Coahuila
Hace 3 años
El 12 de febrero de 1947, se publicó en el Diario Oficial de la Federación la reforma que otorgó el derecho de las mujeres a votar y ser votadas en las elecciones municipales.
El presidente Miguel Alemán envía, tras tomar posesión como titular del Poder Ejecutivo, iniciativa al Congreso de la Unión para reformar el Artículo 115 Constitucional.
En ella, se señala, que “como la materia municipal se encuentra sometida a la competencia de los estados, procede incluir en la Constitución Federal, mediante la reforma… el precepto que establezca el acceso a la mujer mexicana a la vida política activa… como es de la vida común del municipio; lo que permitirá ver inicialmente un resultado que podrá servir, para que después se atribuya a la mujer una más amplia y general capacidad electoral, tanto en la esfera jurídica de los estados como en la correspondiente a la ciudadanía federal”.
El 10 de diciembre de 1946, las Comisiones Unidas Segunda de Gobernación y Segunda de Puntos Constitucionales, de la Cámara de Senadores, después de haber estudiado la iniciativa del C. Presidente de la República, emitió su dictamen. Quedando de la siguiente manera:
“Artículo 115.- Los estados adoptarán, para su régimen interior, la forma de gobierno republicano, representativo, popular, teniendo como base de su división territorial y de su organización política y administrativa, el Municipio Libre, conforme a las bases siguientes:
I.- Cada Municipio será administrado por un ayuntamiento de elección popular directa y no habrá ninguna autoridad intermedia entre éste y el Gobierno del Estado. En las elecciones municipales participarán las mujeres, en igualdad de condición que los varones, con el derecho de votar y ser votadas”.
En las intervenciones de los senadores, que son dignas de un análisis más profundo, se observa, que aun cuando su voto favorece la iniciativa, encontramos ciertos rasgos de exclusión en el discurso, como en el que se transcribe.
“Es… ocioso… repasar los argumentos, brillantísimos… que fundan el derecho de la mujer para participar en la vida pública de su país. Su capacidad no puede discutirse… Entonces, se impone desde luego, sin necesidad de grandes… discusiones, que la mujer participe en… donde todavía estábamos atrasados en ese concepto, en la vida pública del país… Es importante, por otra parte, pensar que en estos momentos no va a concederle –por lo menos, la iniciativa así lo estima–, la capacidad política integral a la mujer; que se trata de iniciarla en la práctica y en los principios de la vida política. ¡Qué más quisiéramos nosotros para la mujer mexicana, llena de abnegación y virtudes; qué más quisiéramos que colocarla en el más elevado altar de nuestra veneración y respeto; qué más quisiéramos que pudiera impregnar, con la ternura que dedica al hijo, a la cosa social! Pero se impone la necesidad, en cuanto a los experimentos sociales, de ir con mucha cautela, de caminar paso a paso para no dar rienda suelta a fenómenos muchas veces imprevisibles y, por regla general, incontrolables. Por eso las comisiones consideran atinado que la iniciación de la mujer en las actividades políticas se emprenda en las funciones municipales”.
El dictamen de la Cámara de Diputados, del 20 de diciembre de 1946, explica cómo el Artículo 34 de la Constitución, otorgó la ciudadanía desde el Congreso Constituyente sin distingos de sexo. Sin embargo revela, cómo en el seno de la discusión original se argumentó que dicho precepto no le otorgaba derechos políticos a la mujer. Por ello, en 1937, se propuso la modificación al citado artículo, sin que fuera nunca declarada de legal la reforma, abandonándose en los archivos del Poder Legislativo.
Por ello, en su dictamen se reconoce que “La actividad de la mujer en la vida moderna es demasiado importante para seguir ignorándola en la contienda cívica”, pero la reforma, al limitarla a los cargos concejiles, sostenía la restricción, en el importante apoyo que será la mujer dentro de la organización y administración que conoce, como lo es la municipal, además que en los discursos, nuevamente encontramos rasgos de exclusión.
Y aunque las circunstancias han cambiado al día de hoy y pareciera que hay igualdad en todos los aspectos, y la igualdad es obvia y natural en el texto constitucional, vale la pena reflexionar cómo estas contradicciones y formas de pensar aún siguen dándose en la actualidad.
Si el escenario fuera diverso, no habría la necesidad, de que las mujeres continuaran solicitando espacios, haciendo propuestas o planteando soluciones a sus problemas. Si bien la reforma del 12 de febrero, marca el inicio de un nuevo rumbo para el país, debemos celebrarlo, pero también pensar, en si será necesario que pasen otros 70 años para ver el tema de la igualdad, incluyendo la política, como un tema progresista y no como una realidad.
Más sobre esta sección Más en Coahuila