Existe una gran cruzada mundial por el cuidado del medio ambiente, existen decenas de convenios, convenciones, tratados, actas, protocolos y demás sobre este tema, siendo el primero en firmarse el tratado para evitar la contaminación con aceite del océano, en el año 1954 en Londres.
Con el paso del tiempo, las generaciones hemos aprendido a cuidar nuestro medio ambiente, los ciudadanos presionan cada vez más a las autoridades para implementar leyes que nos ayuden a contaminar lo menos posible; cada día como sociedad hemos avanzado, con el desarrollo de protocolos, normal y creación de “artefactos” que consuman menos energía y otros que generen energía sin contaminar.
Aquí en México hay muchas voces que han gritado, dedos que han señalado el retroceso que al parecer provocará la contrarreforma en el tema energético.
En muchas ocasiones hemos señalado que deberíamos de voltear a ver a los países desarrollados, que los avances que hay en este tema en Europa, o bien en culturas milenarias, donde tienen la tecnología más avanzada.
Y la sorpresa medioambientalista podría ser Alemania, país que encabeza el movimiento verde en Europa, pero quien hace un año puso en marcha una central eléctrica de carbón, llamada Datteln IV. Esta planta generadora de energía eléctrica tiene una capacidad de 1.1GW. Esta apertura se da a pesar de que el Gobierno germánico ha hecho el compromiso de cero emisiones de carbón para el año 2038.
Pero existe un asombro mayor que genera Japón, pues tiene programado la construcción y puesta en marcha de 22 plantas termoeléctricas de carbón. Es cierto que esta acción se debe al desastre nuclear, sucedido hace 10 años en Fukushima.
Estas plantas generarán la misma cantidad de dióxido de carbono que todos los vehículos comercializados en nuestro vecino del norte durante un año.
Definitivamente el medio ambiente, su cuidado y preservación es tarea de todos quienes estamos en esta nuestra casa llamada Tierra, sin importar tendencias políticas, ubicaciones geográficas, incluso hay países o sociedades que se llaman de primer mundo y lo que están logrando es solo tener un mundo contaminado. Un ejemplo que no podemos seguir en México.
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