Imposible pasar página a la deuda y a los atropellos del “moreirato”. Cada que la Administración renegocia con los bancos para tomar un respiro, la realidad financiera lo rebasa, exhibe sus flaquezas y desnuda la corrupción del “docenio trágico” solapada por Peña Nieto y olímpicamente ignorada por el presidente López Obrador.
En los gobiernos de Humberto y Rubén Moreira, el gasto en propaganda e imagen superó con mucho la inversión en salud y otros sectores prioritarios. Para más inri, entre 2015 y 2016 se desviaron 65 millones de pesos cuyo objetivo era la compra de medicamentos, de acuerdo con una denuncia de la Auditoría Superior del Estado presentada 2018, la cual permanece congelada junto con otras de ejercicios anteriores. Coahuila figura hoy entre los estados más afectados por el coronavirus.
Reestructurar la megadeuda le permitió al Gobierno liberar 411 millones de pesos. Sin embargo, la pandemia de Covid-19 sacudió las frágiles finanzas estatales. El gasto para afrontar la emergencia sanitaria rebasa los mil millones de pesos, más del doble del “ahorro” derivado de la refinanciación. Pero los pasivos, en vez de bajar, aumentan. Para finales de este año, la deuda flotante y consolidada, llegará a los 43 mil 661 millones de pesos (5 mil 943 millones con proveedores y 37 mil 718 millones a la banca) de acuerdo con el estudio Finanzas Públicas de Coahuila… del Dicho al Hecho, dado a conocer por el Consejo Cívico de las Instituciones Laguna (CCIL) el 10 de junio.
Coahuila tardará 24 años más en pagar el moreirazo, equivalente al 4.8% de su Producto Interno Bruto. “La deuda per cápita ha crecido tanto en los últimos años, que actualmente un coahuilense debe el triple (12 mil 179 mil pesos) de lo que un mexicano promedio (4 mil 252 pesos)”, dice el análisis. La herencia de los Moreira pesa sobre el Gobierno y los ciudadanos, máxime de los más pobres. La deuda es criminal, pues ha costado vidas por la falta de servicios –principalmente de salud– cuya insuficiencia pone de relieve la pandemia.
El manejo irresponsable de las finanzas estatales en el moreirato eriza la piel. “El financiamiento total solicitado como deuda en la Administración 2005-2011 (correspondiente a Humberto Moreira) fue de 58 mil 850 millones de pesos”. Con Rubén Moreira ascendió a 8 mil 190 millones de pesos y con Miguel Riquelme a mil 950 millones. “Para hacer frente a sus gastos, el Gobierno estatal ha tenido que recurrir a la contratación de deuda con bancos y proveedores”, expone el CCIL.
Mientras Coahuila tiene la soga a la garganta, el autor de la megadeuda hace relaciones públicas para lavar su imagen. El exgobernador Humberto Moreira informó el 31 de octubre que la Audiencia Nacional Española cerró el expediente por el cual fue detenido en Madrid, el 15 de enero de 2016, bajo los cargos de blanqueo de capitales y delincuencia organizada. Reforma consultó el mismo día las resoluciones del órgano jurisdiccional, pero no halló la del coahuilense. Moreira permaneció una semana en el penal madrileño de Soto del Real. Su liberación se atribuyó al presidente Peña Nieto.
Sin embargo, el problema del exlíder del PRI no radica en España, sino en Estados Unidos. La justicia de ese país ya tiene entre rejas al exgobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, en espera de sentencia; al exfiscal de Nayarit, Édgar Veytia, condenado a 20 años por participar en una red internacional de narcotráfico; y al exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, bajo cargos de lavado de dinero y vínculos con el
narcotráfico.
Por los mismos presuntos delitos la DEA detuvo al exsecretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, quien posteriormente fue regresado a México. La justicia, para Coahuila, vendrá del norte.
Más sobre esta sección Más en Coahuila