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Por
Yadira Leos
Publicado el domingo, 25 de enero del 2015 a las 16:00
Saltillo, Coah.- Juan Hernández Veloz reconoció la culpabilidad del hecho que le imputan y del cual se dice arrepentido, pues asegura que la falta de pericia al volante lo llevó a transitar por la banqueta y atropellar y matar a Jazmín Villela y a su pequeño hijo Alexis, de apenas 6 años.
Durante la audiencia de vinculación a proceso en el Centro de Justicia Penal se ventiló que el inculpado aceptó ante las autoridades ser el causante del accidente suscitado en la colonia Rincón de Guadalupe, el pasado 12 de diciembre.
VER VIDEO: Sí iba ebrio asesino de Jazmín y Alexis
“Apenas tengo un año y medio manejando y ese día se me descontroló la camioneta, me puse nervioso y en vez de pisar el freno me confundí y pise el acelerador”, reconoció el inculpado en las declaraciones.
En los relatos expuestos por los abogados, se señaló que éste fue el motivo que hizo a Juan Hernández subirse a la banqueta e impactar al menor, mientras que a la madre la arrastró por más de siete metros.
Entre los alegatos expuestos por los defensores del inculpado señalaban el haber violado los derechos de Juan al no pedir autorización para la realización de la prueba de alcohol, por lo que insistieron en que se desechara este examen del expediente.
Sin embargo, la jueza de control apuntó que en el examen Hernández Veloz resultó con .263 grados de alcohol, por lo que fue declarado en completo estado de ebriedad y desestimó la petición de los abogados del inculpado.
En una sala a su máxima capacidad, con cerca de 40 personas, se realizó la audiencia de Juan Hernández Veloz, quien estuvo solamente acompañado por su esposa Gabriela Delgado; en todo momento se le vio cabizbajo, atento a la información que se presentaba.
Vestido con una sudadera blanca y pantalón de mezclilla, Juan Hernández no aprobó la presencia de la prensa en la sala, situación que enojó a los familiares de Jazmín, por lo que lo calificaron como un cobarde por no dar la cara. Desde temprana hora, familiares de las víctimas fatales se dieron cita en el Centro de Justicia Penal, y con altavoces y pancartas pegadas en el puente peatonal continuaron su protesta exigiendo que el presunto asesino enfrente el proceso desde el Centro de Readaptación Social.
“El subprocurador me dijo que confiara en él, que se iba a encerrar al muchacho, pues ojalá se arregle y me den una buena noticia. La esperanza muere al último”, dijo María del Rosario Orejón García, madre de Jazmín.
Mientras en la calle la familia exigía justicia, adentro la jueza de control, después de tres horas de audiencia, dictó su veredicto: auto de vinculación a proceso, otorgando cuatro meses para concluir la investigación complementaria, por lo que será hasta después del 24 de mayo que se dé la fecha para continuar con el proceso.
Sin embargo, la jueza de control reiteró la medida cautelar impuesta al inculpado del uso de brazalete e insistió en las restricciones como no salir de la ciudad, no acercarse a los familiares de los occisos, no conducir ningún tipo de vehículo y acudir cada 15 días a firmar.
El que Juan Hernández siga el proceso desde su casa, nuevamente causó enojo a los familiares de Jazmín y Alexis.
“Mi primer punto de vista es que él exigió el derecho de que los medios de comunicación no le vieran la cara y no le tomaran fotos, exige derechos cuando él mismo le quitó el derecho de vivir a mi hermana y a mi sobrino, es una injusticia y lamento que sea tan cobarde de no haber dado la cara a los medios”, expuso Diana, hermana de Jazmín, al concluir la audiencia.
Además, apuntó, la familia continuará haciendo manifestaciones y no cesará en su lucha de buscar justicia, pues el objetivo es claro: “Juan Hernández Veloz adentro del Penal”.
“El que él diga que pisó el acelerador por nerviosismo fue mentira, él iba en estado completo de ebriedad, todavía cobarde para no aceptar lo que ha hecho, es gente de pocos valores, son cobardes”.
La situación se tornó tensa cuando salió la esposa de Juan Hernández, quien pidió la custodia de elementos policiacos, pero al salir del estacionamiento del Centro de Justicia, la gente enojada le gritaba “justicia”, “den la cara”, “tu esposo es un asesino”.
Por su parte, César Alejandro Sifuentes Sánchez, viudo de Jazmín, apuntó “quiero en la cárcel al asesino lo antes posible, no es justo que ande libre; uno se siente impotente, pero tendremos que esperar a que los jueces lo dictaminen.
“Sí creo en el arrepentimiento, pero en el de él no. Si estuviera arrepentido, se hubiera ido a parar al hospital cuando estábamos con mi esposa”, recriminó.
Aseguró que el difícil momento por el que pasa le cambió la vida, pero que el compromiso que hizo a su esposa de buscar justicia sigue.
BRAZALETE, UN DERECHO
Según el abogado en manejo civil, mercantil y penal, con maestría en el Nuevo Sistema Penal, Edmundo Martínez Treviño, el uso de brazaletes en los casos de delito culposo es un derecho de toda persona, por lo que aseguró que el que la jueza de control optara por esta medida precautoria sólo es muestra de que los procesos se realizan de manera adecuada.
“Yo sé que el dolor de la familia es grande y quisieran verlo refundido en la cárcel, se entiende, pero por eso la acción penal le pertenece al Ministerio Público; lo que se está haciendo es lo correcto”.
Explicó que el auto de vinculación a proceso es la evolución de lo que antes era el auto de formal prisión y que implica que la persona queda vinculada a un proceso y que se abre una investigación”.
JUSTICIA A GRITOS
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