Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Refuerzan cateos en empresas de paquetería; decomisan principalmente marihuana y cristal “Difícil determinar impacto” en elección por caso Taddei, dice presidenta del INE Coahuila Árbitro ‘inventa’ un penalti y el portero se niega a atajar: el delantero anota y se desata la bronca Detienen a Inés Gómez Mont, presentadora de televisión, en Florida VIDEO: Se roba el Bugatti del mismísimo CEO de la marca frente a la sede de la empresa

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Mentoría federada

Por Jorge de Jesús 'El Glison'

Hace 4 años

Cimarrón, según los diccionarios, es cualquier animal doméstico que escapa de sus amos y se asilvestra o se vuelve salvaje.

¿Cuál es la razón de plasmar esta definición en este espacio?

Pues resulta que el viernes pasado se llevó a cabo el cuarto Congreso Nacional de una Asociación de Cabalgantes llamados precisamente Cimarrones. Ha tenido tal éxito y unidad este grupo de gente de a caballo de diversas partes de la República, que decidieron hacer los trámites necesarios para convertirse en una Federación de Cabalgantes, y el viernes, en el rancho Tres Palmas de la familia de don Pepe Santos, en San Antonio de las Alazanas, se firmaron ante notario público las actas correspondientes.

Don Ángel Loría, cabalgante yucateco y recién elegido presidente de la Federación Cimarrones, en pláticas sostenidas en presencia y compañía de don Guillermo Andrade y su esposa doña Socorro, me amplió sabiamente la definición del apelativo de su federación, añadiéndole de su cosecha los conceptos de la búsqueda de la libertad, el ser autosuficiente, y reunirse en grupos para ayudarse a sobrevivir en manada. “Cimarrones tiene como sus tres fundamentos el caballo, la amistad y la convivencia.

La creación de esta federación, es para quien esto escribe, de gran trascendencia e importancia emotiva.

Hace 11 años, en el 2010, Manuel Sánchez Landa, -en aquella época presidente de la Asociación Estatal de Cabalgantes de Zacatecas- y yo, tuvimos el sueño de lograr que cabalgantes de diferentes zonas y estados de la República se conocieran entre sí, se reunieran y se invitaran a cabalgar en sus diferentes cabalgatas regionales, prestándose caballos entre invitados y anfitriones, para ello formamos la primera Federación Mexicana de Cabalgantes, cómo y por qué lo hicimos es tema de otra columna, mientras tanto nos hace muy felices atestiguar que la semilla sembrada produce nuevos frutos, y de corazón le deseamos a esta nueva federación éxito y unidad por siempre.

A este cuarto Aniversario de Cimarrones asistieron alrededor de 100 cabalgantes y me gustaría plasmar a todos en esta columna, pero por falta de espacio mencionaré a los que no puedo omitir nombrar, y si alguno se me escapa le pido de antemano una disculpa.

Miembros fundadores de la Federación Mexicana de Cabalgantes, -por delante las damas-, me dio muchísimo gusto convivir nuevamente con Lizzy McGuire, nuestra primera reyna y actual presidenta de la Asociación de Cabalgantes de Durango, y Víctor Castillo, de los Cabalgantes de Nuevo León.

Hermanos Cabalgantes que me prestaron caballos y me apoyaron en la logística del recorrido de la Cabalgata Nacional Unidos por México.

El mejor fabricante de camisas para cabalgatas de México, Sergio Trujillo, y Rodrigo Simón de La Laguna, Ricardo Padilla, quien junto con su hijo me recibió en la frontera de Coahuila y Nuevo León de manos de “Súper” Pilo Perales, que me había acompañado desde Monterrey, Carlos Rodríguez de San Pedro de las Colonias, que me prestó caballos hace 11 años y ahora nuevamente me hizo el gran favor.

Nuestro “gurú” Rúgulo Zapata y nuestro hermano Julio de Sabinas, la reina de Cimarrones, Lety, de meritito Chihuahua, las fuertes y valientes cabalgantes Laura Rivero y Sandra Valenciana, Narciso “Chicho” Martínez, encarnación de Pancho Villa, Israel y su esposa de Naranjos, Veracruz, Gustavo de Querétaro, Roberto Treviño de Guanajuato, y muchos grandes hermanos más. Mención aparte merecen Chacho Aguirre, Jonnathan Moreno, Gabriel Vigil y Chuy Montalvo, quienes trabajando mucho y bien, organizaron el Congreso y la cabalgata del sábado allá en la sierra de San Antonio de las Alazanas, en memoria de don Pepe de los Santos Valdez, finado presidente de los Cimarrones y experimentado y disciplinado cabalgante coahuilense.

Agradezco a su hijo Enrique me haya prestado su montura para sacarla a cabalgar en su memoria, un honor para mí.

El ingeniero Alejandro García, miembro de Cimarrones y gran cabalgante desde hace muchos años, me brindó gran ayuda en la Cabalgata Nacional, en su forrajera de La Aurora planeamos el recorrido por Coahuila y eficazmente desarrolló la logística para el recorrido desde Saltillo a General Cepeda, y además me contactó con otros cabalgantes del estado, por lo cual le estoy muy agradecido.

Alejandro cumplió años este domingo, o sea ayer 31 de octubre, y ¿Cómo se imagina el lector que quiso celebrar su onomástico? Pues claro, para no guardar la montura ni bajarse del caballo, organizó otra cabalgata, esta vez desde su rancho en El Diamante, a 35 kilómetros de Saltillo.

El recorrido fue muy similar a la del sábado, subimos y bajamos la sierra. Y de nuevo debido a las laderas empinadas y las rocas resbalosas hubo varias caídas, que gracias a Dios no fueron graves y no hubo consecuencias que lamentar. Lo que puedo resaltar de esta cabalgata es la gran concurrencia de cientos de verdaderos amigos de Alejandro y las muestras de afecto hacia su persona.

En mitad de la sierra, en un claro entre el bosque, le cantamos Las Mañanitas y brindamos con tequila.

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 12 horas

Minino sin uñas

Hace 12 horas

El martes que medirá el poder de Trump

Hace 12 horas

El legado de Cárdenas frente al poder sin ideas