Se acerca el fin de semana. Qué ganas de la reunión, de la fiesta, de los brindis y la carnita asada, de la convivencia con familiares y amigos, ¿verdad? Pues sí, que ganas, pero simplemente no se puede, no se debe.
Y si a estas alturas usted se pregunta ¿pero por qué no se puede, no se debe? Pues porque así lo gritan, todos los días, los datos, las cifras, las estadísticas; así lo gritan nuestras calles salpicadas de virus, nuestros hospitales, nuestra realidad: Estamos en medio de un violento rebrote del Covid y las convivencias resultan de altísimo riesgo.
En fin. Si usted es de los cientos, miles de ciudadanos a los que simplemente les vale la pandemia, pues solo queda desear que el virus nunca toque las puertas de su hogar, aunque con su irresponsabilidad es muy probable que sí lo haga.
Para el resto, van unos datos que ratifican que hoy es de altísimo riesgo el relajar una sola de las medidas de
autoprotección.
Sería comprensible si usted ya se sumó al cada día más numeroso sector de la población que simplemente ya está harto de las malas noticias, que ya no quiere saber de números, de contagios y decesos, pero, aun así, el estar lo mejor informados que sea posible es la única vía que nos permitirá tomar decisiones correctas, adecuadas al momento y al entorno.
Entonces, ahí le va una aproximación, tan fiel como lo permiten los datos oficiales, del ambiente que nos rodea, de cara a este fin de semana: tan solo de lunes a jueves, en estos cuatro días, se contagiaron de Covid mil 121 coahuilenses y 114 murieron, entre ellos 42 saltillenses.
Pues sí, navegamos en la cresta de esta violenta segunda oleada de Covid, así que, usted sabrá si se la juega.
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