su cuenta de Twitter.
Gálvez Ruiz recordó que en 2006 López Obrador llamó “chachalaca” al entonces presidente Vicente Fox por haber opinado sobre la elección y le recriminó que ahora él mismo no obedezca la orden del INE para no interferir en el proceso electoral del próximo año.

“ El Presidente ha hecho ‘n’ menciones sobre mi persona, me ha dicho que soy un globo que inflan, me ha dicho que no soy pueblo, el viernes dio a conocer información confidencial de mi empresa porque él no pudo demostrar que yo tuviera contratos de mil 500 millones de pesos con el Gobierno, no los tengo, tengo una empresa que cree hace 31 años, soy una mujer que cree ganarse su trabajo su comida trabajando, no es un delito ser empresaria”, expresó.
Pese a eso, la legisladora descartó que tenga miedo a la andanada presidencial, que atribuyó a que las “corcholatas”, como llama López Obrador a sus candidatos, no crecen en las preferencias de la ciudadanía.
“ Yo no me doblo, no me conoce, salí a los 16 años sola a la ciudad, salí sin trabajo, aprendí a defenderme de muchos machos como el Presidente”, aseguró Gálvez Ruiz.

Legitiman alianzas
En opinión del perredista Ángel Ávila, representante del PRD ante el INE, el Frente “avanzó mucho en la opinión pública por la determinación y el entendimiento de los tres dirigentes de los partidos políticos que concluyeron que, sin una participación genuina de la sociedad, el proceso iba a estar viciado de origen.
“ Ibamos a correr –reflexiona– por vías paralelas: las organizaciones que marcharon para defender el INE y los partidos políticos. Los partidos por un lado, y la sociedad por otro.
“ Cuando se entendió, entonces, que la acción conjunta iba a dar mejores resultados, iba a tener más legitimidad. Fue cuando se pudo avanzar en la construcción del método y, por ende, en el avance del Frente”.
Ávila pone de relieve el hecho de que el PAN, PRI y PRD cedieron a la sociedad, por primera vez en la historia, los trastos “para que condujera la selección del método para una elección presidencial”.
El Frente avanza, con todo y sus peripecias. A ver si aguanta y llega a buen puerto el domingo 3 de septiembre, cuando deberá anunciar a su virtual candidato a la Presidencia de la República.

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