“Ser Feliz será nuestra mejor venganza.” 1.Baena
Te fuiste en el otoño de Vivaldi, no aquel que habla de fiestas y vendimia sino el de la última estrofa donde los infames cazadores van saliendo tras la fiera que aún muriendo herida, sigue siendo para ellos amenaza.
Primero en viaje corto con el sabor salado de la desventaja a buscar las oportunidades que este desierto sigue negando. Desde ahí brillabas con lentejuelas de alma que despejaban dudas con cada destello.
Tras el destino que señaló tu palabra limpia que sabía por qué luchar y para quienes. Ellos te llaman ahora magistrade del viento y de la tierra, donde tu palabra no está enterrada sino viva, germinando desde la tierra que viaja desde el viento a la conciencia.
Quienes buscamos y esperamos para continuar bajo tu signo las batallas, la primera por la verdad de tu partida que pretenden ensuciar desde los boletines. La deseamos desde el reto a resolverla para ofrendarla ante tu esencia indómita e invicta.
Has vuelto a tu tierra con tu nombre construido en la alegría y el desafío que nos sigue enseñando al repetirlo a arder en verdades en lo más alto.
Como todas las cosas majestuosas que viven más allá de la tragedia. Eternas, en el formidable regazo de los cielos.
El viento saluda a tu eco con susurros de tierra percutida a golpes de sentencia.
En ellas reconocemos, para continuar tu legado, para apagar el odio y cincelar en los corazones tu valor para enfrentar al miedo.
En nombre del leve viento donde vibraron las flamas de las veladoras de la plaza Nueva Tlaxcala avivo el aliento para luchar contra ese miedo que vi esa noche tan tuya en cada rostro valiente amenazado por el fanatismo.
Magistrade, de la diversidad, de juris, de Aguascalientes, de Coahuila, de nosotros, nuestro.
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