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Redacción
Publicado el miércoles, 12 de agosto del 2015 a las 13:00
Saltillo, Coah.- El cúmulo de agresiones, excesos, corruptelas y abusos que han cometido policías municipales de Saltillo contra la población en las últimas semanas, terminó por colmar la paciencia ciudadana y ayer diversas voces se unieron para lanzar un contundente “¡ya basta!” a los atropellos que en su gran mayoría quedan impunes.
El obispo Raúl Vera sentenció que “tenemos autoridades, pero corruptas hasta los huesos”, y acusó directamente a la Policía Municipal de ser la responsable del fallecimiento de un joven de 23 años, que en días pasados fue asaltado y asesinado en el Centro de la ciudad. Incluso dijo que por su actuar, los uniformados dejan en evidencia que están en contubernio con los delincuentes que agredieron al joven.
Por su parte, representantes de diversas organizaciones sociales, el regidor Abraham Tobías y ciudadanos se manifestaron en la Comandancia de la Policía Municipal, para denunciar ante el mayor Clemente Yáñez la serie de arbitrariedades que han cometido los uniformados en contra de la ciudadanía.
Saltillenses protestan por abusos de policías
Quejas ante violaciones a derechos humanos de sectores vulnerables, denuncias por violencia y detenciones arbitrarias, y el malestar de los saltillenses ante la impunidad y negligencia con la que operan elementos de la Policía Municipal se acumulan en un grito de “¡Ya Basta!” para el director de Seguridad Pública en Saltillo, Clemente Yáñez, ya que la población afirma que la inseguridad se incrementa auspiciada por los elementos que deberían combatirla.
A esta solicitud se suman representantes de asociaciones civiles como Carlos Llamas, representante de Jóvenes Prevenidos A.C., quien explicó que la población LGBTI que se dedica al trabajo sexual constantemente es vulnerada en sus derechos humanos sin que las dependencias, tanto municipales como estatales, lleven a cabo acciones concretas para salvaguardar su integridad, en especial porque se suman 45 quejas en contra de los “guardianes del orden” por abusos de autoridad e incluso agresiones sexuales.
La más reciente de las denuncias fue la de una trabajadora sexual, que aseguró que elementos municipales la detuvieron de forma violenta para quitarle el dinero obtenido de una noche de trabajo, además de introducirle los dedos en el ano.
El trabajo sexual, apuntó Llamas, no sólo radica en la Zona de Tolerancia, sino que existen personas de la comunidad LGBTI que acuden a la Central de Autobuses, al Indio, carretera Fundadores, entre otros, a trabajar, pero en cualquier punto de la ciudad el factor dominante es el abuso de los policías.
Insistió que las pocas mujeres que deciden denunciar estas agresiones lo hacen con temor, ya que al acudir a las dependencias no son bien recibidas y les alegan que les faltan pruebas.
“Todas son acciones fuertes contra la mujer y nadie está haciendo nada por las trabajadoras sexuales”, apuntó el activista.
El representante de la asociación civil precisó que desde hace años se denuncia la violación de derechos humanos en contra de las trabajadoras sexuales.
“Sí se ha acudido a Derechos Humanos pero el problema con las trabajadoras sexuales es que muy pocas llegan a poner las quejas por que trabajan en el anonimato y eso les permite el abuso, pero si lo policías están pidiendo cuotas pues que también les proporcionen derechos laborales”, puntualizó.
IMPUNIDAD PERMITE UN HOMICIDIO: VERA
Como obispo de Saltillo, Raúl Vera López aseguró que la negligencia y corrupción de las autoridades ya alcanzaron un punto crítico que incluso permitió un homicidio a plena luz del día que permanece impune.
El prelado responsabilizó a la Policía Municipal del fallecimiento de un joven de 23 años, que en días pasados fue asaltado y asesinado en el Centro Histórico de la ciudad, ya que ninguna de las cuatro patrullas que pasaban por el lugar atendió la contingencia.
“Tenemos autoridades pero corruptas hasta los huesos, en ese momento que les estaban reclamando, ellos asumieron su autoridad para defenderse de sus irresponsabilidades, y sencillamente no se metieron con esos criminales que hicieron con este chavo eso (matarlo), porque ellos están defendiendo junto con ellos”, declaró el Obispo de Saltillo.
Asimismo, Vera desmintió que los jóvenes que fueron atacados por delincuentes se encontraran en estado de ebriedad, y que el ataque fuera derivado de una riña, como indicaba una de las líneas de investigación.
“Llegaron unos malandrines a pedirles el celular y la cartera (…) y yo me acerqué al muchacho, aliento alcohólico ahí no había, no había ningún olor a alcohol, en ninguno de los dos chicos; yo estuve hablando con este chico y nada, esos muchachos estaban caminando en la calle junto con mucha otra gente”, sostuvo.
El Obispo detalló que su presencia en la escena del crimen se debió al llamado de la ciudadanía, ya que al momento del ataque él se encontraba en su domicilio, a escasas dos cuadras del lugar, cuando un grupo de personas tocó a su puerta para pedir auxilio para el joven violentado.
También refirió que de no ser por su presencia, la cual agradecieron familiares y amigos del hoy occiso que se encontraban en el lugar, los elementos de la Policía Municipal hubieran lastimado o detenido a la gente para imputarles responsabilidades en los hechos, y deslindarse de una investigación o búsqueda de los delincuentes.
ABUSOS CONTRA LA POBLACIÓN
A esta situación de abuso de autoridad se suma la denuncia interpuesta ayer por Rocío del Carmen Morales Espinoza, por el allanamiento de morada, tortura y la muerte de su mascota.
La habitante de la calle Doctores 337, de la colonia Cerro del Pueblo, relató que el pasado domingo ella acudió a encaminar a su hermano para que tomara el transporte público, cuando una patrulla municipal la interceptó y los policías la subieron a la unidad, esposada.
“Me pidieron que agachara la cabeza, pero en eso se escuchó un estruendo y alcancé a ver que se metieron a mi casa, me sentí mal porque tengo a mi hijo de 8 años y a mis nietos de 5 y 3 años, pensé que les había pasado algo”, aseguró.
Sin una orden judicial, la mujer explicó que también sacaron a su esposo del domicilio, el cual al subirse a la patrulla le dijo que habían matado a Keisa, una perra de raza Pitbull que, ante la agresión de los policías a sus dueños, les ladró para morir de un disparo.
La situación causó enojo a los detenidos, pues ellos manifiestan que nada tienen que ver con actos delictivos. Al considerar un abuso de autoridad, Morales Espinoza exigió al mayor Clemente Yáñez que realice las investigaciones pertinentes.
Por su parte, Yáñez explicó que las unidades municipales tenían información de que esta casa era un punto de venta de droga.
“Al entrar el perro les comienza a ladrar y le dispararon. No era un cachorrito, era un animal de pelea de raza Pit Bull, lamentablemente en las redes se manifiestan cosas sin conocimiento, el resultado arrojó un hombre detenido”, concluyó.
EXCESOS
» Carlos Llamas, representante de Jóvenes Prevenidos A.C., denunció que existen 45 quejas en contra de los “guardianes del orden” porque aprovechan su puesto para cobrar cuotas económicas y sexuales a fin de permitir la prostitución en diferentes vialidades de la ciudad.
» A esta situación se suma la denuncia de Rocío del Carmen Morales Espinoza, quien exige respuesta de Clemente Yáñez ante su detención arbitraria, tortura, allanamiento de morada y la muerte de su mascota en el interior de su hogar, en la colonia Cerro del Pueblo.
» Además, el Obispo de Saltillo, Raúl Vera López, aseguró que la negligencia de las autoridades ya alcanzó un punto crítico que incluso permitió un homicidio en el Centro Histórico a plena luz del día. (YADIRA LEOS | ADRIÁN GALINDO)
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