Arte

Publicado el miércoles, 16 de septiembre del 2026 a las 04:05
Ciudad de México.-Verónica Murguía obtuvo este año el Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen en la categoría de Cuento con un libro sobre el destino y su carácter ineludible: aunque sus personajes luchen, terminarán por rendirse ante él, relata la escritora.
“
Se podría decir que el hilo conductor de los cuentos es un destino inescapable. Todos los protagonistas se tienen que rendir ante algo que está escrito para ellos: a una condena divina o a una condena social en uno de los cuentos, pero es un libro más bien sobre lo ineluctable del destino”, dice en entrevista la autora, cuya literatura aborda el leyenda, la fantasía y la historia.
Ya los griegos, en muchos de sus mitos, relataron esa batalla pérdida contra el sino, apunta, como la de Edipo, cuyos padres lo alejan porque un oráculo advierte que matará a su padre. Y no sólo lo mata, sino que también se casa con su madre.
A la mitología griega pertenece también la asociación de la flor de asfódelo con el Hades. Esta planta dio título al volumen ganador del Owen, que Penguin Random House publicará como La Alforja de la Noche durante el primer semestre del próximo año.
“
Me preguntaba: ¿Por qué esa flor es la que está en el Hades? Y mi conjetura es que, como el asfódelo es muy hermoso, pero no huele, es incapaz de atraer recuerdos, porque uno de los signos del Más Allá griego es que las almas apenas recuerdan sus vidas. Las almas de los muertos en el Más Allá griego son literalmente sombras y no recuerdan los hechos de su vida. Me parecía que, como el olfato es un sentido tan cercano a la memoria, tan suscitador de recuerdos, era necesario que la flor del Hades no tuviera olor”.
Estos cuentos reúnen referentes diversos: la mitología griega, el Génesis, las leyendas medievales, la poesía preislámica y el mundo vikingo.
Ante esta diversidad, prevalece uno de los intereses que definen su obra: “¿Por qué demonios la violencia?”.
“
Varios de los cuestionamientos que siempre me estoy planteando están ahí (en esa pregunta), y algunos sobre el lenguaje, que es otra de las cosas que me interesan”.
¿Cómo ir a mitos y a épocas antiguas te permite hablar de una actualidad tan dolorosa, como la violencia?
Hace como mes y medio fui a Cozumel a prepararme para dar una conferencia. Me fui tres días y quería leer El Rey Arturo, la versión de (Thomas) Malory, pero a la mera hora leí La Ilíada porque siempre que estoy junto al mar me da por leer La Ilíada o La Odisea, que ocurren precisamente junto al mar. Las leo como una vez cada 10 años; tengo esa propensión, y cada vez me encuentro una cosa diferente. Pero esta vez me pegó La Ilíada durísimo porque me fijé en una cosa que nunca me había fijado y es que, en cada uno de los muertos, Homero señala quién era, para qué era bueno y quién se quedó esperándolo. En México hay miles y miles y miles de personas que están enterradas en cementerios clandestinos y que no sabemos cuáles son sus nombres y hay tanta gente esperando.
Homero individualiza de esa forma a esos muertos…
Acabé, como siempre, llorando, pero esta vez fijándome en la puntualidad de Homero para señalar a estos muchachos, porque los guerreros de La Ilíada son todos muy jóvenes, como estos jóvenes que se están muriendo por montones, y va señalando la diversidad de personas, el valor individual de cada vida y el precioso hálito que se va a perder.
Y dice Aquiles que la vida es irrecuperable; cuando Aquiles es un matachín insoportable, pero dice que no se puede devolver la vida al hombre una vez que el último suspiro ha salido del cerco de los dientes. Yo lloraba. No sé qué pensaban que estaba yo leyendo ahí en ese camastro junto al mar.
Podría decirse que nos separan 3 mil años desde ese relato y nuestros valores; hoy, son distintos.
Podríamos decir que tienen poco que ver y en realidad es un espejo en el que sólo hay que borrar el vaho para ver que la imagen que te devuelve es otro ser humano
Hay que imaginarlos, entonces, y darles un nombre. Porque si no existieron, podrían haber existido. Esa es la cifra de mi trabajo ¿Restituir, de alguna manera? Recuperar una voz del pasado y encarnarla y darle una voz que alguien ahorita pueda comprender. Eso es lo que quiero.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Arte
Hace 12 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias