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Traumas que nos dejaron nuestros papás

  Por Agencias

Publicado el lunes, 20 de junio del 2016 a las 00:14


Son nuestros héroes pero también nuestros peores castigadores

Swagger | Ciudad de México.- Por esos papás que nos dejaron con problemas mentales, emocionales y hasta económicos.

Aquí recopilaremos los detalles paternos más recurrentes, queda la parte de los comentarios para que ustedes compartan el suyo.

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No te dejan tener novio

No me dejarán mentir, señoritas. Los papás son muy especiales para eso de “castear” a los galanes. Bueno, cuando ya estás en edad, porque es impensable que antes de cumplir los 18 años (o peor aún, antes de terminar tu “carrera”) cruce por tu mente la idea de tener una pareja sentimental.

O puede haber otras opciones: Te amenazan con que “destruirán tu relación”, ignorarán al susodicho, te desheredarán por rebelde. Y te convierten en la persona más triste del mundo porque lo único que querías era que aceptaran al “amor de tu vida”. A uno de ellos.

Te recluyen con clases-post-clases

Los papás se convertían en unos ogros cuando llegabas a casa con malas calificaciones. Y entonces se tomaban su papel muy en serio: “Yo no voy a ser padre de ningún burro”. Y entonces te hacían repetir las tablas de multiplicar hasta bien entrada la noche…, y lo único que tú querías era ver la tele o jugar con tus amiguitos.

Juran que te van a enseñar a manejar

…Y lo único que hacen es gritarte. O sea, comienzan bien, te explican con paciencia, te dan las indicaciones exactas, te aconsejan con amabilidad… Hasta que la riegas… Una… Dos… Cinco… Veinte veces… Porque estás aprendiendo… Terminan quitándote del volante, y tú pagando un curso de manejo.

Regalos de cumpleaños o del Día del Padre

Mientras las mamás son felices con todo tipo de regalitos (aceptan desde un chocolate hasta unos aretes carísimos), ellos nunca necesitan nada. Su expresión será la misma si le regalas una iPad “última generación”, que si le regalas unos calcetines o el disco de su banda favorita.

Parece que no tienen emociones…, como sucedía cuando eras niñ@… (Lágrimas).

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No te dejan vestirte como se te da la gana

“¿Vas a salir a la calle con esas fachas?”. El tema de la ropa es muy importante para ellos. Si eres hombre, el problema se concentra en tu cabeza y el largo de tu pelo; si eres mujer, en el largo de tu falda. O en tu maquillaje.

Unos y otros somos vejados porque no nos vestimos/”arreglamos” como nuestros padres esperan.

No podías llegar tarde a casa

“Estas no son horas para que una señorita decente ande en la calle”. Hombres, ¿a ustedes qué les decían? Entendemos el asunto del peligro que hay en las calles de la Ciudad de México pero ya sabemos que todo esto es más profundo y tiene qué ver con el tema de los micromachismos.

Igual no medíamos nuestra decencia por la hora a la que llegábamos a nuestras casas.

Nunca eres suficientemente bueno… (para lo que sea)

Si sacabas 10, tu papá quería un 20. Si lograbas algo que te llenaba de orgullo, tu papá sabía qué decir para que tu “excelente” fuera un simple “ok”. Te desvivías por hacerlo feliz, por querer que se sintiera como un pavorreal por solo haberte procreado…

Pero no, aparentemente nada lo hacía sentirse henchido de petulancia por ti.

Pleitos con la mamá

Uno siempre quiere meterse debajo de la cama cuando empieza a escuchar que los papás se pelean. Ya saben, es como una carrera por ver quién grita más fuerte. Y ya no hablemos de violencia intrafamiliar, que ese es otro tema. Dramático y triste.

El futbol

Dejamos este importante tema para el último #PorqueTragedia. Veamos. Quién sabe por qué pero los padres tienen una pinche fijación con tener un hijo futbolista. A unos les arruinan el gusto por echar porras y a otros el gozo primitivo de correr detrás de una pelota.

Los afortunados pueden seguir disfrutando de un buen partido mientras gritan “Eeeeeh, puto” y le dan indicaciones de qué hacer al equipo. Los otros terminamos odiando el futbol.

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/rd/

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