Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Patrick Stewart e Ian McKellen: El ‘bromance’ que conquistó Hollywood España busca respuestas sobre segunda grave tragedia ferroviaria de este 2026 Exfiscal Guillermo Zuany, coacusado por operativo con la CIA en Chihuahua, frena orden de captura Muere vocalista de El Bronco y su Banda tras incendio en fábrica de solventes Madre asegura que su hijo perdió un riñón tras golpiza afuera de una escuela en Tamaulipas

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Voraces y ridículos

Por Alejandro Irigoyen Ponce

Hace 5 años

Qué complicado, qué riesgoso… qué doloroso. Parece que la gran encrucijada en la que se encuentra el país, obliga a escoger el domingo 6 de junio entre un autoritarismo cada vez más evidente y una clase política que no aprendió nada de la tremenda vapuleada que recibió en las urnas en 2018.

Sí, habrá que escoger entre una avasalladora 4T, para la que el marco legal vigente es punto menos que nada, y una mal llamada oposición saturada de los mismos de siempre, los que ven sin ver, los que no aprenden y que se rinden con singular facilidad a la tentación del abuso y el exceso.

Vaya que los que pretenden poner un freno “a la destrucción de Morena” no ofrecen en el fondo nada que nos permita suponer un contrapeso, o al menos el que ellos representarían, habrá de significar avances sustanciales para el país. No, para nada, están marcados por el sello de la voracidad, del abuso y la torpeza.

Todo esto a colación de la información que reveló el periodista Luis Carlos Plata, respecto a esos gustos que se dieron los diputados de la anterior Legislatura, la que terminó en diciembre del año pasado y que revelan un verdadero y profundo desinterés por guardar las formas, por contener sus impulsos a sacar hasta el último peso posible, por lograr los mayores beneficios personales, hasta caer en el ridículo.

Los diputados locales, en su último año de gestiones, el famoso Año de Hidalgo, facturaron hoteles, gasolina, casetas de peaje, cuentas en restaurantes, repostería, perfumes, un cinto, un reloj… en fin, como si no quisieran gastar un solo peso de su de por sí abultado y muy generoso ingreso como legislador –alrededor de 100 mil pesos mensuales– entre sueldo, viáticos y bonos.

Qué bárbaros, qué torpes. ¿Qué no entendieron que si Morena llegó al poder fue precisamente por el hartazgo ciudadano ante tantos excesos, desvíos y abusos? ¿Qué clase de legislador es aquel que con tal de ahorrarse unos pesos, es capaz de facturar hasta champú y acondicionador? Bueno, pues los de la anterior Legislatura aquí, en Coahuila.

Vaya encrucijada que tenemos enfrente los ciudadanos, ya que lograr un contrapeso al Poder Ejecutivo, es hoy más indispensable que nunca, pero con esta clase de oposición, pues quién sabe si la cura salga más cara que la misma enfermedad.

Notas Relacionadas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 4 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 4 horas

Contratará IMSS a 150 médicos especialistas para Coahuila

Hace 10 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 4 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 4 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 11 horas

Confirmado y amarrado