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Coahuila

Un deportista fuera de serie

Por Carlos Gaytán Dávila

Hace 4 años

Carismático individuo fue el “Caperuzo”, como así denominábamos sus amigos y conocidos al mecánico de las calles de Lallave en el oriente de Saltillo, que con su característico uniforme, manchado de la cara y manos, solía recibir a sus clientes con amplia sonrisa, lo cual daba seguridad para confiar al honrado reparador de máquinas automotrices.

Rodolfo Ramírez de la Cruz fue además un grande del beisbol amateur de Saltillo. Nació en nuestra ciudad, siendo sus padres Mauro Ramírez y Guadalupe de la Cruz; sus hermanos Armando “La Pita”, otro elemento practicante del beisbol, así como Jaime y Manuel. Rodolfo casó con Rosario Narváez y procrearon a un solo hijo, Rodolfo Júnior.

El “Caperuzo” fue uno de los primeros mecánicos con que contó la Agencia Ford de Saltillo, en donde superó a los ingenieros que trajeron de Estados Unidos los concesionarios para que según ellos instruyeran a los mecánicos locales. Rodolfo nunca necesitó de ellos, al contrario, los “ingenieros gringos” lo procuraban para solucionar un problema, ante la falta de piezas originales del automóvil, mediante lo que se ha dado en llamar una mexicanada, o sea una improvisación para que el auto funcione, sin las piezas originales.

Pero en el beisbol logró implantar un récord que puede ser inscrito en los libros Guinness, 50 años como jugador, mánager y patrocinador de equipos en forma interrumpida. Solo la muerte lo pudo separar de lo que más le gustó en la vida.

Domingo a domingo, sin faltar uno solo al campo de juego, “Caperuzo” estaba enfundado en su uniforme en el terreno de las acciones beisboleras, representando siempre a su taller mecánico, el equipo Rojos del Taller Ramírez.

Ramírez de la Cruz guardaba celosamente un gran número de trofeos que conquistó a lo largo de medio siglo, con lo que implantó un récord difícil de superar, y es que comenzó desde niño a practicar el beisbol. El primer equipo con quien jugó siendo un adolescente fue el de Los Diablos de Humboldt, que lo integraba un grupo de amigos de la propia barriada.

Taller Ramírez se inscribió en la Liga del Seguro Social, que era muy fuerte, por la calidad de jugadores, algunos exprofesionales, entre ellos a Maleno Martínez, Javier Olayo García, “El Pato”, Jesús Cabello y el propio Marcelo Juárez, estrella de la Liga Mexicana Profesional. Además “Caperuzo” fue uno de los pilares fundamentales fundadores de la Liga de Veteranos, en la cual por 18 años militó el Taller Ramírez, con su entusiasmo y su calidad de juego.

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