Qué emoción, qué alegría.
Si el futbol es lo más importante de lo menos importante, la Selección Mexicana nos ha puesto de nuevo a soñar.
¿Y si sí le ganamos a Inglaterra?
Aunque sea poco relevante, ah, cómo nos urgen motivos para celebrar, para seguir soñando.
En el Mundial, por supuesto, pero también en la vida.
Sobre todo en México.
Aquí donde tanta mala noticia puede terminar por apachurrar al soñador más empedernido.
Pareciera que las circunstancias nos empujan a no soñar.
Error.
Debemos encontrar la forma de seguir soñando.
El o la que no sueña se atora, se anquilosa.
Aquí siempre hemos insistido: la aspiración es un elemento esencial de la mejora. Soñar es una vacuna contra el estancamiento.
¿Cómo soñar?
Primero que nada, y a riesgo de sonar contradictorio, siendo realista.
Distinguiendo la diferencia entre un sueño y una fantasía.
¿Y luego?
Ya sabes, creando un plan ingenieril de ataque:
Identificando actividades y recursos necesarios para alcanzar el sueño.
Acumulando todo lo que se necesite.
Ejecutando, poniendo atención a resultados y lecciones.
Ajustando absolutamente todo lo que se tenga que ajustar.
El último punto es clave: ajustar todo lo que se tenga que ajustar.
Porque un sueño debe ser dinámico. Quizá lo que creías que querías no es lo que terminarás queriendo. Quizá lo que ibas a alcanzar no será lo que alcances. Y OJO, a veces inclusive hay que cambiar de sueño.
Entender que, a pesar de que todo se haga bien, a veces las cosas no se dan. Y eso está bien. De ahí también se aprende. De ahí surgirán nuevas metas. Nuevos objetivos. Nuevos sueños.
Cierro regresando al partido del domingo contra Inglaterra, porque soñar, por supuesto, que no será suficiente para ganar un partido donde México está lejos de ser favorito.
Al respecto, quizá sirvan dos de las reglas de vida del polémico y exitoso José Mourinho en el documental Playbook de Netflix.
Súper aplicables para el partido contra Reino Unido.
Regla #1: si estás preparado para lo peor, entonces estás preparado.
Cito a Mourinho.
“Cuando no tienes el mejor equipo ni los mejores jugadores, tu mejor estrategia puede ser tu ambición de ganar.
“Creé una atmósfera donde todos querían jugar contra Manchester United (el mejor equipo del mundo). Les decía sin parar: quiero al ManU. Si nos tocaba, todos lo querríamos. Y si no, mejor aún: sería un rival más fácil.
“Cuando nos tocó el ManU, todos los jugadores saltaron, festejaron. ¡Wow, aquí vamos!
“Porque tomé esa decisión, estuvimos tremendos. El equipo fue agresivo, quería realmente vencer al rival”.
Regla #2: el ataque del más débil.
“Tras ganar el juego en casa contra ManU, teníamos que ir a su casa. Trabajé sicológicamente con el grupo: nunca un equipo portugués había ganado una eliminatoria en suelo inglés.
“ManU estaba muy confiado. Anotaron tras 25 minutos. Pensé sobre si me arriesgaba demasiado pronto.
“No. Si metemos un gol avanzamos. Me arriesgaré al llegar el momento adecuado. A veces sientes que el estadio cambia, que el ruido baja. Se preocupan, sienten temor. Y el ManU estaba en ese periodo de silencio.
Estaban más defensivos. Controlan el balón, los recoge bolas de repente desaparecen. Jugadores experimentados cometen faltas y hacen tiempo.
“Temían equivocarse.
“Ahí nos arriesgarnos y presionamos. Debes enfrentar ese temor con un valor y agresividad increíbles. Empezamos a atacar sin parar.
“Minuto 90. Tiro libre, nuestra última oportunidad.
“Puedes huir, puedes esconderte. o puedes atacarlos”.
“Y Porto atacó, metió gol, avanzó… y quedó campeón de la UEFA Champions League en 2004.
“No éramos el mejor equipo, pero encontramos la mejor estrategia”, concluye Mourinho.
¡Exacto!
Soñar no basta y el domingo México requiere encontrar la mejor estrategia y los mejores momentos para atacar y defender.
Está difícil.
Pero yo decido soñar.
¿Y si sí?
¡Vamos México!
Posdata. No. No son buenas noticias las renovaciones anuales del T-MEC. Provocan incertidumbre y sin duda, afectarán a las inversiones. Ni modo, es lo que hay.
En pocas palabras…
“Tras ganar la Champions, fue una nueva vida para todos”.
José Mourinho en Playbook.
Más sobre esta sección Más en Coahuila