Saltillo
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Grupo Zócalo
Publicado el jueves, 28 de octubre del 2021 a las 03:53
Ileana García| Saltillo, Coah.- “De repente sí te agüitabas, sí existían las burlas, pero yo como a lo mejor me fui adaptando y decía ‘pues, tiene que haber gente admirable’. Yo soy María Guadalupe García Cepeda, tengo acondroplasia, soy una persona de talla pequeña”.
Son llamadas personas de talla baja o personas de talla pequeña, aunque es más correcto referirse a una persona solamente por su nombre.
Discriminación
Lupita, es la única en su familia que presenta esta condición de displasia esquelética, por lo que sus padres debieron acondicionar su hogar para apoyar su desarrollo.
La falta de infraestructura adecuada es algo que enfrentan día a día. Las mesas, sillas y los lugares públicos no corresponde a su estatura. Además, tienen que lidiar con los comentarios y discriminación por parte de la sociedad.
“ Sí les dije ahí a los del banco, aquí sí se necesita un escalón (…) porque estamos batallando, quién nos puede ayudar a pasar las cosas, es muy incómodo eso, es mucho”, expresó Lupita.
Las personas de talla baja sienten que la sociedad los percibe como personas de apariencia diferente, como si la estatura determinara la forma de ser.
Lupita, aun con las adversidades, logró salir adelante con ayuda de su familia, que le brinda apoyo total para incorporarse a la normalidad y amor en todo momento.
“ De repente me echaba mis lloradas, me decían ‘no te pongas triste, tú vas a ser grandota, tú lo grandota lo tienes aquí en la cabeza, eres muy inteligente’, siempre he sido muy activa, pero pues ya a mis 49 años tengo una vida (…) no, no estoy casada, estoy soltera y el trabajo me ha ayudado mucho, porque me he distraído (…). Imagínate si no trabajara y estuviera en casa, ¿qué hubiera sido?”.

Adaptación
Señaló que el mundo no está hecho para personas con discapacidad y tener rasgos físicos característicos de la acondroplasia, se percibe en ocasiones como despreciativo.
“ Yo me fui dando la habilidad, pues imagínate si yo estoy sola a quién voy a esperar (…) yo conforme crecía veía a las personas y me adaptaba a ellos”, dijo Lupita.
Expresó que a diario deben enfrentar su propia batalla, contra un mundo de “gigantes”, nada está adecuado para ellos, no hay estadísticas de cuántos son, ni en dónde están.
“ Me dicen ‘a ti lo que te ha ayudado mucho es el trabajo’, y sí, porque hay muchas personas que están adentro (…) se han encerrado en su mundo”, mencionó.
Vivir cada día
Despertar y prepararse para las miradas y señalamientos es nada si se compara con los comentarios y burlas que pasan las personas con enanismo, señaló Cynthia Molano Serna.
“ Exacto, dijiste ‘enanismo’, de hecho mi condición es enanismo, no todos forman parte de este enanismo, se llama talla baja, talla pequeña; son diferentes tipos de displasia, la mía es enanismo, se llama acondroplasia, es diferente enanismo a enana, ya con enana ofendemos; de hecho, me encanta que me digas ‘no te vaya a ofender’, y eso es bien padre, que la gente se abra, que siempre nos pregunten cuándo sí y cuándo no”, expresó Molano Serna.
Las leyes vigentes señalan que las personas con discapacidad física tienen los mismos derechos que cualquier otra persona, sin embargo, señaló que en el plano laboral y social esta igualdad no se cumple, en la realidad, aún hay quienes discriminan.
“ Se van a burlar, pero yo hasta que tenía 29 años acepté mi condición, naces, no es como que la adquieres, no es como que fui alta y al otro día pequeña, siempre he sido pequeña, pero es muy difícil aceptar; a los 29 años fue cuando dije ‘ya Cynthia’”, dijo.
Obstáculos
El camino está lleno de obstáculos y Cinthya en ocasiones ha querido renunciar a su vida laboral, pero al ver las injusticias decide continuar y luchar por los derechos de las personas con discapacidad.
“ Porque no te quieres, porque no te aceptas, no es porque no aceptara mi condición, porque siempre ha existido esto, porque permitía que ya me dañara (…) Permitía que me ofendieran. Porque ya cuando estás del otro lado y vives esa felicidad, en donde dices la vida es hermosa y corres por tu sueño, por tu meta (…) Y claro que tienes miedo y dices ‘¿qué voy a hacer yo sola?’, n’ombre, hay muchísimo más por hacer, entonces ahí es cuando yo digo ‘nada me hace daño ahora’”.
“ Se necesita conformar una sociedad que se enriquezca a través de las diferencias, no a pesar de las diferencias”, comentó.
“ Yo los invito a que cuando vean a un pequeño lo apoyen, que lo ayuden, que no se burlen del pequeño porque el pequeño en vez de seguir adelante se baja”, afirmó Lupita.

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