NO SE PUEDE decir que las elecciones de ayer, las más grandes de la historia de México y seguramente una de las más disputadas, hayan sido de las más tranquilas y ordenadas, a lo menos hasta los resultados que se tenían ayer en la tarde.
PERO SÍ, que si no fueron de las más respetadas, cuando menos sí tal vez las de mayor participación en la historia del país.
LA CIUDADANÍA se volcó a las urnas en medio de una serie de anomalías lo mismo en aperturas de casillas que en la atención a los votantes y no sólo en el país, sino también en otros donde mexicanos que residen allá decidieron sufragar su voto en las embajadas correspondientes.
EL FUERTE olor a participación se dejó sentir desde la misma apertura de las casillas:
LARGAS FILAS en las mismas evidenciaban que estábamos ante un fenómeno de participación nunca antes visto.
PERSONAS de todas las edades que en el pasado, en otros comicios, solían quejarse de la tardanza para depositar su voto, aguantaron, esperaron pacientes o impacientes pero esperaron a que les llegara su turno para depositar su sufragio.
NO HUBO QUIÉN decidiera abandonar la fila.
EN PIEDRAS Negras seguramente ha sido una participación sin precedente en una elección de este tamaño.
Y EN COAHUILA, al igual que en nuestra frontera en particular, la ciudadanía demostró una vez su madurez política, su responsabilidad de ejercer el voto y su entusiasmo de cumplir con ese derecho y obligación moral.
EN NUESTRO estado la civilidad siempre se ha caracterizado en los comicios.
DESAFORTUNADAMENTE en otros estados del país donde el razonamiento es algo que no campea en todos, hubo incidentes, algunos muy graves: Quema de casillas, robos de urnas e incluso ataques armados, evidentemente provenientes de quienes sentían que su o sus partidos no estaban en la mejor posición conforme avanzaba la votación.
HUBO MARRULLERÍAS y desequilibrios condenables por las actitudes que se tomaron… pero bueno, insistimos, esperemos a hoy en que el panorama se aclare y las autoridades electorales emitan el fallo que con base a los comportamientos de los votantes, de los partidos y sus equipos de en la jornada se hayan dado.
LA COMPRA de votos fue evidente, se documentó de muchas formas; veamos ahora qué es lo que hace el Instituto Nacional Electoral cuya imparcialidad se ha cuestionado una y otra vez.
LA VERDAD absoluta -así se espera- sobre los resultados se espera para hoy.
UNA COSA son los resultados del conteo rápido y otra el veredicto de la autoridad electoral.
LO QUE SÍ ES que en nuestra frontera, la ciudadanía fue la de siempre, la respetuosa, la responsable en su actuar… pero hay que reconocerle algo: Participó como nunca en una elección…
Y PARA FINALIZAR debemos reconocer la eficiencia en los operativos de vigilancia que a nivel estatal se montaron.
CON LA participación de los tres niveles de gobierno, Coahuila prácticamente fue blindado para que la ciudadanía pudiera ejercer su derecho al voto en absoluta paz y tranquilidad, en seguridad y libertad.
Y SE REPITIÓ la historia, en nuestra entidad los comicios siempre transcurren en paz, en civilidad y orden…
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