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Agencias
Publicado el jueves, 24 de noviembre del 2016 a las 10:05
Washington, Estados Unidos.- Faltan 57 días para que Donald Trump sea proclamado el Presidente 45 de Estados Unidos, pero desde el momento en que se oficializó su triunfo electoral, la especulación, el miedo y el desplome financiero, permea en el mundo, pero en especial en México.
Incluso el lunes, cuando el magnate republicano adelantó que abandonará el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TTP) desde el primer día de su gestión, el tratado que concentra 40% de la economía mundial –aunque congelado en el Congreso de EU–, se ha cimbrado y busca un “protector”.
De forma inesperada China, el otro gigante económico, aprovecha para tentar a las 12 naciones que lo conforman, incluido México, aunque en un inicio el TPP se trabajó para contrarrestarlo.
Impacto profundo En conferencia de prensa por el Informe Trimestral del Inflación, subrayó que lo más importante para el país es tener fundamentos económicos sólidos y resistentes ante los cambios que se avecinan en el mundo, sobre todo el crecimiento del proteccionismo comercial.
“El problema no es mitigar la volatilidad, sino enfrentar un choque profundo, de ahí la importancia de los fundamentales de la economía.
“Tras el resultado de la elección (en EU) debemos tener el compromiso de mantener fundamentos bien sólidos”, afirmó.
Carstens subrayó que el proteccionismo no sólo es creciente en Estados Unidos sino en el resto del mundo, y por ello México debe buscar formas de diversificar su comercio con más regiones y mitigar los riesgos.
El Banco redujo su proyección de crecimiento del PIB en 2016 a un rango de entre 1.8% y 2.3% desde una estimación previa de entre 1.7% y 2.5 por ciento.
Peor será en 2017, según el banco, pues el crecimiento será de entre 1.5% y 2.5% cuando anteriormente se esperaba entre 2.0% y 2.3 por ciento.
El banco estima que en 2018 la economía mexicana tendrá un rebote con una expansión de entre 2.2% y 3.2 por ciento.
El peso podría cerrar el 2016 en 20.30 por dólar “considerando una futura intervención del Banxico de (un aumento de la tasa de) 50 puntos base y para 2017 un estimado de 22.20 pesos por dólar, con una intervención de Banxico de 75 puntos”, dijo Mariana Ramírez, analista del banco privado BX+.
Tema prioritario Trump también amenazó con restringir el flujo de miles de millones de dólares que los mexicanos residentes en Estados Unidos envían al país, de modo que el Gobierno de México pueda pagar el gigantesco muro en la frontera entre los dos países.
Cuestionado sobre la amenaza del presidente electo de Estados Unidos de retirar a su país del Acuerdo TPP, Peña Nieto respondió: “hoy es pronto para decirlo (…) Y no habrá que correr, habrá que dar el tiempo al gobierno electo para que tome sus propias definiciones”.
Por lo pronto, para el banco central “el resultado del proceso electoral de Estados Unidos incrementó el riesgo de instrumentación de políticas que obstaculicen el comercio exterior y la inversión extranjera en nuestro país”.
Afirmó que aún no establece contacto con el equipo de Donald Trump para encontrarse antes o después del 20 de enero.
“En este momento no hay ni conversaciones ni diálogo ni definición de persona alguna que se esté ocupando de esta tarea”, apuntó.
En consecuencia, aseguró, el exsecretario de Hacienda Luis Videgaray, no está en esa tarea.
“He señalado qué hacer del diálogo, el encontrar una ruta para establecer una nueva agenda bilateral”.
‘No nos gustan los muros’ A propósito de estas declaraciones, una encuesta de la Universidad de Quinnipiac difundida ayer, señala que más de la mitad de los votantes estadunidenses rechazan la polémica propuesta de construir un muro con México.
Un 55 % de los encuestados se mostró en contra de la medida, mientras que 42% se expresó a favor del muro, uno de los ejes de la campaña del magnate.
El secretario de la Unasur abogó por fijar una política de ese organismo tomando en cuenta los aspectos que puedan acercar o alejar al bloque y al país norteamericano.
Contradicción
El proteccionismo no es el único eje relevante de la plataforma económica del presidente electo. Su equipo de transición ha hecho énfasis en que el nuevo gobierno implementará un agresivo programa de estímulo fiscal en el que se invertirán 100 mil millones de dólares anuales en gasto de infraestructura durante 10 años.
Este programa auspiciaría el mayor auge en el sector de la construcción en el periodo poscrisis. En ese sentido, la creciente demanda de mano de obra para la construcción de puentes, caminos y otras obras públicas sería cubierta por trabajadores indocumentados, quiénes cuentan con una participación relativamente alta en el sector.
Tyler Cowen, profesor de Economía en la Universidad George Mason, explicó que gran parte del programa de infraestructura será ejecutado a través de asociaciones público privadas en la que participarán firmas que suelen contratar a trabajadores indocumentados.
Crudas emociones En un video emitido desde su complejo de golf en Florida, el magnate dijo: “Rezo para que este Día de Acción de Gracias, comencemos a sanar nuestras divisiones y avancemos como un país unido, fortalecido por un objetivo compartido y una determinación común”.
Algunos de sus nombramientos alimentaron preocupaciones ya existentes entre minorías y opositores republicanos de que formará un gobierno divisivo, preocupado solamente por su base blanca conservadora.
“Acabamos de finalizar una larga e hiriente campaña política. Las crudas emociones y las tensiones no sanan de la noche a la mañana”, admitió. (Con información de Reforma/AFP/EFE)
La volatilidad que se vive en los mercados financieros y la depreciación del peso no son el principal reto del país, sino el posible “choque profundo” que se avecina para la economía, aseguró Agustín Carstens, gobernador del Banco de México (Banxico).
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, dijo ayer que el TLCAN, en vigor desde 1994, “tiene un orden prioritario” y “seguirá siendo un tema central”.
El secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Ernesto Samper, apostó ayer por una relación en la que el Gobierno de Trump entienda que los suramericanos no quieren bases militares, tratamiento xenófobo ni medidas proteccionistas.
“No queremos bases militares, no queremos medidas de carácter proteccionista, no queremos tratamiento xenófobo a los latinoamericanos que van a Estados Unidos, no nos gustan los muros”, dijo Samper, en Quito.
Trump reconoció ayer que una “larga e hiriente” campaña presidencial dejó emociones al descubierto y tensiones en alza, pero urgió a su país a unirse en su celebración del Día de Acción de Gracias.
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