Una buena y una mala
La buena noticia: el proyecto Agua Saludable para La Laguna se destrabó y según las autoridades involucradas, va viento en popa. Así lo presumieron el presidente Andrés Manuel López Obrador y los gobernadores de Durango y Coahuila, José Rosas Aispuro y Miguel Ángel Riquelme.
La mala: que, paradójicamente habrá mucha agua, pero los gobiernos municipales de la Comarca Lagunera deberán garantizar que llegue bien a los hogares y, por lo menos en Torreón, Matamoros, San Pedro, Francisco I. Madero y Viesca, es decir, de este lado del Nazas, no tienen, como coloquialmente se dice, ni sal para el aguacate.
Por cierto, con excepción de Francisco I. Madero, los demás tendrán nuevo Alcalde a partir del 1 de enero.
¿Pavimentando el terreno?
Los gobernadores de Coahuila y Durango le pusieron en charola de plata al presidente López Obrador, la posibilidad de seguir con una de sus prioridades en la Administración, el programa Agua Saludable para La Laguna. Como lo comentamos, Riquelme Solís y Rosas Aispuro convencieron a los inconformes y a los detractores, incluso hasta los sentaron al lado del Presidente.
Ojo, el responsable de pavimentar el terreno era Germán Martínez Santoyo, para más señas, director de la Comisión Nacional del Agua, pero ni metió las manos.
Por cierto, muy entusiasmado se vio al gobernador de Durango. Hasta arengas pidió a favor del inquilino de Palacio Nacional, durante su visita a Lerdo.
Los malpensados no duermen y advierten que en una de esas, “El Güero”, quien anda en sus últimos meses como Gobernador, hace la luchita por subirse al barco de la 4T.
Les valió
El Marqués les contó ayer detalles de la sesión del Consejo Político Estatal del Partido Acción Nacional, en el cual la dupla Jesús de León Tello-José Guillermo Anaya Llamas, quisieron dar madruguete con la expulsión de militantes incómodos.
El encuentro fue virtual, por aquello de la pandemia por el Covid-19, y a lo mejor ya andan muy cansados de las lides políticas, pero algunos de los participantes de plano se tiraron a dormir… literalmente.
Algún travieso se encargó de tomar pantallazo y difundió la fotografía: Anaya se la pasó ente bostezos y los que de plano se pasaron, fueron el Alcalde de Torreón, Jorge Zermeño y el exalcalde de Ramos Arizpe, Ernesto Saro, pues se conectaron desde la recámara, acostados y hasta sin calcetines.
La muestra
Por las damas, la exdiputada local María Eugenia Cázares Martínez, puso la muestra. Se conectó desde casa, pero en la sala, sin distracciones; y por el lado de los varones lo hizo el médico Jorge Rosales Saade; el exdiputado local se tomó en serio la reunión y apareció en su despacho. Nada mal.
Señales de vida
En donde dieron señales de vida fue en el Consejo de Participación Ciudadana. Su nuevo consejero presidente, Carlos Rangel Orona, se presentó en sociedad y dio a conocer que una de las primeras acciones es platicar con los alcaldes que entrarán en funciones el 1 de enero, para conocerlos y darles algunas recomendaciones, como la de eliminar cualquier posibilidad de recurrir al “contralor carnal”, a la hora de proponer al encargado del órgano de control interno.
Se trata de respetar la ley, nada más y nada menos, y si los próximos alcaldes tienen la intención de incorporar a familiares y a amigos en su Administración, pues hay muchas otras áreas en donde le pueden hacer honores al nepotismo.
Misa con haitianos
En varias ocasiones, el obispo Hilario González García ha dado muestras de que, sin protagonismos, atiende la agenda de derechos humanos y de cercanía con grupos vulnerables.
También manda el mensaje de que, acercar la Iglesia a los más necesitados no debe ser motivo de presunción… ¿cómo antes?
El caso es que el viernes, el titular de la Diócesis de Saltillo cerró semana en la Región Centro y, en la parroquia el Verbo Encarnado, de Frontera, ofició misa especial para 55 haitianos que después de la ola migratoria de hace un mes, quedaron varados, a la deriva. Con tantas tribulaciones, el mensaje de aliento fue bien recibido por las familias del Caribe.
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