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Coahuila

Unidad es fuerza: Defendamos al INE

Por Cholyn Garza

Hace 3 años

Es momento de decir ¡BASTA!  Ya no más contemplaciones a quien en lugar de promover la concordia y la unidad entre los mexicanos, se ha dedicado a insultar, humillar, ofender, menospreciar a quien se le ha dado la gana y sin haber justificación alguna para la agresión.

Jamás en nuestro país se habían escuchado tantos epítetos dirigidos a los ciudadanos; frases llenas de veneno, de rencor, de odio, que reflejan no solo el estado de ánimo de una persona sino su calidad humana.  Menos aún, que un presidente de nuestro país se dirigiera a diferentes sectores de la forma tan insultante y humillante como lo ha hecho quien -para desgracia de nuestro país- obtuvo el triunfo en las elecciones del 2018, mismo que se reconoció por todas las fuerzas políticas.

Bien dicen que “nadie puede dar lo que en su interior no tiene” y es muy cierto.  Y López Obrador nunca ha dejado de ser lo que siempre ha sido: un verdadero agitador, mentiroso, fanfarrón y vividor.  Con un pasado que no constituye una bandera para enarbolar.

Una verdadera vergüenza para México.  Si había algo bueno en él, lo debe haber tenido muy escondido en lo más profundo de su ser; tanto, que ya lo perdió hace mucho. 

Lo he dicho en diferentes ocasiones y lo reitero ahora, yo no voté por López Obrador para presidente; yo amo a mi México hermoso.  No hubiera sido congruente con mi forma de ser y de pensar que le diera mi confianza a un individuo que se atrevía a enviar “al diablo las instituciones” cuando yo desde niña, aprendí a
respetarlas.

Quizás, quienes votaron por AMLO creyeron ingenuamente que al llegar a la presidencia se iba a comportar diferente; que todo el veneno que derramaba en campaña quedaría atrás y que gobernaría sin rencores.

Pero no, no ha sido así.  Por el contrario, salió a flote todo el rencor, el odio, acumulados en su verdadero “YO”. 

Y es que, lo digo una vez más, “nadie puede dar lo que en su interior no tiene”. Por eso ha fracasado en su intento por gobernar.  Ha desgobernado a este maravilloso país y para desgracia nuestra, lo está destruyendo.

Al instalarse en Palacio Nacional, su complejo lo ha llevado a sentirse rey y cree que son súbditos no empleados los que le rodean; así como también considera a quienes deberían ser -de hecho, lo son- representantes de los ciudadanos no lacayos del inquilino de palacio. Me refiero a diputados y senadores, los que han actuado sumisos, vergonzosamente sometidos a la voluntad de un individuo que no admite un NO por respuesta a sus órdenes descabelladas.  

En ese sometimiento que insulta la inteligencia del ciudadano, del causante que es quien realmente paga con sus impuestos las dietas (sueldos) de quienes deberían velar por el bien de la Nación, se han arrodillado ante un farsante para destruir nuestras instituciones. Cada voto a favor de las propuestas del presidente, ha sido una traición al país, a nuestro México, que merece mejores políticos y un digno dirigente.

Las decisiones tomadas por los diputados en una obediencia mal interpretada han causado dolor y muerte.  Actuaron sin medir consecuencias; le fallaron a México y a los mexicanos y olvidaron que “La Patria es primero”.

Todo tiene un límite y hoy, es tiempo de decir ¡BASTA!  Sí, basta a tantas bajezas, a los insultos cotidianos, a los calificativos denigrantes, al sometimiento absurdo de individuos que ven en el presidente al dueño del país y no al gobernante en turno.

López Obrador ha desaprovechado la oportunidad de servir no de servirse.  Esa gran oportunidad que se le dio al asumir el cargo por medio del voto ciudadano, mediante elecciones confiables con la participación de ciudadanos en un organismo llamado Instituto Nacional Electoral que respetó y avaló su triunfo en el 2018.

Pretende destruir al INE por una sencilla razón: le invade el miedo a perder las elecciones en el 2024 porque sabe que existe muchísima inconformidad hacia su gobierno por la destrucción que está haciendo de nuestro México amado.

Destruir al INE es destruir la democracia en nuestro país.  ¿Lo permitiremos?  México merece mucho más que dictadores que pretendan adueñarse de este maravilloso país que es de todos.  Quien no se haya dado cuenta aún hacia dónde quieren llevar el presidente y sus aliados a nuestro país, o es ingenuo o no le importa México.

Que nada nos detenga a los ciudadanos.  No importa si desde palacio nacional el inquilino incómodo que no paga renta, ni trabaja ni hace algo productivo por el país lance insultos contra quienes no pensamos igual que él.  Con firmeza y decisión defendamos al INE, nuestro árbitro electoral, porque hacerlo es defender la democracia y a nuestro México.  El INE ES NUESTRO Y NO SE TOCA. 

No hay razón para una reforma electoral a modo del presidente y su partido.  Por lo tanto, quienes promuevan o voten supuestas reformas ¡AGUAS! son trampas en San Lázaro.  Tomemos nota de los legisladores que traicionen al INE y exhibamos sus nombres.

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