Recuerdo cuando se enviaban las tarjetas de Navidad por servicio postal. Papá elegía un día del mes de noviembre para recorrer en familia librerías, imprentas y algunos otros negocios ubicados alrededor del Zócalo en la Ciudad de México. El objetivo era encontrar una tarjeta que expresara los buenos deseos a familiares y amigos en las fiestas decembrinas.
Una de las tradiciones mas arraigadas por Navidad y Año Nuevo, es el envío de tarjetas. Hasta los 70, las que llegaban a casa también formaban parte de la decoración navideña. Se colocaban en algún lugar especial, o una por una se acomodaban con entusiasmo y mucho cariño entre las ramas del árbol (ya que la tarjeta también nos daba noticia de quien se encontraba en otras latitudes). Para los 90, las postales se enviaban por correo electrónico. Hoy son numerosos y variados los mensajes de felicitación que se reciben vía Smartphone, ya sea por WhatsApp o aplicaciones con mensajes personalizados, animados, o hasta en 3D. Lo cierto es que las tarjetas, no pierden vigencia.
Una versión señala que, en 1611, el Rey Jaime I de Inglaterra (también Rey Jaime VI de Escocia), recibió un manuscrito, que mas bien parecía ornamental, se asemejaba a una tarjeta de Navidad. Se menciona que contenía la imagen de “una rosa en el centro y un mensaje de Navidad y Año Nuevo para el Rey y su hijo que estaba escrito dentro y alrededor de la rosa”. También en el sitio ViveUSA, se afirma que el documento en su doblez interior tenía cuatro poemas y una canción, ya que se encontraba doblada en paneles y medía 80 y 60 centímetros.
Otros sitios de internet , señalan que hasta 1843 inicia formalmente la tradición del envío las tarjetas navideñas y la atribuyen a Sir Henrry Cole, que para responder a numerosas cartas de felicitación que él recibía (puesto que se trataba de una persona con numerosos vínculos sociales) y a fin de no dar respuesta a cada una de las cartas de puño y letra, pidió a su amigo el pintor John Calcott Horsley, imprimiera copias de una ilustración de su autoría. Una típica escena familiar navideña, que además incluyera una felicitación genérica como “Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo”. Se reitera en diversos documentos que la idea surgió así, hasta convertirse en lo que hoy conocemos como una tarjeta de Navidad.
En el Reino Unido, Cole es reconocido como un Alto Funcionario Civil, que desarrolló diversas innovaciones en el comercio y la educación en el siglo XIX. Actuaba en ocasiones bajo el seudónimo de Felix Summerly, era hombre inquieto y polifacético, escritor, pintor y amante de las máquinas, quería demostrar la unión de arte con la manufactura, señalaba que “una alianza entre arte y fabricante promovería el gusto del público”.
En 1839, el Parlamento ejecutó un nuevo esquema postal y la oficina del tesoro ofreció premios por las mejores propuestas en cuanto a sellos. Cole ganó una de las recompensas; asistió a la tesorería para discutir los detalles y estuvo empleado allí en la elaboración del plan hasta principios de 1842. Por ello, no resulta extraño que en 1843, con su tiraje de mil tarjetas, se influenciara a los residentes a enviar las postales por correspondencia a todo el país, a un bajo costo y con el sello postal de un centavo. Se dice, por un lado, que la confirmación de la costumbre viene de la realeza, cuando la reina Victoria encargó mil tarjetas a una imprenta británica para enviarlas a sus amistades. Por otro lado, existe una versión de que Cole gozaba del respaldo personal de la casa real y en especial del Príncipe Consorte.
Entre las innovaciones de Cole encontramos la tetera premiada y fabricada por Minton, libros para niño, entre ellos The home Treasury (1843-1855), Un manual para la arquitectura, la escultura, las tumbas y la decoración de la Abadía de Westminster (1859); La bella y la bestia: una edición completamente nueva (1843); la edición del Journal of Design and Manufactures, primera publicación sobre diseño en la historia que circuló de 1849 a 1852; fundador del museo de artes aplicadas en 1852, hoy Royal College Of Art, uno de los mejores centros educativos de diseño industrial en el mundo.
Sin embargo, sea cual sea, la verdadera historia, si fue por contestar a los amigos, estimular el uso en la comunidad del servicio postal, o impulsar la elaboración de estampas a través de la impresión, Sir Henrry Cole, entregó a la humanidad, una espléndida tradición. Enviar nuestras buenas intenciones a los demás.
Por ello, mis mejores deseos para estas fiestas decembrinas y el año que está por iniciar a esta casa editorial, a sus directivos y en especial, a quien da lectura a nuestras reflexiones en este espacio de colaboración. MUCHAS FELICIDADES
Sandra Luz Rodríguez Wong
[email protected]
Más sobre esta sección Más en Coahuila