Coahuila
Hace 1 año
Cuando los servicios de auxilio o el socorrismo se hacían prácticamente “con las uñas”, fue que sorprendió a la Cruz Roja de Saltillo la noche del trenazo, el trágico accidente ferroviario de Puente Moreno, al sur de la ciudad, el 4 de octubre de 1972.
Recién había pasado una huelga de socorristas, ahora llamados paramédicos, ignoro los motivos, pero, así como voluntaria y entusiasmadamente llegaron, se fueron.
El grupo disidente era comandado por Enrique Yeverino y, por qué no reconocerlo, este puñado de muchachos fue el que prestó un invaluable servicio a la comunidad.
Esa noche del descarrilamiento del tren peregrino estaban de guardia, entre otros, Alejandro Cruz Martínez, chofer de la ambulancia, la enfermera Teresa Astorga, y el pasante de medicina Melchor Sánchez, hijo del maquinista del “convoy de la muerte”, don Melchor Sánchez.
De las oficinas de la Comandancia de Policía, en la esquina de las calles Aldama y Bravo, avisaron vía telefónica que había un accidente al sur de la ciudad y hacia allá fue solo Alejandro Cruz Martínez, pues era el único que estaba de guardia. En ese entonces, las ambulancias de la Cruz Roja no contaban con herramienta para auxiliar y, al corroborar la tragedia, el chofer de la ambulancia dio aviso por la radio interna, para que alguien fuera a los domicilios de los ocho socorristas con que contaba la humanitaria institución, pidiéndoles que auxiliaran en el rescate de los sobrevivientes.
Cruz previamente se encontró a uno de los accidentados que venía caminando por Obregón sur antes de llegar al periférico Echeverría y le describió el fatídico panorama que prevalecía esa noche.
“Poco o nada podía hacer”, comenta el chofer de la ambulancia, que sólo contaba con una barra y un extintor contra incendios. Aun así, socorristas, policías y voluntarios, entre ellos taxistas que utilizaron sus unidades para trasladar personas a los hospitales, comenzaron a rescatar cadáveres y heridos. Quien dirigía las acciones era la doctora Marrufo, empleada del Seguro Social.
Entre los socorristas estaban en la acción Abel Martínez, así como “El Oso”, “El Charro”, David Charles, Alejandro Cruz y Daniel Rodríguez.
Las labores de auxilio duraron más de 15 días hasta que sacaron el último vagón.
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