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Y los managers?

Por Juan Castillo Borja

Hace 1 año

SARAPEROS DE SALTILLO se ha caracterizado por tener managers de todo tipo, desde mexicanos hasta extranjeros. Aunque su primer título se lo dio un mexicano (Gregorio Luque), los otros dos llegaron gracias a un puertorriqueño: Orlando Sánchez, quien desde hace más de 30 años radica en nuestro país, concretamente en Monterrey. Su paso por la LMB comenzó desde que llegó de los Estados Unidos, primero como pelotero y luego como manager.

A SARAPEROS LLEGÓ en la temporada 2009 como coach, y luego tomó el cargo de manager. La verdad es que no lo hizo mal, lo cual le valió mantenerse al frente del equipo durante toda la temporada, hasta llegar a los playoffs. Fue entonces cuando, una vez más, los comentarios en redes sociales —sin fundamentos— aseguraban que el equipo sería presa fácil, especialmente tras la salida de Kit Pellow, quien había sido campeón de bateo una temporada antes. Sin embargo, ese momento fue un parteaguas, ya que surgió un equipo más unido y con más ganas de llegar lejos.

CONJUNTAR UN EQUIPO donde más que estrellas había entrega, pasión y determinación por mejorar en cada pelotero fue la clave, y así sucedió. Los Saraperos disputaron su séptima final en la LMB, y bastaron seis encuentros para vencer a los Tigres de Quintana Roo por cuatro juegos a dos, alzándose con un título que supo a gloria para la afición tras 29 años de espera.

RAFAEL DÍAZ ADAME, José Miguel Mercedes y otros más encabezaban el cuerpo de pitcheo, pero lo más importante era la comunión en los vestidores. Había un líder que encaminó positivamente al equipo rumbo al título, y fue precisamente el llamado “Pocho” Díaz quien tuvo el privilegio de lanzar el juego que le dio el campeonato al equipo, en una noche memorable para Saltillo, los Saraperos y su noble y gran afición.

TODAVÍA SE MANTUVO una temporada más Orlando Sánchez, y volvió a coronarse campeón, ganando nuevamente la ya desaparecida Copa Zaachila. Pero para el 2011 las cosas cambiaron: Orlando ya no terminó la temporada y llegaron varios managers más, pero desde entonces la tranquilidad y unión en el vestidor de Saraperos no ha vuelto. Tal vez por eso se dio la fugaz salida del “Chapo” Vizcarra en 2021.

LA CONJUNCIÓN DE UN BUEN EQUIPO no se ha logrado consolidar, y tampoco se ha encontrado un manager que logre conectar con todo el plantel, lo cual no es tarea fácil. Se ha probado de todo, incluso dando oportunidad a figuras surgidas de Saraperos como jugadores: Marcelo Juárez Moreno, Juan Navarrete Sánchez, Noé Muñoz, Jonathan Aceves, con la esperanza de que esa misma pasión se tradujera ahora como managers, pero no ha sido así.

AHORA, EN TIEMPOS MODERNOS, con tecnología avanzada, no se ha encontrado la fórmula. Lo vimos recientemente con la salida prematura de Enrique “Che” Reyes (con récord de 9 ganados y 13 perdidos), y luego con la llegada de Sergio Omar Gastélum (38 ganados y 36 perdidos), cuya carta de presentación era haber sido campeón con los Pericos de Puebla, pero ni eso sirvió.

CUANDO SE DIO EL CAMBIO, muchos pensaron: “Qué bien, se va un hombre ya de edad que no funcionó, y llega un joven con nuevas ideas, más dinámico, seguro habrá cambios positivos en el equipo”. Y la verdad es que no. A pesar de los constantes cambios de jugadores —al grado que si Rieleros hizo casi 100 movimientos, Saraperos no se quedó lejos—, no hubo resultados reales.

CUANDO ME HAN PREGUNTADO si repetiría a Sergio Omar Gastélum como manager para la próxima temporada, mi respuesta inmediata es no. ¿Por qué? Muy simple: me demostró que no sabe manejar al equipo dentro ni fuera del terreno, y que el equipo se le rebeló en los vestidores. No pudo controlar al grupo en los últimos juegos de la temporada, y ahí se les fue de las manos la calificación en los últimos nueve juegos de la campaña regular.

SIMPLE Y SENCILLAMENTE, usted me podrá decir que hay que darle otra oportunidad, pero yo no lo creo justo ni necesario. Me inclinaría por buscar a alguien más. Y aunque hay pocas opciones en el mercado, vale la pena intentar y buscar bajo las piedras a ese “príncipe azul” que tanto esperan. Pero lo que sí se necesita es un timonel que sepa controlar al equipo tanto dentro como fuera del terreno, para aspirar realmente a la conquista del título.

YO CREO QUE este sería tema para otra ocasión, pero la directiva de Saraperos debe iniciar ya esa búsqueda, y personalmente no me parece que un extranjero sea la mejor opción. Pueden tener mucha experiencia, sí, pero no conocen el béisbol mexicano, y se ha visto que la mayoría no logra adaptarse bien. Prefiero que sea un mexicano con amplio conocimiento de cómo se maneja el béisbol en nuestro país, que sin duda tiene sus propias particularidades.

VOY A SEGUIR TRATANDO este tema, que me parece muy interesante y que definitivamente es la piedra angular para conformar un buen equipo de cara a lo que será la temporada 2026. Antes de anunciar posibles cambios, hay que profundizar en los motivos por los que Sergio Omar Gastélum no debería regresar como manager de Saraperos.

AMIGOS, MUCHAS GRACIAS Y HASTA MAÑANA.

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