Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Cae colombiano en la colonia Industrial con mota y el martillo con el que habría golpeado a un perro Investiga EU masivo hackeo a Binance por 6,300 mdd; firmas apuntan a ciberdelincuentes norcoreanos Hacienda confía en cerrar el año fiscal de acuerdo a lo programado Detecta ASF desvíos de recursos en Nuevo León Pide morenista cárcel para Taddei, ex presidenta del INE

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Moneda corriente

Por Gerardo Hernández

Hace 5 años

La candidatura de José María Fraustro Siller para la alcaldía de Saltillo la decidió Miguel Riquelme, como todas y en cada caso con sus riesgos. El destape lo precedió una campaña para hacer creer a los incautos que la segunda reelección era posible, cuando a toda luz resultaba inconstitucional. El “carro completo” del año pasado subió los bonos del Gobernador en un PRI nacional desahuciado y a la deriva. La intentona reeleccionista sirvió para medir fuerzas y distraer a la galería. La instigó un experto en forjar entelequias jurídicas, “reformas avanzadas” y endulzar el oído del jefe de turno. Al anterior —igual de megalómano— le vendió la idea de una nueva Constitución local, por encima de la federal, embaucamiento que el exmagistrado Óscar Nájera desvaneció en un solo discurso.

Fuera del Tribunalito Electoral del Estado, donde oficia de presidente uno de sus secuaces, la influencia del magistrado Luis Efrén Ríos en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la anuló el ascenso de Morena al poder y la recomposición de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Sin embargo, el embeleso por el defensor del PRI y asesor de los Moreira, incorporado a la nómina por el exsecretario de Gobierno, Raúl Sifuentes, continúa. Además del Tribunalito, maneja otras instituciones igualmente inútiles.

El plan B de Riquelme fue siempre Fraustro, quien le coordinó la campaña para Gobernador. Nunca existió plan C (Jaime Bueno, promovido desde la alcaldía), ni D (Jericó Abramo), el aspirante más competitivo, de acuerdo con algunas encuestas. Fraustro es un funcionario discreto, serio, sin carisma ni dotes de orador, pero con experiencia, tanto estatal (rector de la Universidad Autónoma de Coahuila; secretario de Educación con Rubén Moreira; presidente de la Junta de Gobierno del Congreso y secretario de Gobierno con Riquelme) como federal (subsecretario de Educación Pública en el Gobierno de Vicente Fox).

Alejado de los escándalos y conciliador, los vínculos de Fraustro con el sector empresarial de Saltillo y La Laguna, su relación con los exgobernadores de Coahuila y su trato con líderes del PAN y otros partidos, abonan su candidatura. Una decisión contraria hubiera polarizado al PRI y puesto en riesgo la elección. Fraustro no tiene el triunfo como en la bolsa, pero cualquier ruptura en el PRI la habría capitalizado Morena, cuyo candidato, Armando Guadiana, será un rival de cuidado.

La salida que se le dio a Jericó Abramo, postularlo para diputado por el Distrito 4, mantuvo unido al PRI y le sumará votos a Fraustro. Ese mismo papel lo desempeñó en las elecciones de 2018, pero cometió el error de aceptar el segundo lugar de la fórmula para el Senado. El triunfo de Morena lo dejó fuera. Pero como la traición es moneda corriente en todos los partidos, algunos agentes aprovechan las elecciones para eliminar a adversarios potenciales. En este caso, para la sucesión por la gubernatura, en cuya pista hay cada vez más corredores.

Fraustro ha experimentado la guerra sucia en carne propia. En 2002, cuando su nombre empezó a barajarse para la alcaldía, aparecieron bardas en su contra con leyendas infamantes; algunas, en instalaciones de la Universidad Autónoma de Coahuila, su coto de poder. Para mal del estado, el elegido fue otro. De las mismas manos rapaces habrían sido las pintas que, años más tarde, acusaban al presidente Felipe Calderón de dipsómano.

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 16 horas

Minino sin uñas

Hace 16 horas

El martes que medirá el poder de Trump

Hace 16 horas

El legado de Cárdenas frente al poder sin ideas