Monclova

Publicado el miércoles, 7 de abril del 2021 a las 04:00
Monclova, Coah.- Sobreviviente en el combate contra el coronavirus donde estima que fallecieron por la enfermedad casi mil monclovenses en un año, “El Doctor Covid”, como lo conoce la gente, Raúl de Hoyos, señala que vivió los horrores de la pandemia dentro y fuera de su consultorio cuando al llegar a domicilios particulares familias enteras yacían tiradas, como heridos en zona de guerra.
Asegura que atendió alrededor de 8 mil pacientes en 1 año y en ocasiones hasta 70 diariamente durmiendo 3 o 4 horas por día en su consultorio, pero advirtió que ciertamente después de Semana Santa se prevé una tercera ola de contagios cuando concluya entre vacacionistas contagiados la incubación del virus que se desarrolla entre 7 y 10 días.
En la primera entrevista a un medio luego que amainó el aguacero de contagios y defunciones en Monclova, el doctor Raúl de Hoyos, indica que de los 8 mil pacientes que atendió, la inmensa mayoría estaban graves, con la enfermedad considerablemente avanzada, pero que aun así los sanó; “Dios me asesoró para salvar miles de vidas monclovenses, porque no me considero lo suficientemente inteligente”, confiesa.
“ “Muchos pacientes, graves en fase 3, fiebre, insuficiencia cardiopulmonar, extremas dificultades para respirar que empeoraban al caminar, bañarse, en mi consultorio todas las madrugadas había fila de gente en espera al sufrir el inicio de estragos, y en consultas a domicilio llevaba mis tanques portátiles de oxígeno en el maletero del carro”,
agrega.
Eran días negros, de incertidumbre y hasta filas en panteones y crematorios, “En lo particular puedo decir que prácticamente nadie de mis pacientes falleció, y después hasta 70 enfermos que atendía diariamente ayer martes, por ejemplo, solamente atendí 3 porque hay un descenso de contagios, todos los días sanitizo el consultorio”.
¿Miedo alguna vez?, “Te soy franco”, responde inmediatamente el combatiente contra la letal toxina,
“ “Nunca tuve miedo de contagiarme es la verdad, al principio usaba bata impermeable contra virus, pero después únicamente cubrebocas ante los pacientes Covid-19, vámonos recio”.
Se le comenta al médico, “Las estadísticas oficiales gubernamentales dicen que al día de ayer en Monclova suman 6 mil 635 pacientes recuperados de Covid-19, y alrededor de 730 defunciones, con 4 nuevos casos en las recientes 24 horas, y 7 hospitalizados”.
Y responde,
“ “No creo en las estadísticas oficiales de las autoridades, nada más yo he atendido cerca de 8 mil enfermos monclovenses, al grado tal, que contraté ocho puestos de trabajo de personal de enfermería y auxiliares para que me ayudaran”.
“ “En Reino Unido el 70 por ciento de la población está vacunada y hay alto riesgo, pero en México hay muchos médicos que ni siquiera la primera dosis les han aplicado, a mí me la aplicaron, pero por la edad, no por ejercer la medicina directamente en el combate contra el coronavirus”,
aclara.
El doctor Raúl de Hoyos, dice que de pronto casas particulares de Monclova se convirtieron en clínicas Covid porque la familia y familiares fueron concentrados por sus consanguíneos en un solo sitio como estrategia para evitar ampliar la cadena de contagios.
“ “Entonces entre ellos mismos aprendieron a cambiar los tanques de oxígeno, detalles de esos”,
recuerda,
Alertó lo apercibido por autoridades de salud, “Los hipertensos, obsesos, diabéticos, difícilmente resisten la neumonía, por lo que es necesario continuar con las medidas de prevención para inhibir riesgos de contagio”.
De Hoyos, dice que es fundamental en un paciente Covid, que la flema se suelte, afloje, y destape la mucosidad, colocando al paciente inclinado, boca abajo, para drenar, y cuando esto ocurre sale hasta con sangre, de color blanca, verde, de todos colores.
En su opinión, considera que la aplicación de anticoagulantes inyectables al inicio de la enfermedad es recomendable, porque de lo contrario se forman coágulos en vías respiratorias que luego obstruyen la respiración hasta llegar a la trombosis pulmonar asfixiando por completo al enfermo, provocando una muerte horrible porque bloquea la respiración.
Cuando la sangre comienza a coagularse, las proteínas coagulantes se liberan y forman una enzima llamada trombina, crucial en este proceso, entonces la trombina desencadena un cambio en una proteína llamada fibrinógeno, que se convierte en fibrina.
Entonces, añade el médico, “Lo que se recomienda es la enoxaparina de bajo peso molecular más utilizada para la prevención de un episodio trombótico, y la primera forma de tratamiento anticoagulante entre las personas que han desarrollado una trombosis venosa o una embolia pulmonar, pero en la etapa dura de la pandemia escaseó horriblemente, hubo que importarla”.
Un año después del estallido en pleno rostro de la pandemia de coronavirus; las estadísticas se desinflaron, sin embargo, la monstruosidad invisible acecha, en tanto el programa de inmunización avanza, no con la velocidad deseada, pero avanza, si vuelven a caer las primeras gotas de una nueva tormenta, a replegarse.
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